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Los padres del nieto recuperado 121 militaron y se conocieron en Córdoba

No fue presentado aún por un accidente de un familiar de Estela de Carlotto. Es hijo de Domingo Menna y Ana María Lanzilotto

Por Día a Día
Ana María Lanzilotto y Domingo Menna, los padres del nieto 121, militaron en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (el brazo político del Ejército Revolucionario del Pueblo) y se conocieron y vivieron en Córdoba.
El nieto recuperado, cuya presentación se frustró este martes por un accidente en el que murió Bruno Huck, exyerno de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, es un hombre de 40 años, hermano de Ramiro Menna, quien vive en Chepes, La Rioja.

Ana María estaba embarazada de ocho meses cuando fue secuestrada. Ramiro estaba en ese momento en un jardín maternal y pudo ser recuperado semanas después por familiares.

Fue su tía materna quien lo crío y quien recién entre los 12 y los 16 años le contó que podía tener un hermano apropiado.

Lanzillotto y Menna fueron capturados en un departamento de la localidad bonaerense de Villa Martelli, donde el 19 de julio de 1976 una patrulla del Ejército mató a Roberto Santucho y Benito Urteaga, líderes del ERP.

“Todavia no lo vi, no hablé con él, no sé qué hacer. Se enteró ayer a las 7 de la tarde que no era quien era”, dijo este martes Ramiro Menna en una entrevista con radio Vórterix.

“Sé que tiene dos hijos y es pelado y con barba como yo”, agregó.

Ana María Lanzilotto era riojana, estudió abogacía en Tucumán y estuvo presa durante la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse en la cárcel porteña de Devoto. Fue amnistiada con la llegada de Héctor Cámpora al poder.

Luego comenzó a militar en Córdoba, donde conoció a Domingo “Gringo” Menna, quien vino a estudiar Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba. “Se conocieron en Córdoba cuando militaban en la clandestinidad”, contó Ramiro.

Como militante del ERP, Menna había estado preso en la cárcel de Trelew y fue uno de los que consiguió fugarse, tras lo cual pasó por Chile y luego por Cuba.

Ana María estuvo secuestrada en “El Campito”, ubicado dentro de la guarnición militar de Campo de Mayo de Buenos Aires. Lo último que se sabe de ella es que, tras el parto, habría sido trasladada al campo de concentración El Vesubio.

“Patricia Erb, que estaba en Campo de Mayo, atestigua que mamá dio a luz. No se sabe si varón o mujer, pero dio a luz, porque entre las compañeras presas corrió la voz: ‘La mujer del Gringo dio a luz’, decía”, contó Ramiro Menna.

La melliza de de Ana María, María Cristina Lanzillotto, también se encuentra desaparecida. Fue secuestrada el 17 de Noviembre de 1976.

Otra hermana, Alba Lanzilotto, fue secretaria de Abuelas de Plaza de Mayo y es una activa militante de derechos humanos.

Ramiro se hizo cura salesiano, viajó a Etiopía como misionero y luego dejó la congregación para formar pareja. En la actualidad vive en Chepes, en La Rioja.

Su hermano, el nieto 121, fue contactado por los grupos de aproximación de Abuelas de Plaza de Mayo. Estaba seguro de que no era hijo de desparecidos, pero accedió a realizarse un cotejo genético.

“Estaba convencido de que no lo era, tuvo la bondad de hacerse el estudio de ADN para colaborar con nosotras”, dijo la presidenta Estela de Carlotto.