“En el último Gobierno, la figura de mi padre fue terriblemente demonizada”, dice en esta charla en la que también habla del atentado contra su hermano, de sus motivos para votar a Macri y de las actividades que compartía con Juliana Awada como integrantes de una misma colectividad


Por Infobae

Pese al impacto que tuvo sobre su familia el trabajo de su padre, la hija del ex presidente asegura que si Miguel López, su pareja, perteneciera al mundo de la política, igual se hubiera enamorado: “Es su forma, la contención que nos brinda a todos, está por todos lados abrazándonos, tiene una muy buena relación con mis padres también. Si hubiera sido político sería lo mismo”

— No quedó una negación.

— Admiro mucho a mi padre, llegó a ser todo lo que un político quisiera. Fue tres veces gobernador de La Rioja, dos veces presidente con tres elecciones ganadas, dos veces senador. Familiarmente, la política no fue lo mejor que nos pasó, pero el orgullo de ser hija de quien soy lo voy a llevar siempre con la frente muy alta.

— ¿Te faltó tu padre por la política o fue un padre presente?

— Tengo una madre que vale por diez papás juntos y se ocupó de nosotros, tanto de mi hermano, que en paz descanse, como de mí. Mi padre no hubiera tenido tanta dedicación a la política si no hubiera sabido que estaba mamá ahí, cuidándonos, criándonos.

Mi padre hizo muchísimas cosas buenas en su primera presidencia y en la segunda lamentablemente sufrió la pérdida de mi hermano y no fue el mismo

— ¿Qué sentís como hija, cuando durante los últimos años se responsabilizó a la presidencia de tu padre de todo lo malo que pasaba en el país ?

— Todos los políticos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas, nadie es perfecto. La figura de mi padre en el último gobierno se demonizó terriblemente, pero bueno, pasa siempre. En la Argentina es un poco cíclico esto. Después que se fue la presidenta Cristina Kirchner nadie votó a Cristina y nadie en aquel momento votó a Menem y va a pasar lo mismo con cada presidente mientras no cambiemos nosotros. Mi padre hizo muchísimas cosas buenas en su primera presidencia y en su segunda presidencia lamentablemente tuvo la pérdida de mi hermano y no fue el mismo. Siguió por todos los que lo votaron y por los que no, también, siguió adelante, con la carga del dolor más grande que una persona puede tener. Lo digo y se me pone la piel de gallina porque es inevitable. Después de eso no nos olvidemos que papá ganó una tercera elección [N. de la E: se refiere a la primera vuelta de las presidenciales de 2003] , por algo la ganó, por la gente que lo siguió y por todas las cosas buenas que hizo. Los argentinos no estamos acostumbrados a tener el respeto que se merece una persona que fue elegida democráticamente. Ojalá que con el tiempo nos vayamos curando de responsabilizar siempre al anterior. Tanto lo critican a mi padre, cuántos presidentes hubo en el medio, porque pasaron un par después ¿no?, ¿de todo tiene la culpa? Pero bueno, nada, es una de las personas más conocidas de la Argentina, por algo en el mundo lo recuerdan y lo tienen presente. Mi papá hizo mucho a nivel mundial también por la Argentina, fuimos conocidos mundialmente en la época de mi padre por él, por su política internacional.

Veo mucha gente que no está interesada en que al presidente actual le vaya bien

— ¿Creés que fue un recurso fácil criticarlo?

— Es así, hoy tal vez le tocará vivirlo a ellos y es así. En lo que tenemos que enfocarnos ahora en la Argentina es que al presidente Macri le vaya bien y no poner palos en la rueda porque veo mucha gente que no está interesada en que al presidente le vaya bien, y si no le va bien a él no nos va a ir bien a ninguno.

— Nombraste a tu hermano. ¿Tenés alguna duda de qué pasó?

— No, ninguna. Fue un atentado.

— ¿En qué estado está la causa?

