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Los militares apuestan al poder disuasivo en el control fronterizo 

En Defensa aseguran que las FF.AA. no harán seguridad interior; críticas al kirchnerismo

Por La Nación

Más que a un poder de fuego efectivo, el Ministerio de Defensa apuesta al poder disuasivo en la contribución de las Fuerzas Armadas para combatir el narcotráfico en las zonas de frontera.

Las tareas de apoyo logístico de los militares, que comprenden el aporte de aviones y la optimización de los radares para detectar vuelos irregulares en el espacio aéreo, permitieron ya reducir en un 50% los casos de tránsito aéreo irregular (TAI), como se denominan en la jerga aeronáutica los aviones interceptados sin planes de vuelo o en actitudes sospechosas.

Esa estimación dada por fuentes castrenses coincide con los datos publicados por LA NACION en mayo último, cuando se publicó que en el primer trimestre del año los radares militares registraron 76 vuelos irregulares, cuando en el mismo período del año anterior se habían notificado 130 casos.

“Las Fuerzas Armadas sólo aportan apoyo logístico. No van a intervenir en seguridad interior”, insistió a LA NACION una fuente cercana al ministro de Defensa, Julio Martínez, quien la semana pasada compartió con el presidente Mauricio Macri y los jefes militares la comida anual de camaradería en el edificio Libertador.

Allí, el jefe del Estado destacó que las Fuerzas Armadas colaborarán en los tres ejes centrales fijados por el Gobierno, uno de los cuales es la lucha contra el narcotráfico.

“Los militares colaboran de acuerdo a lo que permite la ley, en apoyo del control del aire con aviones y radares”, especificó Martínez. Una vez que un vuelo ilegal es interceptado -en general, por un avión Pucará o un A4- y se lo obliga a aterrizar, todo queda en manos de la Gendarmería, se indicó. La requisa de la unidad en este tipo de casos, por ejemplo, queda a cargo de las fuerzas de seguridad.

El ministro Martínez está convencido de que el apoyo logístico de las Fuerzas Armadas se encuadra en lo que prevé la ley, que impide a las fuerzas militares realizar tareas de seguridad interior. Y, en ese sentido, desliza una crítica a las gestiones kirchneristas que lo precedieron.

“El que involucraba a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico era el kirchnerismo, que desplegaba al Ejército en el Norte, en el campo de acción, en contra de la ley. Nosotros los replegamos”, advirtió Martínez, en declaraciones radiales.

Colaboradores del ministro de Defensa revelaron a LA NACION que, durante el gobierno anterior, el Ejército participaba de patrullajes conjuntos con la Gendarmería, en el programa Escudo Norte, y “de alguna manera realizaba acciones de seguridad interna encubiertas”.

La resistencia a que efectivos de las Fuerzas Armadas se involucren en la lucha contra el narcotráfico no sólo se basa en la ley, sino también en experiencias comparadas.

“Los dos ejemplos más cercanos con México y Colombia, donde la incorporación del ejército en el combate para neutralizar el narcotráfico no dio los mejores resultados”, confió una fuente cercana al ministro.

Además, Martínez tiene la convicción de que el 90% del contrabando de drogas se realiza por tierra o por vías navegables. Esto se da en las fronteras del norte del país en su mayor medida, según coinciden los especialistas en la materia.

“Podemos tomar medidas para controlar el avance de la droga y vamos a trabajar para eso. Pero estos operativos están en manos de las fuerzas de seguridad”, reitera el ministro a sus allegados, desde que asumió en Defensa.