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Zulemita Menem dará un paso importante en su vida

En un brazo lleva a su hijo menor; en el otro, un bolso. El gimnasio no sólo dibujó sus curvas, también le dio fuerza. De novia con un empresario bodeguero, sigue atentamente los vaivenes de su hermano Carlitos Nair.

Por Paparazzi

El tiempo pasa, pero no para ella, Zulema Menem esta señora de las cuatro décadas y madre de dos hijos, Luca y Malek, se mantiene tan juvenil y espléndida como a los 20. Al igual que una botella de buen vino guardado en barriles de roble, con los años mejora su aspecto y su vitalidad. Más allá de su bajo perfil, los candidatos no dejan de tocar su puerta.

Sin embargo, desde hace más de un año su corazón late de amor y felicidad. En tono con la descripción –y no es casualidad–, el empresario bodeguero Miguel López –dueño de la bodega mendocina Cavas de Weinert– es quien se encarga de mimarla.

Al igual que ella, procura pasar inadvertido pese a estar con una persona conocida. El hombre es divorciado y tiene dos hijos. Las familias se ensamblaron bien y mantienen una buena relación, en armonía. A tal punto, que el último verano se fueron de vacaciones los seis juntos.

Es decir los enamorados más los dos nenes de ella y los dos hijos de él. Van al mismo gimnasio y allí se conocieron. Se rondaron durante varias semanas. Muchas miradas cómplices, más algunas sonrisas llenas de picardía, tanto en el centro de entrenamiento como en la confitería del recinto, anticiparon el momento de la verdad.

Flechazo a primera vista y un amor que se mantiene en el tiempo. “La clave es la química. Desde el primer día descubrí a un hombre protector y familiero. No sólo nos queremos, también nos divertimos mucho cuando estamos juntos. Nos gustan las mismas cosas. Soy feliz desde que lo conocí”, señaló ella tiempo atrás. Esos detalles son los que aún persisten y mantienen viva la llama del amor.