La puntada inicial la dio, una semana atrás, el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, que con la venia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, habló del “poder feudal que se resiste al cambio”.

La semana pasada, y sin romper los puentes institucionales, la Casa Rosada y sus socios de Cambiemos comenzaron a bosquejar una estrategia para intentar derrotar a los gobernadores que hicieron naufragar la reforma política en el Senado. En Formosa, Santa Cruz y La Pampa, pero también en La Rioja, Tucumán y Catamarca, se consolidan dirigentes radicales a los que Mauricio Macri piensa recurrir para dar “una lección en las urnas” a los “gobernadores de la boleta de papel”.

“Tenemos figuras representativas en todas las provincias, y es muy importante que el cambio llegue a todos los rincones del país”, afirmó el titular del Comité Nacional de la UCR, José Corral, a LA NACION. Acelerar el apoyo político y monetario a los candidatos en esas provincias es tema en las reuniones de los martes, en la Casa Rosada, donde participan Peña; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el titular de la Cámara baja, Emilio Monzó, y los legisladores radicales Ángel Rozas y Mario Negri, además de Corral. También fue tema, de manera informal, en el retiro del gabinete en Chapadmalal.

Varios de los principales cañones están puestos en Formosa, donde desde hace más de veinte años gobierna Gildo Insfrán, opositor frontal a la reforma. “Ahí, en lugar de un candidato tenemos dos”, coinciden desde el Ministerio del Interior y la conducción de la UCR. El senador Luis Naidenoff y el actual ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile, parecen decididos a ir a una interna para determinar quién de los dos encabeza la lista de senadores nacionales para enfrentar al caudillo formoseño. Con “más territorio” en sus espaldas y el “odio directo” de Insfrán, Naidenoff parece sacar hoy una pequeña ventaja en las encuestas, aunque Buryaile no esconde sus aspiraciones, que chocan con la intención del Presidente de no desmembrar su “equipo” de gobierno. No será fácil para ninguno de los dos: Insfrán no pierde una elección desde 1995 y parece advertido de la ofensiva en su contra. “Vamos a resistir lo que venga”, dijo el mandatario luego de las palabras de Pérez, funcionario del Ministerio del Interior. “No somos kirchneristas, nadie va a cortar fondos ni a especular con esas provincias. Pero les queremos ganar en las urnas”, contestó un alto funcionario.
En Santa Cruz nadie tiene dudas: será Eduardo Costa, diputado radical, el que enfrente al candidato que Alicia Kirchner designe para las legislativas del año próximo. “Le gana a cualquiera, incluida Cristina”, contestan, optimistas, desde el ministerio de Frigerio, y recuerdan la escasa diferencia que le permitió a la gobernadora ganarle a Costa el año pasado. La movida se refuerza con un dato: en los próximos días llegará a Río Gallegos el subsecretario de Asuntos Electorales, Ezequiel Fernández Langan, uno de los encargados de reforzar en el terreno la estrategia para 2017.

Si Formosa y Santa Cruz son dos objetivos importantes, La Pampa se sumó a esa lista luego de los recientes desplantes del gobernador Carlos Verna en torno a la reforma. “Vino acá, le prometió apoyar y a las dos horas estaba militando en contra”, comentan cerca del secretario de Interior, Sebastián de Luca, delegado por Frigerio para el trato diario con los mandatarios provinciales, incluso los díscolos. Contra Verna, el designado es el diputado Francisco Torroba, a pesar de la tensa relación que tiene con otros referentes radicales en el distrito. A diferencia de las otras provincias “rebeldes”, Pro tiene en La Pampa un referente fuerte: el actual secretario de Deportes, Carlos Mac Allister. “No va a jugar a él, pero tal vez dispute la interna con una lista propia”, comentan en Interior, y deslizan el nombre de Martín Maquieyra, diputado nacional por La Pampa.

Dos integrantes del actual gabinete nacional aparecen con las mejores chances para enfrentar a Juan Manzur (Tucumán) y Sergio Casas (La Rioja), que oscilan entre los buenos vínculos y algunos gestos de oposición. El responsable del Plan Belgrano, José Cano, tampoco oculta sus deseos de jugar electoralmente, aunque la decisión de alejarse del plan de infraestructura para el norte del país no está tomada. Tampoco el ministro de Defensa, Julio Martínez, está convencido de dejar su cargo actual para jugar, otra vez, por la diputación, aunque ya le ganó tres veces al PJ. “Está muy contento con el desafío que tiene en el ministerio, pero si se lo piden lo va a pensar”, afirmaron a LA NACION voceros del ministro.

La lista se cierra con Catamarca, donde Eduardo Brizuela del Moral y Oscar Castillo dirimen fuerzas para enfrentar a Lucía Corpacci, y San Luis, donde Cambiemos prepara una convergencia contra el gobernador Alberto Rodríguez Saá, incluyendo al ex mandatario peronista Claudio Poggi. La apuesta global, con aroma radical.

Por La Nación