Megacausa La Rioja: Indagan a cuatro represores por delitos sexuales

1-9-810x410El Tribunal Oral receptó el pedido del MPF para que cuatro acusados -entre ellos el ex jefe del III Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez-, sean indagados por delitos sexuales en dos hechos perpetrados en la Delegación local de la Policía Federal y en un penal.
Cuatro de los quince acusados en la denominada “Megacausa” de La Rioja serán indagados por delitos sexuales, luego de que al cierre de una nueva audiencia, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de esta ciudad receptara la ampliación de la acusación formulada por el fiscal ad hoc Patricio Rovira.

De esta forma, serán indagados el ex jefe del III Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, el ex oficial de Inteligencia y jefe de compañía del Batallón de Ingenieros en Construcción 141, Eliberto Miguel Goenaga, y el ex comisario y el ex inspector de la Delegación La Rioja de la Policía Federal, José Félix Bernaus y Roberto Reinal Ganem, respectivamente. Los cuatro prestarán declaración indagatoria por el sistema de videoconferencia, dado que no están asistiendo a la sede donde se celebra el juicio.

Rovira, que interviene conjuntamente en el debate con el fiscal general Rafael Vehils Ruiz, fundó la ampliación de la acusación en que “a lo largo del debate se han producido circunstancias novedosas que permiten tener por probados nuevos hechos que integran una ‘continuidad delictiva’” en los crímenes que se están juzgando desde el 6 de agosto pasado.

El fiscal indicó que, en ese sentido, “se dan las pautas que prevé la normativa vigente” y citó al respecto el artículo 381 del Código Procesal Penal de la Nación, que estipula esa posibilidad cuando aparecieran en el debate hechos nuevos íntimamente relacionados a los que se juzgan.

Los casos

Rovira acusó a Menéndez y Bernaus como autores mediatos del delito de violación sexual agravada por haber sido cometida con el concurso de dos o más personas contra una mujer que estuvo secuestrada en la Delegación local de la Policía Federal.

La víctima relató en el juicio que un guardia la obligó a practicarle sexo oral mientras otro también intentó penetrarla. Todo eso, citó el fiscal en su exposición, ocurrió luego de que le preguntaron “si tenía enfermedades venéreas y si estaba embarazada”, tras lo cual la obligaron a desnudarse. El episodio culminó cuando “otro grupo de personas” ingresó al recinto y “obligó a los perpetradores a detener el abuso que se estaba llevando a cabo”. Otras dos testigos que estaban secuestradas en el lugar y que también padecieron delitos sexuales coincidieron con el testimonio de la víctima.

Los imputados habían llegado a juicio por la tentativa de violación agravada en este caso, pero, explicó el fiscal, la información que surgió del debate permitió comprobar que el hecho fue consumado. Rovira expuso al respecto la jurisprudencia de los tribunales internacionales para la ex Yugoslavia, que consideró que el sexo oral es una violación.

Otro de los hechos por los que la Fiscalía amplió la acusación fue perpetrado en el Instituto de Rehabilitación Social. Por ese caso, que tuvo como víctima a otra mujer, serán indagados Ménendez, Goenaba y Ganem, que fueron imputados por el delito de abuso deshonesto agravado por haber sido cometido con el concurso de dos o más personas. El primero, en carácter de autor mediato;  y los restantes, como autores materiales.

La víctima, que estaba embarazada al momento de los hechos, narró en el juicio que una mañana fue sacada de su celda y que le vendaron los ojos. La trasladaron a un galpón y la introdujeron en un oficina. En el trayecto, escuchó que las celadoras del penal saludaban a dos hombres. En ese lugar, los hombres comenzaron a interrogarla y la hicieron desnudar.

“Le quisieron bajar la bombacha porque desconfiaban de su embarazo y le decían que la panza era ficticia”, narró Rovira. Todo esto, describió, ocurrió bajo gritos, amenazas de hacerla abortar, de torturar a su hija y matar a sus familiares, e incluyó la aplicación de golpes en las piernas y en los oídos.

En el debate, que ya culminó la etapa de recepción de testimonios, se juzgan distintos crímenes en perjuicio de cincuenta víctimas. Entre ellas hay un hombre y una mujer que padecieron delitos sexuales, cuyos casos forman parte del objeto procesal inicialmente elevado a juicio oral.