Mario Pereyra por Cadena 3: “De Cristina tengo mala opinión. Estamos en un mal momento”

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“Radio Colón fue la cuna de un montón de sueños, de proyectos, de cosas que afortunadamente, algunos pocos hemos logrado cristalizarlos. Aprendimos todos de esas ilusiones, de esas historias que íbamos inventando.  Vimos que lo que hacíamos en San Juan estaba bien, y acá en Córdoba gustó todo eso, gusta en el país hoy en día”.  El sanjuanino más conocido y más influyente del país, creador y figura de Cadena 3 junto a Rony Vargas, habló con Tiempo de San Juan como nunca lo hizo con un medio local sobre el legado de su terruño, actualidad y política.

Conduce uno de los programas más importantes de la Argentina: “’Juntos’ está en los 300 mil oyentes sólo en la Ciudad de Córdoba, sin incluir la provincia y el resto del país. Calculo, la cifra suena ridícula, que en total son 800, 900 mil y no digamos el millón porque suena pedante”, apuntó.

-Los inicios
“Yo estudiaba Abogacía en La Plata y un buen día dije ‘esto no es para mí’ y como mi padre tenía muchos amigos en la radio (Colón) porque la sombrerería estaba enfrente, conocía a Eduardo Guido Ciacella que era el jefe de locutores, al director de la radio que era el doctor Barassi, me presenté en un pequeño concurso y comenzamos ahí. En el mismo tiempo que yo empezaba ahí estaba Rony, que había empezado unos meses antes que yo, así que formamos como un tándem que empezó hace más de 50 y pico de años y seguimos juntos en Córdoba”, recuerda Pereyra.
“Como todos, tuve que ir haciendo lectura de noticias, hacía tandas, era un locutor más hasta que yo ya tenía otras aspiraciones, hice algunos programas  propios, comencé con la animación, me dieron programas especiales, hasta que llegó 1968, cuando llevaba 5 ó 6 años en la radio y el año anterior, en el ’67 me dieron un programa que se llamó ‘150 años de historia’ que se hacía en el cine teatro Gran Rex, yo era muy joven, todavía no me casaba, tenía 24 años, y ese programa fue para que Francisco Bustelo Graffigna, que era el director de la radio en ese momento me dijera ‘¿Por qué no hacés un programa parecido al Fontana Show?’. Yo no lo había escuchado nunca y ahí empecé con Pereyra Show en 1968 en LV1”, agrega.
Fanático del trabajo, cuenta que “Yo me casé el 20 de julio de 1968 y me fui de luna de miel 3 días a Mendoza porque el martes empezaba con el Pereyra Show. Fue el día de mi cumpleaños, de mi casamiento, y prácticamente del comienzo del programa emblema. Fue un éxito muy grande pero no duró mucho, porque a mediados del ’69 me llamaron de Córdoba para hacer el programa allá. Yo no conocía a nadie en Córdoba pero me vine. Yo no sé por qué me llamaron, pero se me ocurre que fue porgente que venía con orquestas, cuartetos, y alguien llevó la noticia del éxito del Pereyra Show. Ahora que lo analizo digo ‘caramba, duramos muy poco’. Estábamos a la mañana. A esa hora había estado Lucho Román, con Rodolfo Cuadros, un programa que hacían de Casa Lara, muy bonito. Yo los admiraba. Colón fue una gran radio. Ahora no está en su mejor momento pero dio mucha gente para todo el país”.
Con Rony Vargas tuvieron un primer acercamiento a Córdoba fallido. “Me vine a Córdoba y duramos  3 años solamente. Éramos muy jóvenes para la experiencia, eso de intentar tener una empresa, ser dueños, y me parece que no estábamos maduros todavía. Nuestro tropiezo lo tuvimos en esa época con Rony. Yo me vine y él lo hizo a los 2 ó 3 meses. Lo traje porque le dije ‘vamos a hacer un gol’, pero comercialmente no quedamos bien. Trabajábamos en LV2 y fue una experiencia buena y mala. Buena porque nos acomodó en saber cómo era esa cosa de la radio, que no era tan fácil hacerla, venderla, producirla, pero claro con la juventud de uno, con 25 años, creíamos que nos íbamos a llevar el mundo por delante. Fue un cachetazo duro y volvimos a San Juan, a Radio Colón, el Pereyra Show siguió con mucha fuerza, y Colón volvió a ser muy fuerte”.
Pereyra y Vargas, pasaron por Radio Sarmiento: “Llegó un día que nos independizamos, dijimos ‘estamos maduros, podemos hacerlo’, ahí pasamos a Radio Sarmiento, habrá sido por el ’75 o ’76, nos fue estupendo y volvimos después a Radio Colón, que traía grandes figuras a ver si nos podían ganar y era imposible”, asegura Mario. Y analiza: “Yo nunca me peleé con nadie, simplemente iniciamos una aventura distinta, queríamos ser los dueños de ese negocio que para nosotros  era muy próspero, muy importante. Y así fue que en Radio Sarmiento nos fue estupendo hasta que Bustelo nos llama otra vez y nos dijo que arreglemos, fuimos entonces con otras condiciones, con porcentajes, esas cosas que hacemos nosotros. Y así volvimos a Colón en 1984, que había vuelto la democracia y me llaman de Córdoba”.

