El cadete de 19 años habría mantenido una relación sentimental con la victima

El debate comenzará el 23 de septiembre y el único imputado es Pedro Miguel Angel Ortiz (19), quien habría mantenido una relación sentimental con la víctima, de 18 años.

El ex efectivo está acusado de “homicidio doblemente calificado por su condición de agente de la Policía y por femicidio”, por lo que en caso de se hallado culpable será condenado a prisión perpetua.

El proceso oral estará a cargo de la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de La Rioja que informó que se incorporaron cinco nuevos testigos a la causa que instruyó el juez Daniel Barría, quien en marzo último había elevado el expediente a juicio.

Según se determinó en la investigación judicial, el 9 de febrero de 2015 Romina salió de su casa en la localidad de Patquía, ubicada a unos 70 kilómetros de la ciudad de La Rioja, para estudiar en la capital provincial.

La joven llegó a la casa de su tía, donde se iba a hospedar por la mañana, y por la tarde se dirigió a la Universidad Nacional de La Rioja a inscribirse, pero nunca más se supo de ella.

La sospecha es que se encontró con el policía Ortiz y éste la condujo a un lugar donde la mató. Luego de que su madre denunciara su desaparición, dos días después, el 14 de febrero, Romina fue hallada asesinada en un barranco, dentro de una bolsa negra, por unos chicos que juntaban leña.

La autopsia detectó luego que el cadáver presentaba un disparo de un arma 9 milímetros (calibre utilizado por la Policía) en el tórax, tenía fractura de tobillo y había sido totalmente calcinado.

Según los peritos, la muerte databa de 48 horas anteriores al hallazgo del cuerpo, por lo que se cree que fue asesinada poco después de haber desaparecido.

Sin embargo, los investigadores creen que a la víctima la mataron en un lugar distinto al barranco donde fue hallado su cadáver. Tras el hallazgo del cuerpo, familiares de las víctima y vecinos de Patquía realizaron una marcha y un corte de ruta en reclamo de Justicia.

En base a diferentes pruebas, entre ellas que era del mismo pueblo que la joven y trabajaba en la Guardia Urbana de la capital, fue señalado como sospechoso Ortiz, quien había egresado como cadete de la escuela de Policía dos semanas antes luego de pasar los estudios físicos y psicológicos de rutina.

Tras anunciarse la fecha del debate, María Ríos, madre de la joven asesinada, se mostró sorprendida por el rápido inicio del juicio, teniendo en cuenta que esperaba que se fijara audiencia para fin de este año o comienzos de 2017.

“Dentro de todo conseguimos mucho, hay casos en que todavía están esperando que se procese al acusado”, expresó la mujer. Al referirse a Ortiz, María consideró que “no actuó solo, ya que debió trasladar el cuerpo hasta donde fue hallado”, por lo que manifestó su deseo de que en las audiencias del juicio “aparezca algún dato más”.

“Sólo me voy a conformar si Ortiz es condenado con la pena máxima, no queremos que le den cinco o diez años. No tiene que salir nunca más, cometió un delito y lo tiene que pagar”, expresó la mujer.

Por último, la madre de Romina remarcó que “en este caso interviene no sólo la justicia sino el poder político porque la mujer del intendente fue sospechosa por prestar su auto”.

Se trata de María Eva Fernandez, tía del policía Ortiz y esposa del ex intendente del Departamento Independencia, Juan de Dios Herrera, al cual pertenece la localidad de Patquía, situada en el centro de la provincia y donde residen unos 2.000 habitantes.

Fernández es señalada como cómplice del policía por la familia de la joven asesinada porque le habría prestado su Peugeot 206 al acusado en momentos en que Romina estaba desaparecida; sin embargo, la mujer no está imputada en la causa.

Fuente: Télam