— Mamá sigue luchando y llevando la causa adelante, va a ir hasta las últimas consecuencias, no quedan más formas de decir que esto fue un atentado. Hasta mi propio padre lo reconoció. Mamá y papá vivieron la muerte de mi hermano de diferente forma, papá tenía que seguir adelante, tenía que seguir gobernando porque era el presidente de todos los argentinos y mi mamá siguió luchando desde el lugar de madre.

— ¿Y vos cómo lo viviste?

— Fue muy duro, porque realmente era muy unida con mi hermano, éramos muy amigos. Se me fue la mitad de la vida con él, era sentir por qué no fui yo y fue él. Cuando nosotros estábamos amenazados, siempre era él o era yo, no sabíamos hacia quién iba a apuntar, lamentablemente lo hicieron contra él y siempre los que quedamos somos los que más sufrimos. Mi familia es muy creyente y sé que él está en un lugar mucho mejor que nosotros.

— ¿Te enojaste con Dios en ese momento?

— Me enojé conmigo misma porque decía por qué no a mí. Eso es lo que le preguntaba a Dios todo el tiempo, por qué no a mí, si para Carlitos todo iba a ser mucho más fácil. Hoy tengo a mis hijos y veo la vida de otra forma.

— ¿Cómo creés que fue el cambio de opinión o de posición hacia afuera de tu padre respecto de lo que pasó con tu hermano?

— Mi papá cambió su opinión el día que recibió las pericias de gendarmería, en ese momento empezó a acompañar a mamá. No sé por qué nunca dicen esto, mi papá hace más de 17 años que dice que esto fue un atentado. Cuando a uno le quieren dar en el corazón le dan a un hijo. A papá le dieron en el corazón y se llevaron lo más preciado.

— Sacando la muerte de tu hermano, ¿qué es lo más terrible que te tocó vivir? ¿Cómo es ser hija de un presidente?

— Hace unos días me preguntaron si tenía custodia y no, ni la quiero tener tampoco. Nunca la tuvimos después que mi padre fue presidente. A mis hijos, por una cuestión judicial que no tiene nada que ver con la custodia de los ex presidentes, les pusieron custodia, por las declaraciones de mi padre sobre el tema de mi hermano.

— Hiciste el ejercicio de primera dama en algún momento.

— No, primera dama no, primera hija. Lo acompañaba a papá porque viajaba mucho. Cuando no lo acompañaba mi hermano, lo acompañaba yo pero simplemente porque si no, no lo veíamos.

Con Juliana Awada nos conocemos desde chiquitas porque compartíamos el mismo núcleo en la colectividad árabe

— ¿Juliana Awada te gusta?

— Me encanta, María Juliana me parece una chica monísima. Nos conocimos desde que éramos chiquitas porque compartíamos el mismo núcleo en la colectividad árabe. Ha venido cuando mi padre era presidente un montón de veces a la quinta y mi papá y el padre de ella eran muy amigos también. Mi madre y su madre son amigas todavía. Realmente me parece una mujer espléndida.

Mi padre siempre me dice: ‘Ojalá que a Macri lo dejen gobernar’

— Dijiste que apostás a que a la Argentina le vaya bien.

— Lo que quiero es que a la Argentina le vaya bien y que al presidente Macri le vaya bien. Recibió el país en una situación muy difícil y tenemos que tener paciencia, decir que en seis meses las cosas van a cambiar es imposible cuando recibió un país en una situación realmente crítica. Es muy difícil la situación, es cierto. Lo hablamos con papá, es una persona de mucha fe y lleva la política en el alma, y siempre me dice: “Ojalá que a Macri lo dejen gobernar y no permita que le pongan palos en el camino”.

— ¿Lo ves difícil?

— Es que no está fácil, pero el presidente Macri es un hombre muy capaz y creo que es la única opción que tenía la Argentina.

— ¿Lo votaste?

— Sí. yo conozco mucho más a Daniel (Scioli) y soy amiga de él pero me parece la política de Macri mucho más acorde a nuestro pensamiento.

— ¿Por qué nunca te interesó una carrera en la política?

