En busca de recambio, un grupo de dirigentes recordará a Cafiero por la renovación de 1985

Por La Nación

Recordar la primera renovación para fortalecer la actual. Evocar a Antonio Cafiero y su triunfo electoral para alimentar la reorganización partidaria de cara a las legislativas del año que viene.

Con esas premisas, los dirigentes que impulsan el armado del peronismo sin kirchnerismo preparan un acto para recordar la fundación de la Renovación Peronista en 1985. Será el próximo 6 de septiembre, cuando aquel mojón de la historia del PJ cumpla 31 años.

La organización está a cargo del grupo Esmeralda, el conjunto de intendentes bonaerenses que quiere ser uno de los pilares del reordenamiento peronista, junto con los gobernadores “nuevos”, que en diciembre asumieron por primera vez al frente de sus provincias.
Los detalles de la ceremonia empezarán a definirse el próximo miércoles, cuando gobernadores e intendentes coincidan en la casa de Chaco convocados por Domingo Peppo, el mandatario de esa provincia. Están invitados Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Uñac (San Juan), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Sergio Casas (La Rioja) y Juan Manzur (Tucumán).

El homenaje a Cafiero será un acto puertas adentro. Hasta ayer se evaluaban dos hoteles como posibles escenarios: el NH de la calle Bolívar, a metros de la Casa Rosada, y el Castelar, en Avenida de Mayo al 1100.

El 6 de septiembre de 1985 se lanzó el Frente de Renovación para la Justicia, la Democracia y la Participación (Frejudepa), que, además de una fracción del peronismo, integraron sectores de la Democracia Cristiana y la Izquierda Nacional.

Meses más tarde, en las primeras elecciones legislativas del gobierno de Raúl Alfonsín, Cafiero accedió a una banca como diputado nacional. Dos años después, en 1987, ganó la gobernación bonaerense, hasta entonces en mano del radical Alejandro Armendáriz.

Además de Cafiero, encabezaron aquella corriente Carlos Grosso, hoy cerca de Mauricio Macri, José Manuel de la Sota, José Luis Manzano, José Octavio Bordón, Juan Carlos Dante Gullo, José María Vernet y Julio Bárbaro, entre otros.

Justamente, la idea del acto del 6 del mes que viene es reeditar el espíritu de 1985 y transmitir que la renovación que se pretende construir ahora está inspirada en aquella gesta partidaria, madre del regreso del peronismo al poder con Carlos Menem, en 1989.

Según pudo saber LA NACION, los oradores serán, en principio, tres: un dirigente de aquellos años, un gobernador y un intendente. El primero podría ser Ginés González García y el representante de los gobernadores, Peppo. El vocero de los intendentes todavía es una incógnita.

En el grupo Esmeralda conviven Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Gabriel Katopodis (San Martín), Juan Zabaleta (Hurlingham), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Gustavo Menéndez (Merlo), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y Fernando Gray (Esteban Echeverría), entre otros caciques del conurbano.
Apuntar a Macri

Más allá del homenaje a Cafiero, a nivel estratégico, el peronismo renovador en su versión 2016 busca reposicionarse y hacer pie en la coyuntura. “Tememos que salir de la lógica de discutir al kirchnerismo y empezar a discutir a Macri”, esbozó ante LA NACION una fuente partidaria.

Esa premisa se desprende del razonamiento según el que, si el debate político sigue girando mayormente en torno a la herencia del kirchnerismo, el pulso de las próximas elecciones estará marcado por la polarización entre Cristina Kirchner y Macri, por lo que el peronismo quedaría afuera del cuadro. La idea es que la Casa Rosada, y sobre todo sus políticas económicas, corran de la escena al kirchnerismo y dejen lugar al PJ reorganizado lejos del Frente para la Victoria. “Las elecciones tienen que ser un plebiscito del gobierno de Macri, no del de Cristina”, sintetizó otro dirigente peronista.

El plan de acción está sobre la mesa. Su ejecución está en marcha. Los resultados son una incógnita para todos.