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En Tucumán, la desaparición del soldado Ledo también compromete a Milani

César Milani tiene abierto otro frente en la justicia tucumana por su citación a indagatoria por la desaparción del conscripto riojano Alberto Ledo en junio de 1976 cuando se encontraba en Monteros junto a su regimiento. Por el caso ya está procesado el capitán Esteban Sanguineti, superior del entonces subteniente Milani, quien tiene prisión preventiva desde 2013.

 Sanguineti salió con Ledo del lugar de acantonamiento para volver sin él. A partir de allí se abrió una investigación por deserción que estaba a cargo del militar favorito de Crstina Fernández de Kirchner. 

Aquel elemento que fuera reconstruido por medio de fotocopias y aceptado como legal por las autoridades militares de mediados de los 80 presenta, para el fiscal federal Carlos Brito, muchas incongruencias que lo llevaron a pedir su indagatoria en diciembre de 2014. En febrero de 2015 el juez federal 1 Daniel Bejas de Tucumán desestimó la medida. Desde entonces por diversas argucias procesales la defensa de Milani logró su comentido de posponer el llamado. Pidiendo la separación de los fiscales actuantes, Brito en primera instancia y Gustavo Gómez, que es fiscal de Cámara.
El cículo se fue cerrando. Se fueron acabando las medidas legales para alargar la decisón. En mayo pasado la Cámara Federal de Casación Penal dispuso que Gómez sea repuesto en el caso y rechazó el argumento de que el fiscal haya perdido objetividad acusación expresada por Milani.

 Idea que prosperó en esta provincia y fuera ratificada por la Cámara Federal de Apelaciones local. La respuesta del funcionario fue obvia: “un fiscal es objetivo pero, cuando tiene un caso, tiene que defenderlo y eso implica plantearlo ante el juez, para que la defensa lo contrarreste. Somos parciales, no somos imparciales”. 

Más tarde, en octubre, cuando subrogaba la fiscalía de Brito hizo el pedido de un pronto despacho porque es “imposible soslayar que las demoras, acarrean situaciones de falta de certeza jurídica. No olvidemos que están en juego tanto lo derechos de las vícitmas de delitos de lesa humanidad y de sus familiares”. 

Además había recordado que Bejas había supeditado la indagatoria a la resolución de los recursos de apelación de la defensa del militar, hecho que se resolvió hace dos meses. Además el juez Bejas se excusó de seguir en la causa en noviembre pasado por sentirse “agraviado” moralmente porque la Cámara le ordenó la indagatoria de Milani. 

La situación está en manos del juez número 2, Fernando Poviña para analizar si acepta el caso.

Por Clarín 

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