Fue durante el primer día de la audiencia pública que tuvo que convocar por orden de la Corte Suprema de Justicia y pese a que en la misma los Defensores del Pueblo sostuvieron que el incremento desconoce los principios dispuestos por el máximo tribunal.


Por La Voz

El Gobierno ratificó ayer que desde el mes próximo aumentará hasta 236% la tarifa del servicio de gas para los usuarios domiciliarios y 500% para industrias y comercios. Fue durante el primer día de la audiencia pública que tuvo que convocar por orden de la Corte Suprema de Justicia y pese a que en la misma los Defensores del Pueblo sostuvieron que el incremento desconoce los principios dispuestos por el máximo tribunal.
Además confirmó que desde octubre habrá aumentos semestrales durante los próximos tres años, para los que sostuvo que no serán necesarias audiencias públicas, a fin de lograr a fines de 2019 el valor de mercado y así eliminar por completo los subsidios.

El encargado de ratificar los incrementos fue el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, primero en hablar en la audiencia que no es vinculante y que se realiza en la Usina del Arte del barrio de la Boca, en la que se anotaron para pronunciarse 373 oradores, por lo que se extenderá hasta mañana.

Aranguren ratificó allí el nuevo cuadro tarifario que había anunciado hace tres semanas, después que a mediados de agosto la Corte resolvió suspender el anterior pero sólo en el caso de los usuarios residenciales, aunque no así en el de las industrias y comercios, incluidas las pequeñas y medianas empresas, como tampoco en el de las asociaciones de bien público y los clubes de barrio.

Según el ministro, a partir de octubre los usuarios residenciales recibirán las tarifas de gas con un aumento promedio de 203% con respecto al 31 de marzo pasado, de acuerdo con el siguiente detalle: 237% (contra 297% de la propuesta anterior) para los hogares de bajo consumo (56% del total, que recibirán facturas de 107 pesos promedio mensual antes de impuestos); 176% (235% antes) para los de consumo medio (31%, 371 pesos); y 122% (antes era de 174%) para los de consumo alto (13%, 953 pesos).

Argumentos

El ministro justificó estos porcentajes de aumento con los hogares que no tienen acceso a la red y los sustituyen por un combustible alternativo, que terminan pagando 299 pesos por mes, dijo. También recomendó “comparar” los precios de la nueva tarifa con los de otros servicios, “como la TV por cable o la telefonía celular”, que no son indispensables.

Respecto de los usuarios comerciales dijo que 99% pagará una factura promedio de 488 pesos antes de impuestos, en tanto que el 1% restante, que es el de mayor consumo (más de 22.366 metros cúbicos mensuales) pagará 24.579 pesos. En ambos casos representa un alza de 500%, contra el 696 y el 575%, respectivamente, previsto con anterioridad.

“El sistema de suministro de gas es distorsionado, desigual, injusto y arcaico”, dijo Aranguren, quien señaló que 40% de los hogares del país no tienen acceso al servicio de red, sin recibir subsidio alguno”. Por eso, subrayó, “queremos ir a un suministro sostenible en el tiempo y promover la producción local, a través de un sendero gradual y previsible de reducción de subsidios, hasta su eliminación (en octubre de 2019)”. No incluirá en ese caso la Patagonia, la Puna y Malargüe, que los tendrán hasta 2022.

Por su parte, las empresas transportistas y distribuidoras de gas, a través de sus representantes, reclamaron la “urgente” aplicación del tarifazo y una “compensación” por parte del Estado para “cubrir el déficit” que les habría generado el congelamiento tarifario durante más de 15 años. Según esas empresas, “la asistencia” por parte del Estado les permitirá compensar las pérdidas desde 2002, realizar las inversiones comprometidas y cumplir con el pago a proveedores pues “la cadena de pagos está cortada”.

El representante de las distribuidoras Gas del Centro (Córdoba, Catamarca y La Rioja) y Gas Cuyana (Mendoza, San Juan y San Luis), Daniel Ribadulla, destacó que 61% del gas que se consume a lo largo del año se da en dos bimestres del año y que los inviernos benignos de 2014 y 2015 provocaron menos volumen de gas vendido y menos tarifas, por el estímulo que daba el Gobierno a la reducción del consumo, lo que ocasionó caída de ingresos. Gas del Centro dijo necesitar hacer inversiones por 1.925 millones de pesos, mientras que Gas Cuyana las estimó en 1.240 millones de pesos, para cubrir la ampliación del servicio.

Reclamo por el federalismo

Lo hizo la Fundación Pensando Córdoba. La Fundación Pensando Córdoba, planteó en la audiencia celebrada en Buenos Aires la necesidad “de igualar” las tarifas. “¿Por qué un porteño que vive en Puerto ­Madero paga bimestralmente $ 90 de gas mientras que un cordobés que vive en San Vicente con el mismo consumo y mismo periodo gasta $ 1.500 de gas? Llegó la hora de federalizar en serio los subsidios a los servicios públicos en la Argentina para construir un verdadero país federal”, reclamó Miguel Siciliano.