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Bosetti con el desafío de construir poder político propio

Con solo acompañar a Casas lo lleva a terminar como Asís o Teresita Luna. Beder Herrera desde la vicegobernación armó su tropa para ser gobernador.

Ya Néstor Bosetti no aparece tanto con Sergio Casas, lo que había generado una humorada que tapaba el efecto político que se buscó: lo consideraban los gemelos políticos. El vicegobernador se bajó del avión para no ir a Tucumán y tener su protagonismo en los actos por el Día de la Independencia en La Rioja. De esa forma, se mostró en la sociedad que puede quedar al frente.

Es un cargo complicado por los antecedentes inmediatos, salvo Luis Beder Herrera. Fue vicegobernador Miguel Ángel Asís y hoy es administrador del Parque de la Ciudad. Desde 1995 a 1999 no tuvo la valentía de armar un proyecto político, más allá que intentó en vano ser intendente de la Capital.

Mejoró la performance Teresita Luna para lograr un buen sueldo, pero ser segunda de Beder Herrera le valió que todos los cañones apuntarán sobre ella. Se pegó al kirchnerismo y hoy es quien trabaja para alejarse de los K, mientras comparte fotos con una mala palabra que fue para su sector: Carlos Menem.

En el entorno de Bosetti no desconocen que no hay que decirlo sino ponerlo en práctica de no quedarse para tocar la campanita en una sesión en la Legislatura. El fantasma de Asís todavía sobrevuela, como el paso de la actual senadora, quien finaliza su mandato el año que viene.

El primer paso que el vicegobernador dio fue colocar a Oscar Chamía en la línea de sucesión como su hombre, aunque Ángel Maza decía lo mismo, ya que la política es el arte de lo posible.

En la presidencia del bloque de diputados está el ex intendente de Castro Barros, Marcelo del Moral, otro ex mazista, que juntos a dirigentes actuales pedían la intervención de la provincia por el avasallamiento de la Legislatura bederista.

Así corre el peronismo detrás del poder y dentro de él está el actual vicegobernador que su principal aspiración es suceder a Casas, aunque tienen la misma pretensión Beder Herrera, como Alberto Paredes Urquiza y el de la buena imagen, el ministro Julio Martínez.

Desde el despacho del Poder Legislativo, Bosetti no maneja los mismos fondos que cuando cumplía la función de ministro de Infraestructura que le daba una relación directa con los intendentes, quienes son los que juntan los votos.

Hoy debe lidiar con que el ministro Ricardo Guerra transfiera fondos y la jauría de diputados justicialistas haga un control exhaustivo de los mismos.

Después de las vacaciones se abrirá la discusión por las candidaturas para el año que viene, que más allá que serán legislativas, jugarán como el trampolín para el 2019.

Allí se verán las cartas de Bosetti de quedarse como Asís o Luna o ser Beder Herrera por la aspiración política.