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Energías limpias: crece el interés de firmas locales y extranjeras por sumarse a este millonario negocio en Argentina

El desarrollo de parques eólicos y solares está motorizando grandes proyectos de inversión. Compañías de Europa, EE.UU., Canadá y China pusieron primera y están abriendo oficinas en el país para estudiar desembolsos. Empresas nacionales, como IMPSA, se perfilan para ser proveedores


Por IProfesional

El gran interés que despertó la licitación por 1.000 MW que lanzó el Gobierno Nacional para la construcción de parques de energía solar y eólica -y que recibió ofertas por el séxtuple de esa cifra- motivó a proveedores locales e internacionales a planificar proyectos para el desarrollo de tecnología de punta.

Los jugadores que conocen del negocio hoy tienen fuertes expectativas. Saben del enorme potencial de Argentina y ven en la crisis energética una oportunidad de expansión para el mediano y largo plazo.

Así lo expresaron en el Foro de Inversiones y Negocios, que se desarrolló en el Centro Cultural Kirchner.

Paradójicamente, la demora del desarrollo del mercado es lo que permitió que hoy el sector pueda beneficiarse de un contexto global favorable para poner primera.

Además, la Argentina cuenta con el beneficio extra de que otras plazas maduras de la región cuentan con una posibilidad de crecimiento limitada.

Uruguay, por caso, presenta una matriz diversificada y no necesita instalar grandes centrales para garantizar el consumo de energía de la población. Similar es el panorama en Chile y otras plazas de Europa.

Es en este contexto que empresas de Europa, Estados Unidos, Canadá y China decidieron comenzar a instalar oficinas en Buenos Aires para estar al tanto de todos los detalles vinculados con esta industria.

Los primeros movimientos se iniciaron tras la sanción de la Ley 27.191 de promoción de las energías renovables, en septiembre del año pasado. Pero se hicieron más evidentes con el espaldarazo que el macrismo le dio al sector.

Oportunidades para el “Made in Argentina”

Entre las compañías locales se puede destacar el caso de IMPSA: el monstruo mendocino que desde la década pasada supo innovar y muy fuerte en el diseño de equipos de energía eólica.

Tras reacomodarse luego de algunos traspiés financieros que sufrió por las millonarias pérdidas que generó la operación en Brasil, la compañía que preside Enrique Pescarmona se propone ser otra vez el “orgullo nacional”.

En contacto con iProfesional, Jorge Andri, director comercial de IMPSA, anunció el lanzamiento de una nueva turbina adaptada a los recursos de la geografía nacional.

“Estamos trabajando en un aerogenerador con un rotor de 111 metros, pensado para producir energía eléctrica en aquellos sitios con velocidades de viento relativamente bajas”, especificó a este medio.

Su ingeniería está planificada para que no sólo sea considerado por inversores de Patagonia, sur de la Provincia de Buenos Aires y Cuyo, donde soplan los vientos más fuertes.

Hay otras zonas con potencial para el aprovechamiento de esta fuente renovable como Santa Fe, Corrientes, Mendoza, San Luis y Catamarca, entre otras.

“Hemos trabajado mucho en la etapa previa a la licitación en varios proyectos, entre ellos, parques eólicos de Mendoza y La Rioja”, resaltó Andri.

Fiel a sus convicciones, la dirección de la empresa puso el acento en maximizar “el contenido nacional en todos los componentes”.

El grueso de los insumos y productos que se utilizan en el proceso de fabricación son elaborados en el país.

Para fines de este año y principios del 2017, estará en funcionamiento la cuarta etapa del Parque Eólico de Arauco.

Allí se instalarán 26 aerogeneradores de IMPSA: el modelo IWP100.ar, de 2 MW de potencia y 103 metros de diámetro, es capaz de erigirse sobre torres de entre 85 y 100 metros de altura.

Este es el camino que seguirá la industria en general, señaló Paulo Farina, ex subsecretario de Energía Eléctrica de la Nación en una entrevista con iProfesional.

El experto basa su opinión en que en 2018 perderán vigencia las exenciones impositivas que prevé la Ley 27.191 para la importación de bienes de capital e insumos de energías limpias.