— La política te saca mucho tiempo con tu familia y realmente me gusta estar con mis hijos, criarlos, ir al colegio y no perderme lo diario. Con los chiquitos, cerrás los ojos, los volvés a abrir, y crecieron. Muchísimas veces me tientan cosas en mi provincia. Cada vez que voy con papá es increíble el contacto con la gente. Estamos trabajando muchísimo en el área de salud, de educación, haciendo donaciones y en lo que puedo ayudo. Me han ofrecido varias veces hacer algo en la parte política en La Rioja y quizás si en algún momento me decido lo voy a hacer desde mi provincia para mi provincia. Es la provincia que amo y que nos dio todo, me dio un papá presidente y cada vez que paso por Anillaco pienso: cómo pudo llegar mi padre adónde llegó; eso me llena de orgullo.

— ¿Cómo va eso de la familia ensamblada?

— Súper bien; los chicos de Miguel viven con él y estamos siempre los fines de semana todos juntos en la casa de papá, con mi mamá. Es un lindo momento familiar.

— ¿Tus padres son abuelos presentes?

— Sí, son divinos, súper presentes. Mi mamá vive en el mismo edificio, entonces los chicos pasan por la cochera con la almohada, van y vienen todo el tiempo, y con el abuelo lo mismo, van después del colegio, durante la semana. Tengo tantos lindos recuerdos de mis abuelos que me encanta que vivan y disfruten de esos ratos de experiencia y cuentos.

Estamos trabajando con mi abogado en un proyecto de ley para sancionar a los padres que no cumplen con las visitas a los chicos

— ¿Tenés ganas de tener más hijos?

— No, acá me quedé. Ya tengo 45 años, el nombre nada más me quedó de Zulemita. A criar a los que tengo y en algún momento esperar a los nietos, que según mi papá y mi mamá son el regalo más lindo que les dio la vida.

— Estás muy dedicada a presentar un proyecto de ley.

— Sí, estamos trabajando con mi abogado en un proyecto de ley para sancionar a los padres que no cumplen con las visitas a los chicos. Hay sanciones sobre las mamás que no colaboran con las visitas por el bien de la criatura, que está bien, pero no hay nada que sancione al padre cuando lo deja al nene esperando con su mochilita y no aparece… En mi caso, a veces dos o tres meses.

— Lo has vivido, es desde la experiencia.

— Sí. Esto hay que sentirlo, ver a tu enano que dice: “¿Cuándo viene mi papá a llevarme al jardín?” Pasa el tiempo y aparece cuando quiere, de forma afectiva y de la forma económica también. En nuestro caso, es mucho más preocupante la parte afectiva, pero hay mamás que lamentablemente sufren las dos cosas porque no pueden mantener a su hijo.

— Que vos puedas hacerlo no le quita responsabilidad al padre.

— Eso es obvio y exacto porque es una persona que está muy bien económicamente. De hecho tuvimos un juicio en la parte penal y aceptó una probation, aceptó su responsabilidad del incumplimiento.

— ¿Y por qué crees que pasa eso?

— No hay nada que justifique a un padre no querer mantener a su hijo. Cuando uno tiene la responsabilidad de traer un hijo al mundo tiene que tener eso, responsabilidad, si no cuidate y listo, es mucho más barato hacer eso que estar manteniendo a un hijo. A Malek no le falta amor porque tiene una familia que lo ama, estamos todo el tiempo encima de él; Luca, el más grande, es su referente. Tiene a su abuelo que lo adora y a Miguel también, no es el padre, pero le brinda muchísimo cariño. Pero bueno, el padre es el padre y tendría que tener la misma responsabilidad que tiene con los tres hijos de su primer matrimonio a los cuales no les hace faltar en absoluto nada. Los tres estudian en Estados Unidos, dos de ellos ya se recibieron y no trabajan, los sigue manteniendo el papá. Uno se siente mal al tener un hijo con tantas diferencias, ya sean afectivas como económicas.