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Hilda de Soria y Teresita Luna: El peronismo en la oposición

13556_1455233515El pueblo argentino le ha asignado al peronismo el rol de oposición democrática, para garantizar que el oficialismo gobierne con rectitud y respete los derechos de los ciudadanos. Es decir, le ha conferido el derecho-deber de controlar al partido gobernante en el ejercicio del poder y escrutar sus decisiones e iniciativas, cuestionándolas y confrontándolas si fuere necesario. Posición que conlleva, además, el deber de aportar soluciones constructivas, opciones superadoras, que contribuyan al desarrollo de la Argentina.

Para alcanzar esos objetivos, es fundamental que el principal partido político del país se mantenga unido, bajo el paraguas de la doctrina justicialista. El peronismo dividido, sólo le hará el juego a la restauración conservadora en marcha. Ser funcional a la aplicación de políticas antipopulares en nombre del difuso concepto de la “gobernabilidad”, sólo traerá penurias al pueblo y más riqueza a los sectores privilegiados. El salvaje ajuste que millones de trabajadores han comenzado a sufrir a partir del 10 de diciembre, como contrapartida de una fenomenal transferencia de dinero a los agroexportadores, grandes monopolios y formadores de precios, es apenas un botón de muestra. A esta película ya la vimos…

Por otra parte, tanto a nivel nacional como provincial, el peronismo se debe un debate interno amplio sobre las razones que llevaron a la derrota electoral. Las urnas han dado su mensaje inapelable, exigiendo, precisamente, un cambio en las conductas y procederes de los dirigentes y candidatos peronistas. Seguir encerrados, tomando decisiones sin discusión ni consenso, es la peor de las estrategias para salir de la crisis partidaria. Tanto como dar portazos apresurados, sin intentar siquiera el diálogo maduro y leal entre compañeros.

En esta encrucijada, quienes fuimos honrados con la representación provincial en el Senado de la Nación, tenemos claro que nuestra misión primordial es velar por los sagrados intereses del pueblo de La Rioja, sobre la base de nuestra convicción peronista y federal. Dentro de ese marco, acompañaremos toda iniciativa que beneficie al pueblo, venga de donde venga. Pero, con la misma fuerza, nos opondremos a cualquier intento de perjudicarlo.

Como siempre lo hicimos, pondremos nuestro mayor empeño en tratar de asegurar que la administración del compañero Sergio Casas reciba los fondos de Coparticipación Federal, los extracoparticipables y las partidas para obras públicas, con la misma fluidez que llegaron a la provincia durante las sucesivas presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. En ese período, la Nación tuvo siempre presente que esos recursos son vitales para la economía de los riojanos y que su provisión no era una gracia presidencial, sino un acto de estricta justicia.

Por las razones antes apuntadas, permaneceremos en el Bloque de Senadores del Frente para la Victoria, dando en su interior todos los debates que sean necesarios hasta construir los consensos mínimos imprescindibles. Que quede claro: Nuestro voto no servirá para legitimar migajas presupuestarias ni acuerdos espurios, a espaldas del pueblo.

No apoyamos: paritarias con techo, despidos masivos, injerencias indebidas del Ejecutivo sobre el Poder Judicial, persecución a militantes políticos y sociales ni represión de la protesta popular. Tampoco tarifazos a mansalva ni retrocesos en las políticas de Estado de Derechos Humanos. Creemos firmemente que las conquistas logradas por las grandes mayorías populares en los últimos 12 años deben ser protegidas y ampliadas.

No confundimos conciliación con genuflexión, tampoco consenso con pensamiento único, ni liderazgo con manipulación. Creemos que una Patria Justa, Libre y Soberana es posible.

 

Por Teresita Luna Hilda  y Aguirre de Soria

Senadoras de la Nación

Lunes 8 de febrero de 2016

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