El obispo de La Rioja pidió ayudar a familias pobres en Navidad

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El obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo, pidió a los fieles “ayudar” a las familias más pobres a armar su mesa de Navidad y reclamó evitar el uso de pirotecnia, porque produce “daños” a niños, ancianos y animales domésticos.

Colombo dio a conocer su Carta Pastoral de Adviento con sugerencias para que las próximas fiestas de fin de año se desarrollen en un marco “fraterno y solidario”, dijo.

En su texto, el obispo pidió que “los equipos parroquiales de Cáritas, los catequistas, los animadores de la liturgia y quienes tienen algún servicio pastoral traten de detectar aquellas familias más afectadas por la actual emergencia económica”.

La intención es “ayudarlos con alimentos que puedan recogerse en las celebraciones litúrgicas de Adviento, en las reuniones de grupos y comunidades, en la conclusión de actividades de movimientos y asociaciones de fieles”, dijo.

“Si hay cenas de grupos que despiden el año, prevean una contribución especial para ayudar a aquellas familias que hayan podido reconocer que están en la peor situación”, recomendó.

Además, sugirió que, “si en las parroquias, comunidades y movimientos pudieran organizarse para una mesa navideña abierta a los más pobres, este signo coronaría un Adviento fraterno y solidario”.

Por otra parte, se refirió al uso de pirotecnia en las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

“Culturalmente estos elementos expresarían alegría con su estruendo. Sin embargo, la utilización de pirotecnia en general tiene consecuencias graves que se traducen en daños a la salud auditiva y otros trastornos en la población (niños, ancianos, enfermos en general)”, advirtió.

Además, “la hermana naturaleza también lo padece, especialmente en los animales domésticos”, destacó. “Muchas organizaciones solidarias me han pedido que trasmita la necesidad de no utilizar pirotécnica, de reemplazarla por otros signos que trasmitan nuestro júbilo sin dañar a nadie ni a nada”, recomendó.

En La Rioja buena parte de la pirotecnia que se usa entre diciembre y enero tiene que ver con festividades religiosas.

Estas se inician el día de la Virgen, el 8 de diciembre, luego se celebra el inicio del Novenario previo a Navidad, el 31 sigue con el Encuentro o Tinkunaco, una procesión tradicional, y finalmente con el llamado “Desencuentro” del santo patrono, San Nicolás de Bari, con la imagen del Niño Dios Alcalde, el 3 de enero.

Por La Prensa