La distribuidora Gas del Centro (Ecogas) propuso ayer en audiencia pública un ajuste de la tarifa de un 34 por ciento sobre la boleta, pero que se estirará hasta el 42 por ciento por el impacto en los impuestos nacionales, provinciales, tasas y fondos específicos, que son proporcionales al precio del gas. 

La propuesta debe ser analizada por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y podría entrar en vigencia a partir de abril próximo, si es que el ente sigue la sugerencia de la distribuidora. 
Ese número, junto al detalle del plan de inversiones, fue presentado oficialmente ayer en el predio de Ferial, en la segunda audiencia pública a la que asiste la distribuidora desde que asumió la concesión, en 1992. 

Daniel Rivadulla, director de operaciones y finanzas de la compañía, hizo la presentación para Gas del Centro (que agrupa a Córdoba, La Rioja y Catamarca) y para Gas de Cuyo (que comprende a Mendoza, San Juan y San Luis). También expuso la directora de Gasnor, entre algunas entidades que representan a los consumidores y defensorías del pueblo. 

Rivadulla aseguró que en los 24 años que lleva Ecogas como licenciataria, en apenas siete se cumplió el marco regulatorio. 

Dijo que desde 2002, cuando por la Emergencia Económica se congelaron las tarifas, sólo recibieron en 2012 un ajuste que equivalía a 9,70 pesos por usuario residencial y que todavía está pendiente el traslado parcial a la distribuidora del cuadro tarifario propuesto en abril el Ministerio de Energía. 

No obstante, la suba pedida es significativa: 547 por ciento sobre el cargo de distribución. 

De representar el 8,3 por ciento de una boleta residencial estándar de 508 pesos mensuales, pasaría a 33 por ciento, con un extra de 188 pesos. 

“Nos consumimos toda la infraestructura existente, hasta que se acabó”, dijo, en referencia a las restricciones severas que impuso en Córdoba Capital y alrededores desde noviembre de 2011: sólo se conectan usuarios residenciales con consumos inferiores a 5 metros cúbicos.

El congelamiento tarifario, según Ecogas, trajo desinversión en la red existente, la imposibilidad de ampliar extender la cobertura más allá del 51 por ciento actual, deuda con los proveedores de gas y un déficit operativo de 31 millones de pesos anuales, en un contexto de mayor consumo dado el gas barato. 

El aumento propuesto permitiría triplicar la inversión anual, que pasaría de los 320 millones de pesos aplicados en 2016 a 1.040 millones promedio por año en el próximo quinquenio. 

De esta manera, de los 3.760 ­millones de pesos proyectados hasta 2021, 2.475 millones irían a expandir la red. 

Esto se complementa casi de manera obligada con los gasoductos troncales que ya adjudicó la Provincia. 

Según indicó Rivadulla, Ecogas será la distribuidora cuando llegue el servicio a 191 localidades. “El gasoducto llega a la puerta del pueblo y nosotros hacemos toda la distribución en los domicilios”, graficó. El mantenimiento de los gasoductos pasará luego a Ecogas, quien asumirá ese costo. 

“Si la Provincia no hubiese asumido esa inversión, se debería hacer con tarifa y resultaría imposible trasladar eso”, sostuvo.

Una conexión completa cuesta en realidad 5.320 pesos, pero se le reconocen a la empresa 126 pesos. Y una notificación de aviso de deuda 285 pesos y se le reconocen 10. 

Ecogas pide aumentar la boleta final 42%. Ese impacto deriva de subir 547% el cargo de distribución, que no se actualiza desde el año 2000. Inversiones. 

Para los próximos cinco años, se proponen 3.760 millones de pesos, de los cuales el 65% irá a expandir la red. Ecogas podría captar 500 mil clientes potenciales adicionales, sobre un total de 750 mil que tiene hoy en la Provincia.

Por La Voz del Interior