Sólo se habló del fallo de la Corte y de la reforma política; faltaron los kirchneristas y algunos gobernadores

Por La Nación

La mesa chica del PJ nacional se reunió ayer por segunda vez en 10 días. Pero lejos de las definiciones tajantes, repitió el esquema de la semana pasada: un encuentro informal en el que se discutieron temas de coyuntura, pero no se tomó ninguna decisión determinante para el futuro del partido, que busca reorganizarse tras la derrota del kirchnerismo.

En la reunión, encabezada por el presidente del partido, José Luis Gioja, y por el vice, Daniel Scioli, estuvieron 18 de los 28 integrantes del Consejo Nacional. Faltaron los kirchneristas. El principal debate giró en torno a la reforma política que impulsa el Gobierno. En línea con el acuerdo al que se llegó ayer en la Cámara de Diputados, se decidió apoyar la introducción de la boleta electrónica, pero de manera gradual y no para todo el país, el año próximo, como la Casa Rosada pretendía originalmente.

También se habló del fallo de la Corte Suprema contra el tarifazo -la mayoría lo consideró previsible- y de la situación del PJ jujeño, que está en crisis porque su actual presidente, Carlos Jaquim, es a la vez vicegobernador del radical Gerardo Morales. Se acordó elevar un pedido al congreso del partido para pedir su intervención.

Vinculado con las tarifas, y atento a que el conflicto está todavía lejos de una solución definitiva, el partido decidió además iniciar negociaciones con Cambiemos y con el Frente Renovador para elegir al defensor del pueblo, cargo vacante desde la salida de Eduardo Mondino, en 2009. La designación depende del Congreso y requiere dos tercios de los votos en ambas cámaras. También está pendiente el nombramiento del defensor del niño y del defensor penitenciario.

A la cita faltaron cuatro gobernadores que estaban en Buenos Aires, a pocas cuadras de la sede partidaria: Gustavo Bordet (Entre Ríos), Domingo Peppo (Chaco), Sergio Casas (La Rioja) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego). Sí se reunieron entre ellos, horas antes, pero decidieron no sumarse al mitin peronista, molestos con los repetidos amagues de ruptura con el Frente para la Victoria.

Sorprendió la presencia del salteño Juan Manuel Urtubey, otro de los convencidos de la importancia de separarse del FPV. Fue un paso fugaz. El gobernador llegó 15 minutos antes de que terminara la reunión de poco más de dos horas y no se quedó para la conferencia de prensa posterior. También faltó el formoseño Gildo Insfrán, aunque se conectó vía Skype con el celular de Gioja. De principio a fin, sólo estuvo la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci.

Horas antes del encuentro en Matheu, Miguel Pichetto, jefe del bloque del FPV en el Senado y secretario político del PJ recibió en su despacho al ex intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, a su sucesora, Verónica Magario y al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, referente del kirchnerismo en el PJ. Aunque en el transcurso de la tarde se especuló con la posibilidad de que esa previa derivara en un planteo posterior ante la mesa del partido, sólo hablaron de la reforma política.