Las críticas no conmovieron la intención del Gobierno de Cambiemos de instar la modificación integral del Régimen Penal Juvenil, contexto en el que promueve un descenso en la edad de imputabilidad (16 años). Germán Garavano, ministro de Justicia y de Derechos Humanos de la Nación, reforzó ayer la convocatoria al debate que había formulado el miércoles, y que cosechó expresiones de preocupación en la oposición y entre organizaciones especializadas en la infancia, como Unicef. “El presidente (Mauricio Macri) está de acuerdo con dar esta discusión. Es un tema que hemos conversado muchas veces con él”, destacó el funcionario y agregó que el Gobierno busca la reforma estructural que el país necesita.
Garavano dijo que la cuestión de bajar la edad de imputabilidad (a 14 o 15 años) era “un aspecto más” dentro de la revisión global del Régimen Penal Juvenil sancionado en 1980 (ver “Glosario”). En declaraciones al diario Clarín, apuntó: “es hora de que, después de tantos años, reformemos esta ley de la dictadura. Si hubiéramos querido hacer algo demagógico, habríamos presentado directamente un proyecto, pero lo que propusimos es una mesa de discusión”. El ministro también descartó que sea una medida de tinte electoral al sostener que, justamente, al presentarla en enero, lo que el Gobierno intentaba era sacar la cuestión de la discusión relativa a las elecciones.

Rogelio Frigerio, ministro del Interior, afirmó desde Mar del Plata que al proyecto para bajar la edad de imputabilidad había que trabajarlo y discutirlo, aunque aclaró que la inseguridad excede esa cuestión.“El problema es enorme y lo primero que hicimos es admitirlo”, expresó.

Ataques y apoyos

“Ningún joven nace delincuente”, dijo el diputado tucumano Federico Masso (Libres del Sur). En una nota de prensa, Masso manifestó que bajar la edad de imputabilidad a los 14 años no es una medida efectiva: “la solución pasa por generar inclusión en serio. Sería bueno que el ministro Garavano sepa que la droga y la desigualdad son el cóctel perverso que produce la delincuencia. Argentina es un país muy rico y los que profundizaron la pobreza en los últimos tiempos están libres y son todos mayores de edad”.

Por su parte, Luis Ángulo, ministro de Justicia de Córdoba, aseguró: “bajar la edad de imputabilidad no resuelve el problema de la inseguridad. Estoy convencido de que la madre de la inseguridad es la exclusión social y hay que trabajar esencialmente sobre eso”. De un parecer semejante es el ministro de Educación de La Rioja, Juan Luna Corzo. “Es totalmente desacertado el camino de meter a los chicos en las cárceles desde más temprana edad”, dijo. Luna Corzo manifestó que la iniciativa es oportunista y esconde la carencia de propuestas por parte del Gobierno nacional.

No todas fueron voces en disidencia. Ramiro Gutiérrez, diputado bonaerense y asesor de Sergio Massa en temas de seguridad y Justicia, apoyó la posición del Gobierno. “Con la ley actual, un chico de entre 14 y 16 años que entra a una casa y le pega un tiro a alguien no cometió delito porque es inimputable. Nosotros decimos lo contrario; sin embargo, hay que plantear qué es lo que hace el Estado con este chico”, explicó. Y agregó: “hay que tomar la decisión de decir que si a los 14 años alguien mata, cocina estupefacientes, abusa sexualmente o comete otro tipo de delitos, tiene plena conciencia de lo que hace”.

Guillermo Lipera, presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, también se pronunció a favor. “No es lo mismo un chico de 14 de hoy que de hace 30 años, pero bajar la edad de imputabilidad debe ser un punto dentro de una política integral”, opinó. 

Por La Gaceta