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Diputados riojanos resaltaron a Pelagio B. Luna en homenaje a Yrigoyen

En la sesión la nota de color la dieron dos diputados radicales de la provincia de La Rioja, Clara Vega y Héctor Olivares, que resaltaron la figura de quien fuera el compañero de fórmula de Yrigoyen, Pelagio Baltazar Luna, riojano.

Por Parlamentario

La Cámara de Diputados de la Nación le rindió homenaje a Hipólito Yrigoyen, el primer presidente argentino electo por el voto universal y secreto consagrado en la Ley Sáenz Peña, al cumplirse 100 años de su asunción como presidente de la Nación el 12 de octubre venidero.

Por Cambiemos, el diputado radical por Santa Fe, Mario Barletta, destacó de Yrigoyen su “pasión serena” y recordó que “padeció injurias y agravios y nunca respondió”, al señalar que “los que lo amaron con más pasión fueron los postergados y los excluídos”, a la vez que afirmó que “cuando todos hablaban de guerra él habló de paz y fue el primer jefe de Estado argentino que habló del honor nacional”.

La nota de color la dieron dos diputados radicales de la provincia de La Rioja, Clara Vega y Héctor Olivares, que resaltaron la figura de quien fuera el compañero de fórmula de Yrigoyen, Pelagio Baltazar Luna, riojano.

Mario Barletta (UCR-Santa Fe) inició su homenaje a Hipólito Yrigoyen deseando “una pronta recuperación a nuestra querida Lilita Carrió”. Ya sobre el líder radical, dijo que “convencía con la palabra y el ejemplo; nunca habló en público. Fue el único caudillo de la historia del siglo XX que ganó el corazón del pueblo desde el silencio”.

Expresidente del radicalismo, Barletta dijo que Yrigoyen “padeció injurias y agravios que nunca respondió”, y agregó que hoy Hipólito Yrigoyen “es de todos; son muy pocos los que logran trascender sus partidos para instalarse en el corazón de todos”. Destacó que “fue el primer político del siglo XX que despertó pasiones en las clases populares”.

El presidente del Consejo Nacional Justicialista, José Luis Gioja, aprovechó su intervención para reivindicar también la figura del cura Brochero, pero luego sobre Hipólito Yrigoyen destacó que “fue el primer presidente democrático surgido a partir de la Ley Sáenz Peña”. Para Gioja, Yrigoyen representa el “arquetipo de político democrático, popular y revolucionario”, y agregó que “fue un hombre que se adelantó a su tiempo”, razón por la cual fue “incomprendido” por sus detractores.

A continuación, el presidente del bloque FpV-PJ, Héctor Recalde, reivindicó de Hipólito Yrigoyen que “fundó Yacimientos Petrolíferos Fiscales”, lo que despertó un aplauso de los presentes, y luego motivó un nuevo aplauso al evocar que cerca de terminar su segundo mandato se sancionó la ley que limitó la jornada de trabajo a 8 horas y 48 semanales. Por eso concluyó pidiendo que “la próxima ley que limite la jornada de trabajo le pongamos Hipólito Yrigoyen”.

Desde el bloque Federal Unidos por una Nueva Argentina, Cecilia Moreau señaló que durante sus mandatos constitucionales “se llevaron adelante políticas para lograr una sociedad más justa, que trascendieron su tiempo y fueron reivindicados por gobiernos que lo sucedieron”. “Yrigoyen también entendió que la educación era un pilar fundamental y creó más de 3 mil escuelas”, dijo, agregando su papel respecto de la Ley Universitaria. “Logró cambios que pusieron en el lugar más avanzado del mundo en materia educativa”, destacó.

Moreau agregó que “fue un firme defensor del suelo y el subsuelo”, reivindicando su política petrolera, como “una política de Estado”, producto de la visión de “un estadista”, reivindicándolo como “el primer referente de la causa de los desposeídos”, y aseguró que su bloque “lo reivindica todos los días”.

La socialista Alicia Ciciliani rindió homenaje a “un grande de la política argentina”, de quien destacó “su decencia, transparencia, valores democráticos y haber sido electo por el voto popular”, y remarcó “tres aspectos fundamentales que lo marcan como estadista”, citando “su lucha por los derechos laborales”, como así también reivindicó “la universidad pública de la reforma de 1918”. Y por último reivindicó “la obra de Mosconi” que no se hubiera consumado sin el aval de Hipólito Yrigoyen.

Desde Libres del Sur, el tucumano Federico Masso consideró “una alegría” que el Congreso reivindicara la figura de Hipólito Yrigoyen, un hombre que “mostró que era posible construir una república de iguales”. Destacó que “tuvo que enfrentar muchas acciones de quienes se niegan a que este país tan rico tenga igualdad de oportunidades”, y se preguntó “qué diría de ver una clase política muy alejada de la realidad de la gente; que es más noticia por la corrupción y la impunidad que por los actos de gobierno”.

