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Crisis de la industria textil: peligran más de 50.000 puestos de trabajo

Representantes del sector consultados por Hoy calificaron la situación que atraviesan como “angustiante”. La llegada de Nicolás Dujovne al Ministerio de Hacienda presenta un panorama más oscuro aún. Se esperan nuevos despidos y suspensiones para este primer trimestre

Los números de la industria registrados a lo largo de 2016 determinan una situación preocupante para la mayoría de sus ramas, como ya informó este medio. De hecho, las cifras dadas a conocer por el Indec marcan una caída de nueve meses consecutivos en la actividad industrial.

En este sentido, de acuerdo con cifras del Estimador Mensual Industrial (EMI), noviembre de 2016 presentó una baja del 4,1% con respecto al mismo mes de 2015. En tanto, la actividad industrial de los primeros once meses de 2016 en relación con el mismo perío­do del año anterior muestra una disminución del 4,9%. En este contexto, uno de los sectores más perjudicados fue el textil, que derrumbó su producción en un 27,7% en noviembre.

Los datos son complementados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la cual informó que en el rubro “textil e indumentaria” se registró una caída del 7,8% en las ventas durante el año. La organización también señaló que más del 50% de las pymes industriales tienen baja o nula rentabilidad.

La crisis que está atravesando la industria textil comenzó el 1° de enero del año pasado, cuando el Gobierno realizó un cambio abrupto en las políticas de comercio exterior. El abandono de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) por el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI) derivó en la liberación de unas 18.000 posiciones arancelarias sobre un total de 19.000.

La apertura indiscriminada de las importaciones, la reducción del mercado interno y el aumento de las tarifas de agua, gas y luz fueron golpes sucesivos para la actividad.

Estas medidas generaron lo que se conoce en economía como “efecto de pinzas”. En este marco, Eduardo Fernández, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), le puso una denominación menos amigable a los efectos de las políticas económicas del Gobierno nacional. “Noso­tros consideramos que es un cóctel de tipo letal”, afirmó Fernández, quien describió que “la situación es angustiante debido a la baja de la producción en el mercado interno, por el ingreso de importaciones y por los famosos paseos de compras que se han desarrollado en las zonas de fronteras, donde se venden electrodomésticos o prendas de vestir”.

Para el titular de Apyme, “el aumento de costos ha sido fatal, el energético, el de logística, el costo del interés financiero, porque por cuestiones de temporadas y modas hay tiempos en los que hay que financiarse. Esto implicó retracciones muy grandes en la industria textil, en algunos casos superiores al 35%”.

Por su parte, Rodolfo Bianchi, presidente de la Cámara Textil de Luján, aseguró que en su región la caída en la actividad es superior al 40%. En esa ciudad bonaerense la situación llevó a que empresarios y trabajadores realicen una manifestación conjunta para expresar los problemas del sector y la falta de respuestas políticas.

Un futuro preocupante

“Venimos desde febrero del año pasado avisando lo que iba a suceder. Octubre y noviembre fueron muy malos, mientras que a partir de diciembre empezaron a suspenderse horas extras y puestos de trabajo. En un efecto dominó, llegaron los despidos”, sostuvo Bianchi.

“En cuanto a las cesantías, hubo 5.500 hasta noviembre en todo el país. En tanto, peligran entre 50.000 y 60.000 puestos de trabajo hasta abril”, aseguró. Por último, expresó: “Estamos tratando de aguantar, pero hay riesgo de que la gente pierda el trabajo y se trata de familias, así que a esos trabajadores hay que multiplicarlos por tres o por cuatro”.

¿Reconversión o precarización laboral?

Según trascendió y fue reflejado por este medio, la estrategia que impulsan desde el Gobierno nacional apunta a “reconvertir” algunos sectores de la economía y reducir los costos laborales. Una de las primeras medidas apuntaría a recortar las cargas sociales. La apuesta del oficialismo es impulsar una industria de la confección para generar nuevos puestos de trabajo con un bajo costo de capital.

Esa vía de industrialización fue la que siguieron países como México, Honduras, China y Pakistán, entre otros, donde se desarrolla el trabajo con mano de obra barata. Es lo que se conoce como la “maquila textil”, que se caracteriza por emplear en su mayoría a mujeres, quienes reciben un sueldo mucho menor al de los hombres. Además, según informes de la Organización Internacional del Trabajo, se prohíben o restringen los sindicatos y no se aplica la legislación en materia de salud, seguridad y vacaciones.

Respecto a este intento del Gobierno, Eduardo Fernández, de Apyme, sostuvo: “Pareciera que la última intención es esa, se tienta mucho a los empresarios con esto. Se insiste con los costos laborales, pero medidas como estas van a generar una sensible reducción del mercado interno, lo que sería equivalente a pegarnos un tiro en el pie”.

