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El Gobierno sale a ordenar Cambiemos en las provincias

La Casa Rosada quiere presentar boletas propias en todos los distritos sin enemistarse con gobernadores con los que tiene buena relación.

Por Clarín 

Nadie es profeta en su tierra. El PRO, el partido del presidente Mauricio Macri, avanza junto a sus socios del radicalismo y de la Coalición Cívica en la conformación de mesas de Cambiemos en todas las provincias. El frente oficialista toma carrera de cara a las elecciones del año que viene. La excepción más importante es, sin embargo, la ciudad de Buenos Aires. Se trata del distrito que gobernó Macri durante ocho años y que lo catapultó a la presidencia. Allí no habrá novedades hasta bien entrado marzo, cuando el embajador en los Estados Unidos Martín Lousteau defina si será candidato en 2017 o si postergará, como pretende el macrismo, su regreso. 

La decisión de no “forzar” la alianza en la Capital fue consensuada con el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta. “No hay ningún tipo de conversación, en marzo vamos a definir nuestra estrategia”, reconoció el legislador Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, que en la Ciudad integra el frente ECO. 

En el PRO reconocen preocupación al respecto. Ayer, el oficialismo porteño logró sancionar la ley de puesta en valor del autódromo con el apoyo del Frente para la Victoria, pero sin los votos de parte de sus socios.

A pesar del caso porteño, en el frente oficialista hay entusiasmo y una estrategia compartida, condimentados con el ruido y los reclamos habituales del radicalismo para tener mayor protagonismo. 

El martes, solo la salud de Elisa Carrió, que podría postularse en la Ciudad o en la Provincia, pudo suspender la inauguración de la mesa nacional de Cambiemos. Esa instancia, será la encargada de establecer una relación dinámica con las mesas de los 24 distritos. “Las mesas provinciales coordinarán la acción política en los territorios y de cara a las elecciones”, explicó a Clarín el titular del PRO y del Ente Binacional Yaciretá, Humberto Schiavoni.

Hasta ahora, las fuerzas de cada provincia no se rendían cuentas entre sí. Ahora habrá una acción coordinada entre los partidos y definirán juntos las agendas de los funcionarios nacionales durante sus visitas a los distritos. La composición de las mesas incluye por lo general a las figuras más representativas de cada facción, pero también a dirigentes que viven en las provincias, más atentos a la dinámica local. El armado de las listas responderá a más variables, pero sobre todo a una: las encuestas. Las mesas provinciales servirán sobre todo para unificar discursos y estrategias.

El jefe de Gabinete Marcos Peña es el principal impulsor de la mecánica de las mesas de Cambiemos. Limitado a la presidencia de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, no son pocos quienes afirman que el ministro coordinador se convirtió en el principal armador oficialista. Hace dos semanas en Olivos recibió a presidentes de distritos del PRO de todo el país. El martes intercaló funciones de gobierno con las partidarias y visitó las mesas de Santiago del Estero y de Misiones. 

Hoy viajará a La Rioja y Catamarca para inaugurar las mesas locales junto al ministro de Defensa Julio Martínez, el titular del Plan Belgrano José Cano, el secretario de Interior Sebastián García de Luca y el secretario general del PRO Francisco Quintana. “Cambiemos está más fuerte que nunca, con valores comunes y trabajo de mediano y largo plazo”, señaló Peña en Santiago del Estero. 

Además de Buenos Aires, faltan conformarse las mesas de Chaco, adonde hoy viajará el Presidente; Río Negro; Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Luego de acordar en Santa Fe, donde el socialismo gobierna con la UCR, una de las mesas más difíciles de implementar es la de Corrientes, donde el radical Ricardo Colombi gobierna con su propia coalición, demasiado amplia para Cambiemos.