Según Casa Rosada, el gobierno riojano se había comprometido a apoyar la Reforma Electoral 

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El Gobierno confiaba en el apoyo de unos 15 gobernadores para conseguir la aprobación de la reforma electoral, pero no calculó que muchos de ellos no tenían senadores que les respondieran en el bloque del PJ-FPV y que otros podían “darse vuelta”. 

No obstante, en las últimas horas la Casa Rosada volvió a trabajar sobre el eventual apoyo de esos mandatarios provinciales para seguir intentando que la reforma no caiga definitivamente, dijeron fuentes oficiales a NA. 

Los gobernadores y senadores peronistas dijeron públicamente, mediante un comunicado, que estaban de acuerdo con la incorporación de tecnología al proceso electoral y que continuarían analizando el proyecto del oficialismo. 

Nunca admitieron la decisión de sepultarlo en el Senado, que tomaron a puertas cerradas y filtraron extraoficialmente, por lo que los esfuerzos del Gobierno por ahora tienen mal pronóstico. Ese doble discurso es lo que debió enfrentar la Casa Rosada, sumado a la falta de peso real que tienen en el Senado algunos de los mandatarios provinciales que apoyaron la reforma electoral. 

El problema es que los senadores de algunas de las provincias en las que el Gobierno ponía su confianza forman parte del bloque oficialista, lo que significa que su apoyo al proyecto de reforma electoral estaba garantizado desde el principio, sin necesidad de una negociación con los gobernadores de sus distritos. 

Falsas promesas 

Durante la reunión del último jueves en el Senado, los únicos gobernadores que expresaron su apoyo al proyecto de la misma manera que lo hicieron previamente en público y en las conversaciones con el Gobierno fueron Bordet y Bertone.

 Así lo confirmaron a NA tres senadores que participaron del encuentro, quienes agregaron que todos los demás representantes provinciales se expresaron en contra. 

En ese contexto, gobernadores como Uñac, de San Juan, o Claudia Ledesma, de Santiago del Estero, habrían cambiado su postura en la reunión, tras haber prometido apoyo al oficialismo. De hecho, Uñac volvió a expresarse este viernes a favor de la reforma electoral, aunque eso tal vez se inscriba en la táctica del peronismo de no admitir públicamente la decisión de bloquear el proyecto. 

Otros mandatarios que salieron a coro a respaldar la iniciativa que establece la Boleta Única Electrónica fueron los peronistas Juan Manuel Urtubey y Bordet, junto a dos estandartes del macrismo, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. El macrismo aspira a que surta efecto la presión mediática de los referentes territoriales, junto con expresiones en el mismo sentido de miembros de la justicia electoral y de las ONG que trabajaron en el proyecto como Cippec o Argentina Elige. 

El caso del chaqueño Peppo, que también había prometido respaldo y, de acuerdo a las fuentes, no fue una de las voces a favor del proyecto en el cónclave peronista, tiene su razón en que el PJ provincial lo preside el ex jefe de Gabinete Jorge Capitanich. Esto hace que el senador Eduardo Aguilar no le responda directamente y que muchas veces tenga poco margen de maniobra; la otra senadora chaqueña del PJ-FPV es Inés Pilatti Vergara y pertenece al núcleo duro kirchnerista. 

La Casa Rosada dejó trascender que el riojano Casas, con dos senadores en el bloque PJ-FPV, también había prometido acompañar el proyecto. Otro motivo de desconcierto fue que los legisladores de La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán (gobernada por Juan Manzur y representada en el Senado por el ex mandatario José Alperovich) habían votado a favor en la Cámara de Diputados. 

No obstante, la mayor molestia del Poder Ejecutivo es con el formoseño Insfrán, el pampeano Carlos Verna, la santacruceña Alicia Kirchner y la catamarqueña Lucía Corpacci, que encabezaron el rechazo al proyecto.

Por Noticias Argentinas