Sólo algunos pocos gobernadores dijeron que tienen recursos para pagar un plus. En cambio, la mayoría avisa que no puede o evita abrir la discusión por el momento.

Por Clarín 

“Imposible” dijo Domingo Peppo. En la víspera de la reunión entre el gobierno nacional y la CGT, el gobernador del Chaco salió ayer a bajar la persiana a cualquier posibilidad de pagar, en su provincias, un plus de fin de año a los trabajadores estatales.

Dijo algo más: que sus palabras expresan la postura de la mayoría de los gobernadores. Y algo de razón tiene: salvo un puñado, muy chico, la mayoría de las provincias anticipó que no tiene resto económico para abonar un bono.

La lista de los que sí pueden pagarlo es bien corta. San Juan, La Pampa, Salta y San Luis son algunas de las que confirmaron mientras otras, como Córdoba, avisaron que están en evaluación, según supo Clarín.

Hay, incluso, matices. El pampeano Carlos Verna -que ayer recibió a Sergio Massa en su provincia- acordó en la paritaria que cerró hace semanas un “extra” para diciembre de $ 5.000 como parte de una escala que contempla, además, un plus en octubre.

En San Juan, Sergio Uñac acordó un bono de $ 5.600 cuotificado que arranca en octubre y termina en febrero, y saltea diciembre porque ese mes abona aguinaldo.

Juan Manuel Urtubey, en Salta, también anunció un plus en tres etapas, cada una de 1.200 pesos, por un total de $ 3.600.

En Córdoba, Juan Schiaretti dio a entender que la posibilidad está pero, a la vez, descartó cualquier chance de reabrir la paritaria. Al cordobés le surgió, apenas dio ese indicio, un reclamo desde abajo: los municipios saben que, si paga la provincia, ellos también tendrán que hacerlo.

A los gobernadores, el tema les estalló en la cara luego de que la CGT metió en la negociación con el gobierno el pedido de un bono y, funcionarios de Mauricio Macri, se mostraron abiertos a esa posibilidad. Por esos días, el tema de discusión entre Rogelio Frigerio y Alfonso Pray Gay con las provincias era sobre el costo fiscal, compartido, de subir el mínimo no imponible de Ganancias a partir del año próximo.

Con su negativa, Peppo, puso sobre la mesa una posición: “cualquier bono extra va a ameritar un financiamiento extra, que no es fácil” dijo. Y agregó que sino necesitará “un apoyo de la Nación, al menos en forma de anticipo y que en el futuro podamos ver cómo pagamos”.

Como Chaco, otras provincias plantearon sus dificultades. Ocurre con Entre Ríos, Tierra del Fuego y con La Rioja, por caso, pero se extiende a otros gobiernos como Jujuy y Mendoza.

Es más. Desde la provincia de Buenos Aires, tanto María Eugenia Vidal como su ministro de Economía Hernán Lacunza, avisaron que no está “en discusión” la posibilidad de pagar un extra de fin de año.

Ni siquiera en la Ciudad de Buenos Aires quieren agitar el tema aunque la administración de Horacio Rodríguez Larreta, que tiene a Martín Mura al frente de Hacienda, viene con números ordenados. “El tema, por ahora, no se tocó”, le dijeron a Clarín desde el gobierno porteño.