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Olivicultura: Solo en Mendoza se perdieron 1.556 hectáreas cultivadas

La cosecha 2016 fue magra, principalmente porque la producción sufrió daños por granizo (caída de frutos y marcas), vientos en floración y daños fitosanitarios (cochinillas, eriófidos, tuberculosis). 

Por Los Andes
La producción olivícola en Mendoza está atravesando una nueva crisis. Es que tras cosechar sólo un tercio de una zafra normal, tanto aceiteros como conserveros comenzaron a recorrer un duro año. Además, según datos del IDR, unas 1.556 hectáreas implantadas con olivos no están en producción en la provincia este año.

“Si bien no podemos precisar la cantidad de productores que abandonaron la actividad salta a la vista que en tierras muy fértiles y en las mejores zonas productivas de la provincia, donde antes existían cultivos, se están llevando a cabo emprendimientos urbanísticos”, comentó Mario Bustos Carra, gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo. 

Agregó: “Esta situación demuestra que la falta de rentabilidad y, fundamentalmente, de expectativas, motiva que los productores busquen poner en valor sus terrenos abandonando la agricultura y vendiéndolos para estos fines, lo cual significa el sacrificio de área cultivada”. 

La cosecha 2016 fue magra, principalmente porque la producción sufrió daños por granizo (caída de frutos y marcas), vientos en floración y daños fitosanitarios (cochinillas, eriófidos, tuberculosis). 

Según datos del IDR, en Mendoza existen unas 20.646 hectáreas implantadas con olivos de las cuales 19.090 hectáreas se encuentran en producción, lo que indica una caída del 7,5% de la superficie en la provincia. 

“Esta campaña de aceitunas ha significado un 30% de lo que es una cosecha normal. Afectó el factor climático y se comprobó la fuerte incidencia de la vecería que es el fenómeno muy manifiesto en los olivos por el cual tiene marcadas diferencias de producción de un año a otro. Estos temas se vieron agravados porque debido a la falta de rentabilidad, no se realizaron todos los trabajos que las plantaciones necesitan”, indicó Bustos Carra.

La situación de Mendoza no es aislada sino que se suma a la crisis general que enfrenta el sector en provincias como Catamarca y La Rioja. De hecho, la Cámara Industrial Olivícola de La Rioja reclamó un replanteo del sistema tributario para las Pymes. 

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