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Opinión: Por los derechos políticos de la Mujer

Por Teresita Madera. La diputada del bloque Justicialista habla del hito del voto femenino en tiempos en que se vislumbra la obtención de la paridad de género.


Por Parlamentario

El camino hacia la paridad de género es una historia con largos capítulos y conquistas logradas, que generacionalmente continuamos en la senda de la concreta igualdad en la participación y representación política.

Si bien la lucha por los derechos de la mujer en el país comienza a finales del siglo XIX, en 1946 Evita tomó un protagonismo especial en esta historia. Luego de las elecciones de febrero de ese año que dieron el triunfo a Perón, pronunció su primer discurso oficial para manifestar su apoyo a los derechos políticos de la mujer.

”La mujer debe afirmar su acción, la mujer debe votar. La mujer, resorte moral de un hogar, debe ocupar su sitio en el complejo engranaje social de un pueblo. Lo pide una necesidad nueva de organizarse en grupos más extendidos y remozados. Lo exige, en suma, la transformación del concepto de la mujer, que ha ido aumentando sacrificadamente el número de sus deberes sin pedir el mínimo de sus derechos”, dijo.

Es así que el 23 de septiembre fue promulgada la Ley del voto femenino, que se puso en práctica en las elecciones de 1951. La Ley 13.010 rezaba en su primer artículo: “Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos”.

Por la Ley N° 24.785 del año 1997, se estableció que el día 23 de septiembre de cada año en la República Argentina se conmemore el Día Nacional de los Derechos Políticos de la Mujer.

Ese 23 de septiembre, Evita, desde el balcón de la Casa Rosada ante una multitud convocada por la C.G.T. sostuvo: “aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas”.

Aquel hito que transformó la historia de nuestra participación política nos marca un rumbo concreto hacia el camino de la paridad de género en la representación política, hoy los conflictos que atraviesan las mujeres tienen diferentes matices, la necesidad de brindar protección ante la violencia de género, quebrar culturalmente la cosificación de la mujer en virtud de sostener un respeto necesario, lograr una efectiva igualdad laboral entre hombres y mujeres, son pasos concretos por los que debemos trabajar para lograr una sociedad mejor, donde tanto hombres como mujeres sean artífices del destino común de la grandeza de la Patria. Con la convicción de que siempre hay más por qué seguir.

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