-Segundo desembarco, exitoso
“A nosotros nos llaman desde Córdoba para hacer unos programas en una radio que era un desastre y la transformamos en lo que es Cadena 3, que a nosotros nos sorprende lo que ha pasado. La hicimos nacional, internacional, todo lo que habíamos aprendido en aquella vieja Radio Colón que nos enseñó tanto, lo concretamos en Córdoba, donde era muy novedoso todo lo que trajimos en el ’84 y en pocos meses fuimos líderes y hasta hoy somos líderes”, relata Pereyra.
“Estábamos en Rawson donde había como una sucursal de la radio cuando nos llamaron de Córdoba un amigo que era director artístico de la radio y me dijo que fuera a hacer el operativo verano. Yo le dije que estábamos bárbaro en San Juan, hacíamos los carnavales, en San Juan siempre inventábamos cosas para hacer. El primer programa que hicimos en vivo fue Audioplatea, un invento que había hecho Bustelo, con 30 o 40 asientos y un escenario que estaba allá creo por General Acha y ahí hacíamos shows, concursos, éramos muy jóvenes y le dábamos mucha importancia a eso que era distinto”, agrega.

-De empleados a dueños

En pocos años, pasaron de trabajadores rasos a dueños: “Rony se quedó haciendo los carnavales y yo me vine y empezó esta aventura en Córdoba, un cambio total en la radio y llevamos 30 años en esto. Después vino Rony a hacer la tarde y después compramos la radio en 1990. Pasamos de empleados a dueños. Hubo una licitación que se hizo en todo el país y nos presentamos, pedimos la colaboración de Bustelo, al flaco Martín que fue nuestro gerente técnico hasta hace poco. En el ’90, el director de la radio que era del Estado, era el sanjuanino Barud, que era amigo de quien ahora es socio mayoritario nuestro que es Gustavo De Filippi. Entonces nos dice a Rony y a mí que había una oportunidad. Nosotros le dijimos que no teníamos plata y él nos dijo que había un capitalista. Entonces presentamos pliegos y ganamos la licitación y ahí tuvimos LV3 que después fue Cadena 3. Con De Filippi tenemos una sociedad de esas que añoran muchos, tenemos una tranquilidad enorme.  Necesitábamos un empresario y acá todo se hace con corrección, todos están en blanco. Nuestra premisa  para opinar en esta radio es que todo debe estar bajo la ley. Y creo que hicimos una empresa muy cercana a ser un modelo”.
Sobre su doble rol, analiza que “A mí me han achacado siempre esto, me dicen ‘usted es más empresario que periodista. Se pueden decir muchas cosas. Yo por un lado, soy un tipo de radio, y manejo muchas cosas, como lo artístico, y soy empresario con ejemplo, soy el primero que llega y el último que me voy, trabajo los feriados.  Es un liderazgo sano, bueno, la gente gana muy bien en esta radio, tenemos 200 empleados en todo el país. Este fin de año dimos un bono de 4 mil pesos y era casi un millón de pesos, pero vale la pena. Rony y yo estamos muy orgullosos”.

-El hermano Rony
Con Vargas, trabajan en tándem hace medio siglo: “Con Rony no nos peleamos nunca. Yo a Rony lo conozco del derecho y del revés y él me conoce del revés y del derecho. Ha sido una relación fantástica, desde la época en que hacíamos en  San Juan los carnavales, en el barrio Santo Domingo, en Estudiantil, terminábamos, pagábamos a todo el mundo y con Rony decíamos ‘este peso es para vos y este para vos’. Así fuimos siempre. Ahora nos juntamos menos, porque la familia de él y la mía es muy grande. Nosotros somos 14. Ahora me quedan dos hijas, mi hijo Mariano falleció hace un año, y tengo 7 nietos.  Aunque no estemos tan juntos como antes Rony sabe y yo sé que el día que le haga falta algo, nunca va a estar solo y él lo hará conmigo. Llevamos 53 años de estar juntos y es mucho, más que con mi mujer que llevo 45”.

