Con pocos gobernadores, Macri presentó su plan antiadicciones

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El titular de la Sedronar, Roberto Moro, habló de “gobernadores y vicegobernadores presentes”. La ministra de Desarrollo, Carolina Stanley , fue directo al grano cuando habló de “la fecha y las complicaciones de agenda” para justificar las ausencias.
Lo cierto es que, rodeado de sólo seis mandatarios provinciales (ninguno de ellos podría ser calificado de opositor furioso), el presidente Mauricio Macri presentó en sociedad ayer, en la quinta presidencial de Olivos, el plan nacional contra las adicciones.

Las idas y venidas entre la Casa Rosada y los gobernadores peronistas luego de la negativa de la mayoría justicialista del Senado a votar la reforma política impulsada por el Gobierno pareció dejar huellas en la relación con los mandatarios provinciales.

Los peronistas Domingo Peppo (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Mario Das Neves y Sergio Casas (La Rioja) se ubicaron a un costado del escenario del quincho presidencial, al lado del socialista santafecino Miguel Lifschitz (que llegó sobre la hora) y la gobernadora bonaerense, de Cambiemos, María Eugenia Vidal. El resto de los gobernadores envió a sus delegados, como Alicia Kirchner (Santa Cruz), que envió a su vice, Pablo González, o el tucumano Juan Manzur, que bajó aún más el rango al enviar a su secretario de adicciones. “Hubo representantes de todas las provincias”, explicaron desde la comunicación presidencial.

Explicaciones

¿Cómo explican los gobernadores tantos faltazos? “El Presidente suele no anunciar nada, es un estilo distinto, pero viajamos hasta acá para que después se cocinen los acuerdos entre ministros”, contaron cerca de un mandatario provincial a LA NACION.

Tal como se lo prometió el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, nadie sacó ante los gobernadores los temas ríspidos, como la reforma política o el proyecto para modificar el piso y las escalas para el pago del impuesto a las ganancias. “No hablamos de eso, sólo comentamos entre nosotros que la situación no es buena”, contó otro mandatario provincial.

“Las ausencias tienen que ver con las internas entre los propios peronistas, entre los de la nueva generación, como (Juan Manuel) Urtubey y (Juan) Schiaretti, y los de la boleta de papel, como (Gildo) Insfrán o Alicia Kirchner”, comentaron cerca de Frigerio, que ayer “festejó” la aprobación del presupuesto por parte del Senado “con una mayoría arrasadora”.

Sin mostrarse preocupado por los faltazos, Macri bromeó con los periodistas al llegar al quincho. “Se hicieron unos cuantos kilómetros hoy”, afirmó el Presidente, y poco después defendió enfáticamente el plan “preventivo” de combate contra las adicciones.
“Tenemos que trabajar juntos, y seguimos con el compromiso de ayudar a todos los argentinos”, dijo el Presidente antes de prometer a la Sedronar “todas las herramientas” para educar contra las adicciones. “Hay que enseñarles a los chicos las consecuencias de caer en el abuso de drogas”, complementó el primer mandatario en un auditorio lleno de representantes de organizaciones sociales y de la Igleisa, como el obispo de San Isidro, Oscar Vicente Ojea Quintana.

En alusión a los gobernadores, Macri se mostró conciliador en un pasaje de los cinco minutos que duró su discurso. “Primero firmamos un compromiso por la educación y un mes después otro contra el narcotráfico. Hoy estamos acá en este nuevo compromiso social contra las adicciones”, les dijo el primer mandatario. Los gobernadores asintieron, aunque por lo bajo también reclamaron recursos “para poder implementar este plan de prevención en nuestras provincias”.

En conferencia de prensa, Stanley y Moro garantizaron que esos fondos estarán disponibles y hablaron de $ 900 millones en el presupuesto 2017.
Por La Nación