Un dictamen establece que las provincias que no sean designadas para la incorporación de esta tecnología seguirán utilizando el sistema actual de voto con papel.

Por Noticias Argentinas

La boleta electrónica se aplicará en 8 de los 24 distritos del país, según lo acordaron el oficialismo, el massismo, el socialismo y el peronismo no kirchnerista en el dictamen de mayoría sobre la reforma electoral, que además establece que las provincias que no sean designadas para la incorporación de esta tecnología seguirán utilizando el sistema actual de voto con papel.

El diputado massista Juan Brügge afirmó a periodistas parlamentarios que la boleta electrónica, sistema propuesto por el Gobierno de Mauricio Macri, se utilizará en “ocho distritos el año que viene” y que la designación de cuáles serán “dependerá en principio de la Cámara Nacional Electoral (CNE)”, aunque en el oficialismo pretenden que sea potestad del Poder Ejecutivo.

“Los distritos que el año que viene no usen la boleta electrónica utilizarán la boleta común, la actual, porque entendemos que si estableciéramos que deberían pasarse a la boleta única, deberíamos explicar dos sistemas”, afirmó Brügge.

El diputado por Córdoba señaló que en el interbloque federal Unidos por una Nueva Argentina (UNA) entienden que la “gradualidad” en la incorporación de la boleta electrónica supone “arrancar en 2017 con ocho distritos, ampliarla al 66% del territorio en 2019 y completar el país en 2021”.

El plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales (cabecera), Justicia y Presupuesto y Hacienda se reuniría la semana que viene con el fin de emitir dictámenes sobre la reforma electoral, que además de la modificación de la forma de votar, con un sistema electrónico, establecerá que las mujeres ocupen un 50% en las listas de candidatos a diputados y senadores nacionales, lo que se denomina paridad de género.

Sobre la paridad de género, que establece que hombre y mujer o mujer y hombre deben ir alternadamente desde la cabeza de la lista hasta el final de la boleta, hay un consenso generalizado y es una novedad que ya figura en el texto del dictamen de mayoría.

En cambio, no hay una decisión sobre los cambios al régimen de Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), aunque el oficialismo dio marcha atrás en su intención de que el elector esté obligado a votar a un solo frente electoral y no, como actualmente, que opte por la lista de postulantes a diputado y/o senador de un espacio y la fórmula presidencial de otro.

Tampoco está definido si se establecerá que en las PASO se vote únicamente precandidato presidencial y no la fórmula, para que el ganador de la primaria partidaria pueda elegir como su candidato a vicepresidente a quien haya vencido en la contienda interna.

Los diputados también debaten la posibilidad de ampliar el número de bancas de la Cámara, de 257 a 328 integrantes: la propuesta de sumar 71 diputados más, con el argumento de que desde 1983 no se ajusta el número, pertenece a la trotskista Myriam Bregman y es vista con agrado no sólo por el massismo, sino también por el interbloque oficialista, Cambiemos.

Si se aprueba esta modificación, la provincia de Buenos Aires pasaría de 70 a 100 diputados nacionales (+30); la ciudad de Buenos Aires quedaría con sus actuales 25; Córdoba pasaría de 18 a 24 (+6); Santa Fe, de 19 a 23 (+4); Mendoza, de 10 a 14 (+4); Tucumán, de 9 a 12 (+3); Entre Ríos, de 9 a 11 (+2); Salta, de 7 a 11 (+4); Misiones, de 7 a 10 (+3), y Chaco, de 7 a 10 (+3).

En tanto, Corrientes, Santiago del Estero pasarían de 7 a 9 diputados nacionales; Jujuy y San Juan, de 6 a 7 (+1); Río Negro, de 5 a 7 (+2); Neuquén, Formosa, Chubut y San Luis, de 5 a 6 (+1), y Catamarca, La Rioja, Santa Cruz y Tierra del Fuego quedarían con sus actuales 5 representantes.

Brügge confirmó que esta propuesta está siendo analizada, pero advirtió que UNA exigirá que las incorporaciones se realicen sin ampliar la partida presupuestaria para la Cámara baja, una exigencia que también planteó el jefe del bloque de diputados del PRO, Nicolás Massot.

El dictamen de mayoría, que suscribirán los diputados de Cambiemos, UNA, el socialismo, el GEN y el Bloque Justicialista, que tiene como referente a Diego Bossio, también establecerá auditorías previas, concomitantes y posteriores a la votación, lo que significa otra modificación al proyecto de la Casa Rosada, que únicamente establecía controles previos.

En este sentido, Brügge indicó que el sistema de auditorías concomitantes será “parecido al que está en vigor en Brasil, que se realiza en tiempo real, por parte de personal técnico de universidades, con máquinas que se sacan de la misma elección”.

Por otra parte, señaló que como el proyecto establece que la CNE debe aprobar el sistema electrónico de votación pedirán que esto se produzca antes de que el Poder Ejecutivo inicie el proceso de licitación para la compra o el alquiler de máquinas y la adquisición del software.

A su vez, como el Poder Ejecutivo anunció que le cederá a la Justicia la realización del escrutinio provisorio —actualmente ya tiene a cargo el conteo definitivo—, esto significa que la CNE será la encargada de difundir los resultados electoral el día de la elección.