-Anécdotas de dictadura
“En 1982 creo, estaba el Gobierno de Bravo, y yo empiezo a recibir amenazas. Era un programa de entretenimiento, pero con opinión muy fuerte, que pesaba mucho en San Juan. Y un buen día empiezo a recibir en mi casa mensajitos por debajo de la puerta, que entraban y me decían que me iban a matar. Después por teléfono, que denunciamos a la compañía de teléfono lo que estaba pasando, cambiamos el número, pero lo sabían también. Una cosa muy rara que nunca supe aunque creo saberlo. Llegó una jornada muy triste para la vida nuestra, que es cuando yo hablo con unos militares en San Juan, un teniente muy jovencito, yo le expliqué lo que me estaba pasando. Me dijo ‘no se preocupe, si no ha hecho nada, no le van a hacer nada’. Yo iba a la Policía, denunciaba esto, y para mí, hoy, era la Policía, después alguien me lo dijo. Esto nunca lo he contado a un medio.  Una mañana estaba haciendo el Pereyra Show como a las once de la mañana y me llama la hermana que era directora del Colegio La Inmaculada, donde iban mis dos nenas, y me dice ‘Mario, acá hay unos señores que vienen a buscar a sus hijas’. Yo, con el miedo que tenía de todos esos días que estábamos viviendo que ni dormía, le dije ‘por favor, hermana, no las vaya a entregar, no ha ido a buscarlas nadie’. Ella me dijo que no me hiciera problema, que estaban con ella en la dirección las dos y que los tipos estaban afuera. Cuando fueron a ver a los tipos, ya no estaban ¡El susto que teníamos nosotros! Ahí se tejió un mito de que yo me vine de San Juan por temor a eso. Y no. Fue una tremenda casualidad que en aquellos días me llamaron de Córdoba. Me vine porque me habían ofrecido trabajo y nos habíamos quedado con Rony, después del primer gran fracaso en nuestra carrera, con ganas de revancha”.

-Su pérdida familiar
“Yo no estuve en San Juan para el fin de año pasado porque fue cuando murió mi hijo, que fue una desgracia muy terrible que no la hemos podido superar. De un día para otro apareció un cáncer tremendo y se lo llevó. Lo hemos llorado mucho y lo vamos a seguir llorando, pero hay que ser fuertes. Tengo a mis nietos, la esposa es una mujer importante. Hay que estar al lado de ellos en este golpe tan duro”, dice, emocionado. Pereyra está casado con Estela González con quien tuvo 3 hijos, de los cuales murió Mariano, quedándole dos hijas mujeres. Tiene 7 nietos.

-Su relación con San Juan
Pereyra dice que ama y extraña su terruño: “Siempre voy a San Juan y me encanta pasar por mi barrio, por el Colegio Don Bosco donde fui alumno, y voy por el centro, camino, no conozco prácticamente a nadie pero algunos me reconocen. Los quiosqueros donde yo compraba los diarios voy a saludarlos siempre, algún lustrabotas y todos me preguntan que cuándo me voy a quedar.  Yo soy de la calle Estados Unidos y Libertador, ese era mi barrio, y siempre me doy una vueltecita. Mi madre hizo una iglesia ahí con otras mujeres, la de la Virgen de la Paz, en San  Luis y Estados Unidos, y paso por ahí y la recuerdo. Paso por las esquinas donde nos juntábamos con los amigos… Cada vez que escucho las tonadas del Negro Villavicencio, lloro”.

-El afecto por Bustelo
“Bustelo siempre nos llama y me gustaría mucho verlo porque sé que está enfermito y después por h o por v no voy. Siempre lo recuerdo con mucho afecto y eso que hemos tenido diferencias. No quedan muchos locutores, de la época del radioteatro, era una época genial de Alberto Vallejos, del Negro Quinteros, Raúl Quintana, Sarita Valle, Nilda Delgado, figuras impresionantes”.

-¿Se retira?
Con 70 años, Pereyra ni piensa en irse. “Ni hablemos de retiro. Lo pensé un montón de veces. Un día  hace dos o tres años, me dijo Cacho Fontana: ‘Mario, he escuchado por ahí que querés retirarte. No cometas ese error que yo cometí. Vos no sabés lo que es levantarse a las 9,30 de la mañana y no saber qué vas a hacer ese día’. Y siempre lo recuerdo. Debe ser muy duro después de tantos años levantarte y no tener que venir a la radio. Cuando me detengo a pensar en el retiro creo que es lo más terrible que me puede pasar en la vida. Pero algún día va a llegar. Yo soy un tipo que necesita estar todo el día con la gente, inventando historias. Por ejemplo, ahora hicimos el operativo verano y pensé un montón de cosas, nos fuimos en un crucero transmitiendo todo, mandé a una chica a Punta Cana, vamos a Punta del Este, a los carnavales de Río, a San Luis, a la Patagonia. Pido disculpas si parezco vanidoso pero estoy orgulloso de lo que hemos logrado”.