Por eso dijo creer que “no hay mejor homenaje que lo que podemos construir de lo que aprendimos y lo que sintetizaba Hipólito Yrigoyen”. Por último, se manifestó convencido de que “si hoy le tocara vivir esta realidad que vive la Argentina, seguramente estaría pensando que ese tercio de la población (bajo la línea de pobreza) habría que buscarle a través del trabajo genuino, volverlos a incluir y garantizarles a esos 5 millones de niños y niñas que forman parte de la cruel estadística de vivir bajo la línea de pobreza e indigencia, tengan un futuro mejor y dentro de ese futuro mejor podamos garantizarles el sueño de que cuando crezcan su presente no sea ni la droga, ni la prostitución, ni la delincuencia, sino la educación y a través de ella formarse como personas y argentinos de bien”.

La radical riojana Clara Vega rindió homenaje fundamentalmente a su coterráneo Pelagio Baltazar Luna, quien fue el compañero de fórmula con quien Hipólito Yrigoyen llegó a la presidencia hace un siglo. A este se refirió destacando su pelea por “el federalismo, la autonomía y la unidad latinoamericana”. Reivindicó “su aporte a la historia nacional y al sistema democrático”, y se preguntó por qué su nombre no pudo figurar en una orden del día, ni avanzara un homenaje que consideró merecido. “Pero bueno, así son las cosas y nos contentaremos al menos con recordarlo en este momento”, dijo. Admitió que su relación no era la mejor con Hipólito Yrigoyen, porque no coincidía con que le hubiera abierto la puerta a los conservadores. “Esos acomodaticios que siempre están en la política”, dijo, denominándolos “los saltacharcos”.<

Por último, pidió que se imponga el nombre de Pelagio B. Luna para algunas de aquellas instituciones que hoy llevan el nombre de Néstor Kirchner y a los que algunos sugieren cambiarle la denominación.

A continuación, el diputado Julio Raffo reivindicó decisiones de Yrigoyen, como la política de neutralidad adoptada en la Primera Guerra Mundial. “Yrigoyen en el 16 llega legitimado por el voto popular, que fue el fruto de la lucha previa de Yrigoyen”, recordó.

A su turno, la santiagueña Mirta Pastoriza destacó también la “conquista” de la Ley Sáenz Peña, que permitió que “las clases populares se incorporaran a la vida política no como espectadores, sino como protagonistas del cambio”. Dijo que Hipólito Yrigoyen “tenía una visión estratégica del país que quería construir”, y recordó que él repetía: “mi programa es la Constitución”.

“En el camino construyó políticas de Estado, que todavía son hitos en el campo popular”, reivindicó, y recordó que “el primer presidente surgido de la voluntad popular, fue el primero en ser derrocado por una dictadura”.

Otro radical riojano, Héctor Olivares, recordó a Yrigoyen, pero como su correligionaria Vega también evocó la figura de Pelagio Baltazar Luna, “un hombre que ha dejado su vida por nuestro partido, que se fue muy joven, a los 52 años”. Pero también recordó a otro riojano que acompañó en su gobierno a Yrigoyen: José Santos Salinas, ministro de Justicia y Educación de la Nación, que acompañó a Yrigoyen en el gobierno de 1916. “Fue el fundador de las escuelas normales en nuestro país; fue el que instauró el guardapolvo blanco que nos da la igualdad, el que instauró el 21 de septiembre como Día del Estudiante”, recordó. Asimismo, uno de sus principales compañeros fue Angel Gallardo, otro riojano al que reivindicó.

Le siguió otro radical, José Luis Riccardo, quien definió a Yrigoyen como “el primer presidente democrático popular de la República Argentina”. Resaltó su rol “sustantivo” en “la consolidación de la reforma universitaria”. Destacó que “el 11 de abril de 1918 se creó la Federación Universitaria Argentina; ese mismo día Hipólito Yrigoyen recibió a la delegación de estudiantes”, a quienes transmitió que “la universidad tenía que ponerse a la altura del estado de conciencia alcanzado por la República Argentina”. En esa instancia, recordó Riccardo, “asistimos a una ola de grandes reparaciones”.

Para Riccardo, Yrigoyen eligió siempre “la opción más patriótica”, por lo cual “el legado de sus gobiernos fue de una ideología robusta, popular, siempre con una enconada defensa de lo propio, de lo argentino”.

El diputado Horacio Goicoechea, radical chaqueño, habló de “la dimensión espiritual del presidente Hipólito Yrigoyen”, y consideró que “terminó siendo profundamente cristiano, converso”, por lo que trazó un paralelismo con el cura Brochero: “Los dos fueron maestros de filosofía; los dos tuvieron una devoción por los pobres. Política y religión”.

Otro radical, Eduardo Brizuela del Moral, señaló que Yrigoyen “se transformó en el primer líder surgido de los sectores humildes”, y destacó que “durante su gobierno sancionó normas para proteger a los campesinos”, entre otros elementos que resaltó. El catamarqueño destacó que en su segundo mandato tocó “muchos intereses”, y sugirió que fue lo que “desató las iras que hicieron caer a su gobierno”.

Para el radical de Concertación Forja Juan Manuel Pereyra, se cumplen “cien años de soberanía popular”, y consideró el homenaje a Yrigoyen un homenaje a “la democracia”.

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