El año pasado el Vaticano dio vía libre a la santificación del obispo

En mayo de 2015 el Vaticano dio vía libre a la causa de beatificación por martirio in odium fidei (en el odio de la fe) del obispo de La Rioja Enrique Angelelli. El pedido formal de apertura de la causa había sido hecho el 7 de enero por el obispo de La Rioja, Marcelo Colombo. Y el 21 de abril de ese año la Santa Sede expresó su visto bueno.

En mayo de 2015 el Vaticano dio vía libre a la causa de beatificación por martirio in odium fidei (en el odio de la fe) del obispo de La Rioja Enrique Angelelli. El pedido formal de apertura de la causa había sido hecho el 7 de enero por el obispo de La Rioja, Marcelo Colombo. Y el 21 de abril de ese año la Santa Sede expresó su visto bueno.

La investigación del asesinato de Angelelli fue impulsada por Jorge Bergoglio a pocos meses de ser designado Papa. Después de décadas de ocurridos los hechos, el Vaticano aportó documentación inédita de violaciones a los derechos humanos. A través del Obispado de La Rioja presentó las pruebas durante la primera parte de los alegatos en el juicio por el asesinato de Angelelli.

Los abogados querellantes en la causa calificaron de “histórica” esa audiencia realizada el viernes 13 de junio de 2006, cuando se incorporó la carta y el informe en el que el propio Angelelli denuncia la persecución que sufrían él y sus compañeros por el Ejército y la policía.

“Estamos permanentemente obstaculizados para cumplir con la misión de la Iglesia. Los sacerdotes y las religiosas somos humillados, requisados y allanados por la policía con orden del Ejército”, alerta en su escrito Angelelli, entre descripciones sobre las cárceles provinciales “repletas de detenidos por el solo delito de ser miembros fieles y conscientes de la Iglesia” y la denuncia de torturas a un párroco de la zona.

Las cartas, originalmente fueron destinadas al nuncio vaticano, entonces Pío Laghi, en julio de 1976. Angelelli, desconfiando de la inacción del nuncio sobre la vulneración de los derechos humanos en Argentina, por medio de enviados personales había hecho llegar copias de esos escritos al Vaticano. (La Capital)