El FPV evalúa hoy la reforma política con sus propios gobernadores

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En un clima de fuerte tensión interna y de creciente rechazo al proyecto del Gobierno, el bloque de senadores del Frente para la Victoria (FPV) recibirá hoy a un grupo de gobernadores del PJ para escuchar su opinión sobre la reforma política. El pronunciamiento podría ser definitivo para la suerte de una de las iniciativas más codiciadas por la administración de Mauricio Macri.

Los gobernadores llegarán al Senado en un escenario nada auspicioso para las aspiraciones de la Casa Rosada. En la noche del martes, el bloque que conduce Miguel Pichetto (Río Negro) protagonizó un áspero debate y quedó claro que una importante mayoría de la bancada pretende hundir el proyecto.

“Hay mayoría no positiva”, graficó un miembro del principal bloque de la oposición. El hiperkirchnerismo intentó instalar ayer la idea de que el bloque ya había decidido, votación mediante, cajonear el proyecto. La versión, fogoneada por elementos de La Cámpora, fue desmentida por Pichetto (“No hubo ninguna votación en el bloque”, sentenció) y, al menos, por media docena de legisladores consultados por LA NACION.

El senador Miguel Pichetto conovcó a los parlamentarios del Frente para la Victoria para definir la postura del bloque frente al proyecto oficial. 

El Gobierno ya está enterado de este clima. El secretario de Asuntos Políticos y responsable de la reforma electoral, Adrián Pérez, se reunió ayer con el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo (Pro-Capital) y con Pichetto para palpar el ambiente de la Cámara alta. Ninguno pudo darle un panorama alentador.

La reunión de hoy está convocada a las 12, en el salón Manuel Belgrano del edificio anexo del Senado, y hasta ayer sólo habían confirmado su presencia Carlos Verna (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Juan Manzur (Tucumán), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Uñac (San Juan) y Sergio Casas (La Rioja).

El único que hasta ahora rechazó el convite fue el salteño Juan Manuel Urtubey. Conocedor del fuerte clima opositor que impera en la bancada (su hermano Rodolfo integra el bloque), se bajó anteayer con anticipación, no sin antes remarcar su apoyo a la reforma y desafiar a sus colegas a que fijen postura pública y dejen de esconderse detrás de sus legisladores. “Creo importante que quienes no piensen así (avalar el proyecto) lo expresen claramente”, afirmó.

La misma división que impera entre los senadores del FPV se manifiesta entre los gobernadores del PJ, lo cual abre un serio interrogante sobre el resultado que podría tener el encuentro. Entre los que asistirán hoy conviven opositores a la reforma electoral (Insfrán, Casas) con algunos de los gobernadores (Bordet) que Macri reunió la semana pasada en Olivos y posaron para una foto de respaldo a la iniciativa que impulsa el Gobierno.

Los gobernadores se encontrarán con un clima más que tenso entre los senadores del FPV. Es el escenario que dejó la reunión del martes, en el que se escucharon encendidos discursos y hasta algún que otro epíteto subido de tono.

El kirchnerismo hizo punta en su oposición al proyecto con un discurso del neuquino Marcelo Fuentes, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, en el que llamó, de manera lisa y llana, a cajonear el proyecto. Más de veinte senadores avalaron esta postura.

“Lo peor que podemos hacer es no tratar nada”, salió al cruce Rodolfo Urtubey (Salta), único miembro del FPV que apoya la boleta única electrónica. A favor de los cambios se expresaron Walter Barrionuevo (Jujuy) y Dalmacio Mera (Catamarca), que se encolumnarían detrás de las modificaciones que impulsan Juan Manuel Abal Medina (Buenos Aires) y Omar Perotti (Santa Fe).

Esta dispersión podría favorecer al Gobierno, ya que los cambios no alcanzarían el apoyo de los dos tercios y podrán ser revertidos en Diputados por simple mayoría. Sobre este punto alertó el santiagueño Gerardo Zamora, quien pidió un compromiso del Gobierno de que respetará lo aprobado por el Senado. Esta exigencia podría ser la clave para que, al final, el texto nunca salga de la Cámara alta.

Por La Nación