La presea ganada en el primer mundial de básquetbol por el exjugador de Atenas, será exhibida otra vez por la FBPC, que la había recibido en 2006. Fue robada en 2012 y a los pocos días retornó con Don Pedro, que este jueves volvió a donarla.

Por La Voz del Interior

En una ceremonia muy particular y emotiva, Pedro Bustos, campeón del mundo con el seleccionado argentino de básquetbol del primer mundial, en 1950, le entregó por segunda vez a la Federación de Basquetbol de la Provincia de Córdoba, la medalla dorada que se colgó en su pecho, en el Luna Park, tras ganarle la final del certamen a Estados Unidos. 

La medalla tiene una particular historia por detrás. Bustos la donó por por primera vez el 30 de marzo de 2006, pero el 14 de mayo de 2012 fue robada junto al marco en que se exhibía en el hall central de la FBPC, que por entonces estaba remodelándose.

Tras una intensa campaña en los medios, las manos anónimas que la habían sustraido, decidieron volverla a sus dueños y dejarla en una ventana de la sede. Habían pasado tres días y la presea volvió sin el marco y con señales de haber sido limada para constatar si estaba confeccionada en oro. En ese momento, Mario Ontivero, presidente de la Federación, decidió entrgársela otra vez a don Pedro.

“Yo le quiero agradecer al ladrón por devolverla y, además, pedirle que se dedique a otra cosa”, le dijo Don Pedro a Mundo D por aquellos días. “Estaba un poquito caído y afectado porque era algo por lo que habíamos luchado, que es de la Argentina, de Córdoba, de la Federación… en fin, de todos”, sostenía reconfortado.

“Fueron días duros por perderla, ¡y de la forma que nos la habían quitado!, porque fue un premio a los que jugábamos por amor al deporte, sin pedir nada a cambio. Ahora la tendré yo hasta que la Federación termine con la remodelación. Seguramente le pediré a un amigo que me la guarde en su caja fuerte”, había dicho entonces entre risas.

Y una vez más cumplió. Este jueves, el cordobés por adopción (nació en La Rioja hace 88 años), volvió a entregarla a las autoridades de Federación. “Hoy nuevamente me siento muy feliz de volver a traer la medalla. Me preguntan el porqué, y la respuesta es que esta Federación fue la que me designó para que integrara el equipo argentino con el que ganamos el Mundial. Siempre lo dije, esta entidad fue socia de esta medalla por eso decidí con mi familia que estuviera aquí”, expresó el primer campeón mundial de básquet.