Mientras Cristina estuvo en Buenos Aires, una cena y un almuerzo de peronistas ex K acordaron y discutieron sobre el esquema político y las alianzas.

Por Ámbito Financiero

Ni la presencia de Cristina de Kirchner en Buenos Aires, u ocurrió, quizá, porque la expresidente estaba en Buenos Aires. A pesar o por un gobernador del PJ, el entrerriano Gustavo Bordet, avanzó en su despegue del planeta K y dos habitantes del kirchnerismo, Florencio Randazzo y los evitistas Emilio Pérsico y Fernando “Chino” Navarro, como la riojana Teresita Luna, compartieron en San Telmo una tenida post-K.

En la casa de Entre Ríos en Capital Federal, Bordet recibió a Miguel Angel Pichetto, jefe del bloque de senadores, y a Diego Bossio, ex ANSES y vice del Bloque Justicialista (BJ), y promotor del primer cisma que sufrió el kirchnerismo tras dejar el Gobierno. Oscar Romero, el jerarca de SMATA que preside ese elenco, no estuvo porque se encontaba volviendo de Alemania por lo que delegó la charla en Bossio.

Desde el BJ festejaron la incorporación de dos diputados del FpV que reportan a Bordet y Sergio Urribarri, el exgobernador. Con las horas, desde Entre Ríos, la definición sobre la migración de los legisladores quedó en un manto de imprecisiones. En rigor, Carolina Gaillard, una de las diputadas mencionadas desde el BJ, desmintió que haya dejado el bloque FpV.

En las últimas semanas un escuadrón misionero encabezado por Maurice Closs y el sexteto del Movimiento Evita (M-E) dejaron el FpV y se instalaron en islas con marca propia sin integrarse al esquema donde se agrupan otros gobernadores del PJ.

En el BJ confluyen legisladores de Juan Manuel Urtubey (Salta), Carlos Verna (La Pampa), el chaqueño Domingo Peppo, Sergio Casas de La Rioja y, aunque no tiene delegados pero forma parte de ese club, la fueguina Roxana Bertone. Con sus coqueteos Bordet podría convertirse en el sexto cacique territorial que se alínea con esa variante post-K.

Bordet se desvinculó del kirchnerismo: da por terminado ese ciclo político, propone archivar la marcha FpV y entiende que la conducción de la expresidente está agotada. Ayer avanzó en esa línea.

Cena y después

La cena que compartieron Randazzo y los Evita fue menos amigable que el almuerzo de Bordet con Pichetto y Bossio. El exministro supo ser crítico y tener chispazos con Pérsico y Navarro por modos y tácticas. Pero transitan, en este tiempo, un mismo sendero: el despegue de la atmósfera K pero sin que asome, hasta acá, ningún acuerdo para caminar juntos hacia adelante.

Pérsico, Navarro y Jorge Taiana, el tercer apóstol del ME, escucharon objeciones del exministro y le pidieron que encabece un armado post-K. Randazzo repitió su poema clásico: dijo que no tiene decidido qué hará -si jugará o no-, que no lo apuren con los pedidos y, lo más inquietante para sus interlocutores, que no se “muere” por ser candidato o estar en el ring político.