-Hombre influyente
“Me da vergüenza decirlo, pero la revista Punto a Punto sacó dos encuestas. En una estaba arriba el Gobernador y en la otra yo estaba segundo después de él. Es todo satisfacción. Aquí no se baja línea, me corto la lengua antes de decirle a alguien lo que tiene que decir, me corto la lengua antes. Acá cada periodista dice su pensamiento, mientras se diga la verdad, acá hay de todo en esta radio”, cuenta.

-Su vínculo con la política
“Soy crítico cuando hay que serlo y cuando no, no. Hay algunos compañeros que le pegan a Cristina Kirchner y para mí es un exceso pero cada periodista tiene su libertad más absoluta. Esta es una radio que está entre las dos o tres que más facturan en Argentina, entonces tenés una libertad como tal. La libertad económica da a los medios la libertad de expresión y nosotros lo hemos conseguido. Yo me preocupo mucho por las radios de San Juan”, asegura.
Y cuenta que “Los primeros años que empecé en Córdoba me ofrecieron distintos cargos, pero hoy la gente sabe que este es mi medio, es el sueño del pibe. No me imagino siendo funcionario. Acá me vienen todos los políticos, a mi escritorio, desde gobernadores, ministros, hasta la oposición. Recién vino el jefe de Policía que asumió hace poco después de los escándalos, venía a saludarme y a pedirme consejo. Y esto es constante. El otro día estuvo el senador Luis Juez, otro día viene el gobernador De la Sota y me cuenta toda la historia de la Policía, ministros, por ahí viene Mario Negri del radicalismo, el intendente. A veces me condicionan y me da bronca, porque me cuentan cosas y me dicen que por favor lo mantenga reservado, que lo van a largar en 10 días y a los 10 días lo saca el diario y yo me lo comí por ser un hombre de palabra. Yo tengo buena relación con todos, hijos y entenados, artistas, todos”.

-Cristina Fernández
“De Cristina tengo mala opinión. Estamos en un mal momento  pero yo no creo que la solución sea pegarle todos los días. Yo quiero que termine su mandato, que no se tenga que ir antes como Alfonsín o De La Rúa. Como todas las cosas, buscamos la democracia que debe ser sagrada”, opina.

-José Luis Gioja
“A José Luis le llamé el otro día cuando llegó y le dije ‘Flaco, no te llamo para hacer una nota, te está llamando el amigo tuyo’. Lo saludé, se emocionó mucho. Yo al Flaco lo conozco de cuando nosotros hacíamos los bailes de carnaval, él era presidente de Unión. Tuvimos mucha relación. Un día fui a hacer el programa a San Juan, un día que era el aniversario de Radio Colón y el primero que estuvo conmigo fue él que era senador. Lo he criticado por el cambio que hizo a la Constitución y siempre me dice que soy un facho antiperonista”, asegura. Y agrega: “Yo tengo a mi hermana todavía en San Juan, así que de vez en cuando voy y escucho que está mejor con las minas, ahora que con las minas tienen un montón de problemas con un montón de gente sin trabajo, esas cosas que pasan en las economías de este bendito país. Pero el Flaco es un tipo trabajador, eso no hay que quitárselo, es de los que laburan. Pero hay cosas que no me han gustado nunca del peronismo. Yo no me considero antiperonista pero creo que los grandes errores del país han salido de Perón, fue una dictadura. Y los gobiernos peronistas son todos más o menos parecidos”.

-Un tipo liberal
“Yo soy un tipo liberal, que cree en la libre competencia, de libertad de todos en hacer cosas. Yo creo mucho en la empresa privada. El Estado debería reglamentar y hacer un montón de cosas para llevar la economía y punto, pero no tener empresas. Candidatos presidenciales han venido a comer a mi casa y yo se los comento. Por ejemplo, Mauricio Macri.  Me gusta Macri para 2015, puede ser otro, pero yo soy de esa línea, una línea PRO”, se define.
Textual
“Mi programa ‘Juntos’ cumple 30 años en diciembre próximo. Estamos tan felices, tengo ya 70 años, no soy un bebé pero me siento como un chico. Felices, con el cariño de la gente. El interior de Córdoba no se dan una idea lo que es, los hombres me abrazan y lloran en mi pecho y yo digo ‘¡la puta, qué hemos hecho!’”.