Una lástima la oportunidad que han perdido José Luis Gioja y Daniel Scioli de iniciar la renovación en el peronismo post Cristina Fernández de Kirchner. Ellos no han avizorado la inevitable renovación generacional, a la que le temen pero tendrían que haberla liderado porque va más allá de ellos. Hay intendentes del GBA en ebullición (el denominado Grupo Esmeralda) y gobernadores decididos a asumir su condición de protagonistas de lo que vendrá, sin retirarse del Partido Justicialista.

Por Urgente24

La oposición a Cambiemos sigue atomizado, una ventaja para el gobierno de Mauricio Macri aún cuando no alcance a exhibir logros políticos propios. Por ahora, con la gestión de los recursos fiscales y financieros de la Nación le resulta suficiente.

Macri negocia con los dirigentes opositores con control territorial -gobernadores e intendentes- y los bloques legislativos que le ponen precio a su apoyo a los proyectos enviados por el Ejecutivo Nacional al Congreso. Pero no confronta con un líder alternativo que, muy probablemente, emerja de los comicios 2017, pero no antes.

El Partido Justicialista se encuentre efervescente porque muchos afirman que la conducción transitoria demora demasiado en movilizar a esa fuerza partidaria peronismo, desconociendo que no todos sus militantes se encuentran expuestos al bochorno de los bolsos con dinero en un falso convento ni a la ostentación de dinero.

La imagen de José Luis Gioja con Daniel Scioli, junto al camporista Andrés Larroque; el titular del PJ bonaerense, Fernando Espinoza; y los diputados Carlos Kunkel, Diana Conti y Juliana Di Tullio, han resultado el inicio de un deseo intenso de purga en muchos integrantes que reclaman la renovación.

Es el caso del llamado “Grupo Esmeralda” (heterogénea convocatoria de Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora; Gabriel Katopodis, de San Martín; Juan Zabaleta, de Hurlingham; Gustavo Menéndez, de Merlo; y Leonardo Nardini, Malvinas Argentinas, entre otros).

Pero hay otros peronistas que se encuentran en interconsultas aún cuando no se hayan bautizado en público su decisión. Es el caso de los gobernadores Sergio Uñac (San Juan), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Domingo Peppo (Chaco) y Sergio Casas (La Rioja).

Ellos se encuentran decididos a frenar cualquier éxodo peronista hacia Cambiemos, ya que el PRO anuncia su intención de enrolar a peronistas en su esquema 2017.

Habrá más noticias para este boletín. Pero ahí va un dato: todos los peronistas no K parecen pasar por Córdoba.

Por un lado, los Esmeralda se reunieron con el vicegobernador cordobés, Martín Llaryora.

Por otra parte, cuando el Diario de Cuyo expuso una hipótesis semejante, la ilustró con foto de Uñac y el gobernador cordobés Juan Schiaretti.

En el caso de Uñac, hace ya 3 meses que él dijo: “El futuro del peronismo no es Cristina Kirchner porque además ella ha expresado que no, que no le interesa competir. Es muy difícil determinar quién es el futuro del peronismo. El futuro del partido está atado al resultado electoral del año que viene. Si a nosotros no nos va bien, obviamente que no vamos a ser alternativa nacional. En 2017 y 2019 para que nos vaya mejor deberemos presentar un proyecto superador al que ellos (el Gobierno) hayan realizado durante este año, pero con la base de que a la Argentina le tiene que ir bien”.