En tanto, el presidente de la Cámara Textil de Luján, Rodolfo Bianchi, apuntó: “El Gobierno no nos está atendiendo, nos mintió y ahora no tiene qué decirnos”. No obstante, advirtió: “Esta vez no nos van a llevar por delante, no es como en los años 90; las organizaciones están despiertas y se van a unir. A nadie le gusta que le toquen el bolsillo, yo creo que van a tener que rever todo esto”.

Números que dejan tela para cortar

De acuerdo a lo registrado por el índice oficial:

– 27,7% es la caída de la actividad registrada en noviembre según datos del Indec.

– 45% es la retracción en algunas regiones, según indicaron representantes de pymes.

– 4,9% fue la disminución en la actividad industrial en los primeros once meses de 2016 en relación con el mismo período de 2015.

– 30,8% cayó la producción de hilados de algodón en noviembre de 2016, respecto al mismo mes del año anterior.

– 26,7% disminuyó la elaboración de tejidos.

– 2,2% es el promedio de la caída de la producción del rubro textil entre enero y noviembre de 2016.

– 21,4% es la caída de la producción de fibras sintéticas y artificiales.

– 40% bajó la capacidad instalada en el sector (textil) durante el año.

– 5.500 trabajadores fueron despedidos.

– Más de 50.000 obreros podrían perder su empleo en el primer trimestre del año.

Una situación que unió a empresarios y obreros

A mediados del mes de diciembre, ante la crisis económica que azotaba a la industria en la región, empresarios, sindicatos y trabajadores se unieron para realizar una manifestación inédita en la ciudad de Luján.

Los distintos representantes del rubro marcharon en esa ocasión hacia el Palacio Municipal, donde exigieron al intendente local, Oscar Luciani (Cambiemos), que interviniera ante la crítica situación, dando así comienzo a una protesta que podría tener alcances nacionales.

La jornada contó con la presencia de la Cámara Textil local, el Movimiento de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, la fundación ProTejer, referentes de Apyme y los trabajadores de la Asociación de Obreros Textiles (AOT).

“Nos pusimos de acuerdo en que teníamos que estar más juntos que nunca en la lucha por la misma causa, ya que se estaban perdiendo puestos de empleo”, señaló el presidente de la Cámara Textil de Luján, Rodolfo Bianchi, y agregó: “Hubo mucha aceptación de la movilización, nos llamaron compañeros de todo el país: de Catamarca, de La Rioja, quienes están sin trabajo, con plantas cerradas”.

“Se está trabajando en seguir manifestando lo que nos está pasando y, si es necesario, hacer una movilización entre todos en la Secretaría de Producción, en la Secretaría de Comercio o frente a la Casa de Gobierno”, aseguró.

En tanto, Ignacio Lopolito, secretario adjunto de la AOT, sostuvo que “nos juntamos el movimiento obrero con los empresarios para defender la industria nacional y el trabajo argentino”, y agregó: “Nosotros permanentemente estamos en diálogo con la parte empresaria. Hasta el año pasado las discusiones eran por subir de categorías, por algún aumento de premios o incentivo. Ahora estamos tratando de que no se pierdan los puestos de trabajo”.

Por último, el dirigente gremial indicó: “Para que esto cambie, la solución tiene que venir del Gobierno nacional” y finalizó: “Desde Luján le decimos a Macri que el pueblo trabajador jamás se va a entregar”.

Nuevos ministros, mayores problemas

Ante la consulta respecto de si la llegada de Nicolás Dujovne al Ministerio de Hacienda y los cambios en el gabinete podían mejorar el panorama, la respuesta fue más que contundente.

Rodolfo Bianchi, representante de la Cámara Textil de Luján, manifestó: “Para nada, por el contrario, el nuevo ministro es más ortodoxo”. Y agregó: “A mí me pasaron un video con una de sus charlas, donde dice que la industria textil, la del calzado, la de los juguetes y de la electrónica entorpecen la economía del país. Así que imaginate cómo estamos”.

En la misma línea, Ignacio Lopolito, secretario de la AOT, dijo que “con solo ver lo que el nuevo ministro de Economía ha escrito en sus columnas en los diarios y lo que piensa de la industria textil, no creo que haya un buen panorama”.

El presidente de Apyme, Eduardo Fernández, señaló que ven con “preocupación” la llegada de los nuevos funcionarios del equipo económico. “La principal novedad es el cambio de nombres, pero lo que estamos pidiendo es el cambio de políticas”, remarcó.

“La verdad que tienen un pensamiento que no se termina de entender”, expresó Bianchi, y concluyó: “El trabajo textil es muy calificado, hay mucho valor agregado, mucha mano de obra, con mucha maquinaria nueva de última generación y escuchar que se habla tan libremente (en relación a las apreciaciones de Dujovne) da pena”.

Por Diario Hoy 

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