En lo que va del año la Rosada giró al interior $ 15.811 millones. Bronca de los productores con los gobernadores.


Por La Política On Line

Los productores se quedaron prácticamente solos. Son conscientes que la postergación de la nueva baja de retenciones a la soja (del 30% al 25%) es un hecho a pesar de que se trató de una promesa de campaña el año pasado.

En una especie de reflexión de terapia, un importante dirigente del sector agropecuario comentó a La Política Online que la razón del incumplimiento por parte del macrismo hay que encontrarlo en los números. Y no se equivoca. 

Según un informe de la consultora Economía y Regiones, al que accedió este medio, el Gobierno nacional transfirió a las provincias un total de $ 15.811 millones en concepto del Fondo Federal Solidario (más conocido como “Fondo Sojero”). 

Se trata de un aumento del 27% respecto al año pasado a pesar de que el precio internacional de la soja se mantuvo prácticamente igual (sólo en la primera quincena de septiembre el dinero girado alcanzó los $ 649 millones). 

“Durante esta quincena los precios de la soja se mantuvieron estables en relacioìn al cierre del mes de agosto, mientras que el tipo de cambio mostroì una depreciacioìn cercana al 1% en los primeros quince días”, sostiene el informe de la consultora.

Así las cosas, los números resultan más que interesantes para analizarlos dado que a partir de su lectura permiten entender por qué ningún gobernador de las provincias sojeras salió a defender a los productores en su reclamo al Gobierno. 

Hasta el momento María Eugenia Vidal, Juan Schiaretti, Miguel Lifschitz, Juan Manuel Urtubey y Carlos Verna no les pidieron a la Casa Rosada que cumpla con la baja de retenciones prometida a pesar de representar a casi la totalidad de los sojeros. 

De todas maneras, en el mercado se sabe que algunos grandes productores que aún conservan soja de la campaña pasada no se resignan y decidieron demorar los planes de venta a la espera de que el Gobierno cumpla con la baja de retenciones prometida. 

Por su parte, las entidades están molestas pero a la vez divididas. La Sociedad Rural (SRA), Coninagro y Federación Agraria (FAA) comprenden la necesidad fiscal del la Rosada y plantean una negociación política para obtener algo a cambio.

La entidad federada, por ejemplo, se reunió el viernes en la Quinta de Olivos con el presidente Mauricio Macri y el ministro de Agroindustria Ricardo Buryaile para analizar beneficios a pequeños productores de hasta 300 toneladas. 

El principal problema para la Rosada, quizás, pasa por Confederaciones Rurales (CRA), cuyo presidente, Dardo Chiesa, no tuvo inconvenientes en plantear que si no se bajan las retenciones “se seguirán cayendo productores” del sistema. 

En este contexto, en el Mercado de Chicago (CBOT) la soja cotiza en torno a los u$s 360 por tonelada, mientras que en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) las ofertas se ubican en torno a los $ 4050 por tonelada.

En el Ministerio de Economía no tienen dudas de que la soja es el principal -y casi el único- sostén de la economía argentina. En lo que va del año las empresas agroindustriales liquidaron un total de u$s 18.336 millones.

Se calcula que el Gobierno recaudará este año, solo en concepto de retenciones a la soja, unos u$s 5.000 millones. Es decir, el costo fiscal de la baja de cinco puntos representa alrededor de u$s 250 millones (o casi $ 4.000 millones). 


Los recursos del Fondo Sojero -dispuesto por el gobierno de Cristina Kirchner en plena pelea con el campo en 2009- se conforman con el 30% de lo que la Nación recauda en concepto de derechos de exportación de poroto, harina y aceite de soja. 

El decreto 206/09 dispone que los mismos se coparticipan entre todas las provincias para destinarse a “obras que contribuyan a la mejora de infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales”. 

Además, un punto importante que nunca se cumplió desde la implementación de la resolución presidencial es que el Fondo Sojero tiene “expresa prohibición de utilizar las sumas que lo compongan para el financiamiento de gastos corrientes”.