Si no hay una prórroga de las facilidades para comprar en el exterior, con el paso del tiempo será más conveniente apostar por la tecnología generada tranqueras adentro.

“Se va a empezar a fabricar más en la Argentina”, se entusiasmó el encargado de conducir el sector eléctrico hasta diciembre de 2015.

No obstante, por el momento los equipos más sofisticados llegarán por barco a los puertos de Buenos Aires, Santa Fe y Patagonia.

Durante el proceso de gestación, Farina colaboró arduamente con Sebastian Kind, actual subsecretario de Energías Renovables, en el articulado del texto de la Ley 27.191.

Una compañía de la región que ya sentó bases en el país para proveer de servicios a los desarrolladores es la uruguaya Ventus, con gran trayectoria en su casa matriz.

En la presente subasta por 1.000 MW que lanzó el Ministerio de Energía y Minería aportó experiencia y conocimiento para la oferta realizada por Pampa Energía en los atractivos sitios que ofrece Bahía Blanca, Buenos Aires.

Sol a pleno
Los players de mayor peso en el mundo del sector solar fotovoltaico también están siguiendo con atención la evolución del marco regulatorio.

Una conocida firma canadiense que prefirió no difundir su nombre comercial estudia instalar una planta de fabricación de sistemas fotovoltaicos de gran envergadura.

Se encuentra evaluando las condiciones y perspectivas de la demanda, pero espera mayores definiciones sobre la compra de energía limpia entre privados y el mercado de los grandes usuarios, que aún presenta aspectos que deberán ser reglamentados por el Gobierno.

En la misma dirección se mueve la provincia de San Juan: prevé una inversión total de $1.500 millones para la construcción de su planta Schmid Branch Argentina.

Fabricará paneles solares con cuatro líneas de producción y tendrá capacidad instalada para generar 235.000 unidades por año, con una potencia de 300 W cada una.

Por su parte, la italiana LV-Energy -también con base en San Luis- analiza duplicar su volumen hasta alcanzar un total de 24 MW.

También la histórica Solartec, radicada en Provincia de Buenos Aires, está interesada en hacer punta en la venta de módulos solares a usuarios particulares, comerciales y residenciales.

Para catalizar este proceso, el diputado nacional del PRO por la Ciudad, Juan Carlos Villalonga, está trabajando con sus pares de otras fuerzas políticas que presentaron iniciativas en el Congreso para legislar la inyección de energía renovable a la red, a través de incentivos, planes de financiación y estímulos económicos.

La idea es unificar todas las visiones en un único texto para que el proyecto sea aprobado por unanimidad. Incluso, participa el Poder Ejecutivo, a través de los técnicos de la Subsecretaría de Renovables.

De este debate clave forman parte representantes de todo el arco político: Frente Renovador, Frente Para la Victoria, Socialismo, entre otros partidos.

“Estamos todos trabajando en una misma dirección”, valoró Villalonga en contacto con iProfesional.

Revisión estratégica

El Gobierno Nacional recibió 123 ofertas por 6.346 MW de potencia en la subasta de renovables por 1.000 MW que puso en juego a principios de año.

A pesar de los créditos blandos que anunció el Ministerio de Producción para el “compre nacional” y de los beneficios fiscales que planteó el pliego de licitación, lo cierto es que en esta primera etapa los desarrolladores no incorporaron tecnología local en sus proyectos.

Por eso, el desafío para los funcionarios ahora es pensar en plan industrial de mediano y largo plazo que logre incluir a las empresas argentinas.

La competencia con China es un aspecto a considerar, al igual que con Estados Unidos y Europa, que presentan costos más bajos y experiencia en el rubro.

El país vive una oportunidad histórica que no se puede desaprovechar. Hay entusiasmo y expectativas, así como intenciones de invertir.

Esta vez, el mundo de las renovables desembarcó en Argentina para quedarse.

En un futuro, los más entusiastas, imaginan un entramado de Pymes industriales proveyendo al sector y un sistema interconectado de redes eléctricas a nivel sudamericano que permita exportar energía a los vecinos de la región.

Parece un proyecto demasiado ambicioso pero para los empresarios es sólo una decisión de Estado.