Saltar al contenido.

Buscan convencer a Casas para enfrentar a Julio Martínez

Un sector del gobierno cree que el actual gobernador es el único mejor posicionado. Si gana, podría pedir licencia como senador. Pero si pierde podría perder la gobernabilidad de su gestión.

El común de la sociedad está con la cabeza de como llegar a fin de mes, pero la política no. Ya piensa en lo que se viene a la provincia que serán las elecciones legislativas del año próximo. Por este motivo, el gobierno de Sergio Casas tendrá una gran patriada que deberá enfrentar con una Presidencia adversa, aunque golpeada por las decisiones políticas de Mauricio Macri.

En la Casa de Gobierno sostienen que Luis Beder Herrera no es el candidato a senador y menos aún Carlos Menem. Muestran sondeos de opinión y se asustan porque Julio Martínez, actual ministro de Defensa, sale indemne del tarifazo macrista.

En la Legislatura piensan casi lo mismo desde el despacho de la vicegobernación hasta el bloque de diputados justicialistas.

En ese marco, un sector del peronismo busca convencer a Casas que sea quien lidere la lista de candidatos a senadores el año entrante. El gobernador con su cabeza en lo cotidiano no brinda mayores precisiones de la decisión que tomará.

Si se escucha en la Cámara de Diputados se asegura que Casas será el candidato y si se pasa por algún despacho de la Casa de Gobierno se dice lo contrario.

Lo cierto es que Casas -con buena imagen- vencedor como senador podría pedir licencia o dejar a su suplente para que asuma por él hasta el 2019, año que deja su cargo como mandatario provincial. Es decir, no dejarlo tampoco a Néstor Bosetti para que complete la Gobernación.

Si lo hace, Bosetti quedaría con el control general del gobierno para aspirar a ganar la gobernación en el 2019.

Pero si pierde, es la hipótesis que nadie quiere analizar en el oficialismo. Hoy todas las encuestas afirman que Martínez se puede llevar las dos senadurías. Por eso, un resultado adverso lo deja sin gobernabilidad a Casas y más con un presidente que no es de su signo político.

Frente a ello, sería el final de un ciclo político en la provincia que viene desde 1983 con el mismo partido, que es el peronismo en sus distintas vertientes.

Falta mucho para las elecciones para la comunidad, pero la clase política se devela, ya que después de las vacaciones vendrá el posicionamiento de los candidatos, ya sea por las bancas de diputados provinciales, como por las del Congreso de la Nación.

 

A %d blogueros les gusta esto: