Menem y Julio Martínez se enfrentarían por las bancas en Senadores

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“Si quieren saber cómo es una persona, vean su historia…” Mauricio Macri no busca hacerse el enigmático, sino todo lo contrario. Con su frase quiere terminar con las especulaciones que se tejen a diario respecto de la cantidad de integrantes de su gabinete que integrarán las listas el año que viene. Una cosa es segura: no sacará a la cancha a la mitad de su equipo, como se especulaba. Sólo unos pocos, los necesarios, serán candidatos en las elecciones legislativas de 2017.

Así también lo indica su pasado al frente de la Jefatura de Gobierno en la ciudad de Buenos Aires. Únicamente dos integrantes de la primera línea dejaron sus cargos para ir a pelear una elección: Gabriela Michetti y Diego Santilli, hoy vicepresidenta y vicejefe de gobierno, respectivamente. En ese lote también se podría ubicar a Néstor Grindetti, entonces ministro de Hacienda y hoy intendente de Lanús, y a Federico Sturzzeneger, que pasó del Banco Ciudad al Congreso, y ahora está al frente del Banco Central.

Macri prioriza el armado de equipos de trabajo. Lo hizo siempre así. Por eso el porcentaje de ministros que saltaron a la arena electoral abona las palabras del Presidente. Y el año próximo, según sus propias palabras, no será una excepción. “No serán más del 30%”, reconoció uno de los integrantes de la mesa política que trabaja todas las semanas con la lista de potenciales candidatos.

La razón fundamental para intentar terminar con las conjeturas es que el Presidente no quiere desarmar el grupo de trabajo que formó. “Hay casos específicos, pero van a ser pocos… El gabinete está muy bien, se ha consolidado”, dijo Macri hace un mes en una entrevista con LA NACION, aunque todo se resolverá en abril o mayo, no antes. El contexto en esos meses será el que termine por definir el peso que tendrá la selección de los protagonistas para la batalla electoral.

Otro tema importante es que el jefe del Estado planea involucrar a todos sus colaboradores en la campaña. “Ahí estarán todos. Pero será poco el tiempo que le vamos a dedicar a la campaña porque priorizo que trabajen en resolver los problemas de la gente”, agregó el mandatario.

Hasta el momento las especulaciones fueron la norma. “Qué serán la mitad del gabinete.” “Qué jugarán todos los ministros.” Mientras la mesa política que componen el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, entre otros, arroja nombres y mide “a todos”, la palabra final la tiene Macri. Otro de los que siempre aporta en esta materia es el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba.

Algunos de los nombres que aparecían como cartas seguras, ya no lo son tanto. Según pudo saber LA NACION, dos de los candidatos que hasta hoy estaban firmes, los ministros Esteban Bullrich (Educación) y Patricia Bullrich (Seguridad), no están en los listados. Otro nombre fuera de la nómina es el de Carolina Stanley, la responsable de Desarrollo Social. Si bien es una de las figuras favoritas de Durán Barba, el Presidente la quiere al frente del ministerio.

“Me parece que hoy no hay demasiados casos que uno piense que pueden ser candidatos. Puede ser más la excepción que la regla”, reforzó Peña hace unos días en una entrevista con Diario Popular.

El ministro coordinador, además, explicó otro argumento central en la mirada que tiene el Gobierno sobre la formación de cuadros políticos para ejercer la función ejecutiva. En otras palabras, ministros con experiencia. “Nosotros estamos muy conformes con el equipo que se ha podido armar, de enorme calidad humana, profesional y política, y creemos que aparte hay un factor de ganar experiencia, con lo cual creemos que no es un momento de cambios. Sí de seguir trabajando para mejorar los procesos de gestión, para capitalizar experiencias de este primer año, pero no está puesto el eje en grandes cambios.”

En la hoja que garabatea Macri se destacan los nombres de Sergio Bergman (Medio Ambiente), Julio Martínez (Defensa), Ricardo Buryaile (Agroindustria) y José Cano, quien lidera el Plan Belgrano, para pelear en la ciudad de Buenos Aires, La Rioja, Formosa y Tucumán, respectivamente. Por el perfil de los potenciales candidatos se ve claramente que la mesa chica al frente de la estrategia electoral imagina comicios distrito por distrito. Al menos por el momento, no buscarán nacionalizar la elección.

¿Y en la provincia de Buenos Aires? Aún el panorama no está claro, salvo por una cuestión fundamental: la encargada de llevar adelante la campaña será la gobernadora María Eugenia Vidal, la política con mejor imagen del país. Jorge Triaca, el ministro de Trabajo, es una opción, pero no hay nada definido. “Todavía falta mucho”, explicaron fuentes oficiales. Eso sí, un nombre que nadie dice se mantiene siempre latente: Elisa Carrió; otro es el intendente de Vicente López, Jorge Macri.

Como adelantó LA NACION en junio, son tres mesas las que trabajan en el armado electoral de Cambiemos. Una, nacional, bajo la conducción de Peña y Frigerio. La segunda, bonaerense, en la que participan Vidal y su ministro de Gobierno, Federico Salvai. La tercera mesa es la de Capital, a cargo de jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Menem medita ir por otros seis años en el Senado

La infidencia la cometió uno de los ex colaboradores del dos veces presidente: cuando termine su mandato de senador, el año que viene, Carlos Menem buscará otros seis años en la Cámara alta. “Él está bien, pero el día que deje la banca, lo meten preso, por eso, no sería raro que se presente el año que viene”, afirmaron cerca del tándem que componen el gobernador riojano, Sergio Casasa, y su antecesor en el cargo, el diputado Luis Beder Herrera. Menem es senador desde 2005 y tiene 86 años.