“Como dice papa Francisco, ir a las fronteras existenciales, esa es la tarea que él hizo porque llevó su labor pastoral hasta La Rioja a lomo de mula. En el pueblo fiel, por un lado hay una devoción y por el otro una exigencia para el clero actual de ser como Brochero, con olor a oveja”, aseguró el obispo emérito de La Rioja

Por AICA

Antes de salir a Roma, donde participará de la canonización del Beato Cura Brochero, el obispo emérito de La Rioja, monseñor Roberto Rodríguez, consideró que “hay una gran expectativa en el pueblo pues esta es una canonización largamente esperada, ya que lleva muchos años de preparación”.

“El padre Carlos Heredia y el cardenal (Raúl) Primatesta le dieron un impulso importante porque ellos lograron encontrar una vasta documentación al respecto. Después se presentaron las virtudes heroicas y vinieron los milagros”, destacó en una entrevista al sitio web de la Conferencia Episcopal Argentina.

“Hay una gran expectativa en el pueblo católico de la Argentina y sobre todo de Córdoba donde nació y realizó su apostolado en un lugar tan austero y difícil, como es Traslasierra”, sostuvo.

“El cura Brochero encuentra también una situación no sólo religiosa sino social muy necesitada. Toda su obra de evangelización, de haber llevado las Hermanas Esclavas y establecer el Colegio de Niñas, la Casa de Ejercicios y lograr que mucha gente haga los ejercicios. Es un paralelismo de Mama Antula que produjo todo un desarrollo en la fe de esa zona. Es interesante ver cómo caló en el pueblo católico lo de los ejercicios”, agregó.

Monseñor Rodríguez aseguró que la figura de Brochero significa hoy un modelo de vida sacerdotal. “Como dice el papa Francisco, ir a las fronteras existenciales, esa es la tarea que él hizo porque llevó su labor pastoral hasta La Rioja a lomo de mula. En el pueblo fiel, por un lado hay una devoción y por el otro una exigencia para el clero actual de ser como Brochero, con olor a oveja”.+