Para hoy a las 9, en el predio de Ferial de Córdoba, el Ente Nacional Regulador del Gas convocó a una audiencia pública para la Revisión Tarifaria Integral (RTI) de las distribuidoras de Gas del Centro (conocida como Ecogas), de Gas de Cuyo y Gasnor. En una convocatoria de escasa difusión, la lista de expositores incluye a 17 inscriptos, y apunta a actualizar los otros dos tramos de la boleta del gas que no fueron ajustados en la última suba del 7 de octubre pasado.

El viernes se hizo la audiencia pública similar en Bahía Blanca para Camuzzi Gas del Sur, Transportadora de Gas del Sur 
y Camuzzi Gas Pampeana. Mañana será el turno, en Santa Fe, de Transportadora de Gas del Norte SA, Litoral Gas, Gas NEA y ­Redengas y el miércoles, en Buenos Aires, para Metrogas y Gas Natural BAN.
Según trascendió, Ecogas propondrá un aumento inicial de la tarifa y luego, a instancias del propio Enargas, habrá aumentos semestrales en función de la inflación. En Bahía Blanca, Camuzzi propuso una suba del 31 por ciento para residenciales y de 27 por ciento para los grandes usuarios. Para Córdoba, no hay trascendidos de la cifra, pero será clave conocer cuál será el plan de inversiones que propone la distribuidora para los próximos cinco años. Ecogas tiene en la provincia 14.543 kilómetros de redes y gasoductos, 264 plantas reguladoras, abastece a 115 localidades, con una cobertura del 57 por ciento en la provincia. También opera en La Rioja, donde la cobertura es de apenas el 13 por ciento y en Catamarca, con el 18.

En Córdoba Capital atraviesa una coyuntura muy particular: desde noviembre de 2011 no otorga factibilidad de gas a ningún edificio ni proyecto que no sea exclusivamente familiar (con consumos de cinco metros cúbicos por hora), ya que faltan obras para repotenciar la red en varios puntos de la ciudad. Así, la cobertura de la red es cada vez menor y hay edificios nuevos conectados con garrafas (estaban previstos para gas) y otros, directamente, sumados a la red eléctrica. Al no poder extender la red y sumar nuevos clientes, se condena a esos usuarios a utilizar luz, carbón, leña, gas envasado o querosén.

La problemática de la distribuidora es todavía mayor. Opera desde 1992 y, con la salida de la convertibilidad, no pudo nunca ajustar per se sus márgenes. También quedó marginada de los subsidios del Estado y la Revisión Integral de la Tarifa, prevista para septiembre de 2009, nunca se hizo.

Los costos que explican la factura del gas se componen de tres vías: la generación en sí del gas, el transporte de ese gas desde los puntos de producción hasta los centros de consumo y la distribución, es decir, la red que lleva el gas hasta el domicilio de cada usuario. A ese combo, hay que agregarle los impuestos y tasas. 

Casi todo es el fluido

En Córdoba, el 69 por ciento de la factura se explica por el costo neto del gas; 3,9 por ciento es la incidencia del transporte; 8,3 por ciento de la distribución y 18,8 por ciento impuestos y tasas, calculando el promedio sobre los 687 mil clientes de Ecogas. En 2001, la participación de la distribución era del 30 por ciento; del transporte, el 16,7 por ciento; impuestos 21,5 y precio del gas, 31,8 por ciento; según informes que Ecogas presentó ante el Enargas.

El costo neto del gas fue el que subió drásticamente en abril, con una tarifa que la Corte anuló en agosto y ordenó refacturar a los precios viejos. 

Desde el 7 de octubre, audiencia pública mediante, rige un nuevo cuadro con aumentos promedio del 200 por ciento para residenciales. Junto con el ajuste del costo del gas, se otorgó un aumento transitorio para las distribuidoras hasta llegar a la Revisión ­Tarifaria Integral.

Por La Voz del Interior