La Cámara de Diputados buscará debatir el miércoles próximo el proyecto de reforma electoral impulsado por el gobierno de Mauricio Macri que establece, entre otras cuestiones, la boleta única electrónica y la paridad de género en las listas, que no estaba en el texto original, en el marco de una maratónica sesión que se extendería hasta la madrugada.

Por Télam 

El proyecto de reforma electoral contempla la implementación de boleta electrónica de una sola vez en todo el país en el próximo turno electoral, tal como lo impulsó el proyecto enviado por el gobierno nacional, y no de manera gradual como reclamaban algunos bloques opositores, e incluso algunos macristas en la discusión interna que se dio en el propio bloque oficialista.

La sesión se extendería hasta horas de la madrugada debido a las diferencias que generó la iniciativa y que concluyó con la firma de un dictamen de mayoría que impulsó Cambiemos y que respaldaron en general el Frente Renovador de Sergio Massa y el Bloque Justicialista de Diego Bossio, luego de que el oficialismo aceptara incorporar al texto alguno de los planteos formulados por esas bancadas opositoras y además de 5 dictámenes de minoría.

Por eso, se descuenta que el debate se extenderá hasta la madrugada debido a la cantidad de oradores que expondrán en torno al proyecto y en representación de los dictámenes de minoría, entre ellos dos del Frente para la Victoria-PJ (uno de Diana Conti y otros diputados de ese bloque y otro que impulsaron Juan Manuel Pedrini y José Luis Gioja) uno del Partido Obrero, otro del Partido Socialista de los Trabajadores (PTS) y otro que impulsó el Movimiento Evita.

El acuerdo con el massismo y el bloque que lidera Diego Bossio fue fundamental para avanzar en la reforma, ya que le permitiría al oficialista Cambiemos reunir la mayoría especial de 129 votos afirmativos en el recinto de la Cámara para lograr la aprobación de la iniciativa que, según la Constitución Nacional, necesita la mitad más uno de los 257 integrantes totales de la Cámara por tratarse de un proyecto electoral.

Una de las claves para que se pudieran destrabar las negociaciones, que se habían paralizado debido a diferencias sobre todo con el Frente Renovador, fue la decisión el oficialismo de incluir en el texto el planteo que hizo Massa para que la boleta única se aplicara en todo el país, cuestión que era resistida incluso por algunos macristas que consideraban más apropiado aplicarlo en forma gradual en algunas provincias para despúes ampliarlo al resto del país.

Las diferencias estaban vinculadas principalmente con la provincia de Buenos Aires, dado que, según admitieron en el propio oficialismo, la gobernadora María Eugenia Vidal pretendía que se mantuviera el actual sistema en los comicios de 2017, debido por un lado a las resistencias de los intendentes y también a especulaciones sobre qué sistema le sería más conveniente a la eventual precandidatura de Jorge Macri como senador por la provincia.

Desde el oficialista Cambiemos, Pablo Tonelli (PRO), presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales de la cámara baja, admitió a Télam que será una sesión larga donde “habrá un intenso debate con posiciones disímiles”, y anticipó que el martes se reunirán los diferentes bloques para terminar de acordar detalles del debate y definir los tiempos que tendrán las diferentes bancadas para exponer.

Para Tonelli, el proyecto de reforma electoral “significa un gran salto hacia adelante y una modernización sumamente trascendente respecto al procedimiento actual” y puso de relieve que a través de la iniciativa “se garantiza de manera absoluta y definitiva a los electores que van a poder votar por el candidato de su preferencia”, al advertir que “ahora no van a faltar boletas y el elector va a ser dueño de su decisión”.

Por el Frente Renovador, Alejandro Grandinetti, adelantó a Télam que ese bloque votará a favor en general del proyecto, tras las modificaciones que se lograron introducir.

Sostuvo que el FR “está de acuerdo con la boleta electrónica porque estamos convencidos de que hay que modificar el sistema para que sea seguro”, y consideró que el nuevo sistema “es un avance para lograr que loa comicios sean transparentes, auditables y confiables”.

Desde el Bloque justicialista, el salteño Pablo Kosiner, uno de los que llevó adelante en Salta la implementación de la boleta electrónica en la provincia, se mostró en general a favor de la reforma y dijo que es “necesaria”, pero anticipó que planteará disidencias en el recinto al rechazar que no se puedan combinar candidatos de diferentes categorías en las PASO porque “empaña” la renovación del sistema.

El dictamen, elaborado sobre el texto del Poder Ejecutivo, contempla la implementación de la boleta única electrónica a partir de 2017 e incluyó además, en el marco del debate, la paridad de género en las listas electorales, cuestión que no contemplaba la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo.

Otro de los puntos centrales del debate fue la decisión de dejar finalmente en manos de la Cámara Nacional Electoral (CNE), encargada actualmente de realizar el escrutinio definitivo, el control del escrutinio provisorio, a partir del fortalecimiento de las competencias y atribuciones de esa cámara.

Entre otras cuestiones, el proyecto establece que las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) quedarán circunscriptas a cada agrupación política, tal como establecía el proyecto original del Poder Ejecutivo, es decir que el ciudadano sólo podrá votar en una interna y no le será permitido combinar candidatos, a la vez que se prohíben las candidaturas múltiples.

Propone, además, un régimen más severo que el actual respecto a la publicidad que se puede hacer en el previo a la elección y se incluye también en la veda a las redes sociales que hasta ahora no estaban contempladas y permitía que se continúe haciendo publicidad electoral.