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Ángel Tello sería el reemplazante de Martínez, si es candidato

El Ejército es la primera fuerza que hoy arranca con la nueva conducción superior en un año signado por las elecciones legislativas. El titular del arma, teniente general Diego Suñer, quien permanece en el cargo, incluyó en la estructura de mandos generales y coroneles que a la fecha superaron el límite de años de servicio (35) que marca la ley para el cese de actividad. El acto de puesta en funciones de la cúpula “verde” se hace hoy a las 10 en el edificio Libertador, sede del Ejército y del Ministerio de Defensa.

La conducción superior se dio a conocer a través de un radiograma interno. Puertas adentro del Ejército los estratos más jóvenes desaprueban la medida. “La permanencia de personal excedido en años de servicio bloquea la movilidad y acceso de quienes vienen en carrera normal”, dicen, enojados.

Ángel Tello, secretario de Estrategia y Asuntos Militares del ministerio de Defensa, es el responsable de lidiar con esta problemática. La oficina a su cargo tiene por función entender en la política general de conducción de las Fuerzas Armadas, formulando los correspondientes planes e Intervenir en el dimensionamiento y estructura del personal militar y civil de las Fuerzas Armadas y su plan de ejecución, así como también las nuevas unidades orgánicas y despliegue de las Fuerzas, entre otras tareas. A mediados y a fines de 2016, Tello por instrucción del ministro Julio Martínez, había comunicado a los jefes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, la directiva de reducir las cúpulas bajo el encuadre de respetar y aplicar el tope de años de servicio. Esa medida, orientada por la Jefatura de Gabinete de Ministros (ver nota aparte), comprendía a todo uniformado y al personal civil en condiciones de pasividad con arreglo a los respectivos estatutos según el sector de que se tratara.

La flexibilidad del mandamás del Ejército favoreció, por caso, al general Federico Sidders de la promoción 111 (Suñer es de una posterior, la 112) designado en la dirección de Planes y Programas, al coronel Rogelio Miyar, egresado de la promoción 110, aún más antiguo en años de servicio que el propio titular del arma, al general de brigada Gustavo Booth, camarada de promoción de Suñer y, el caso más comentado, la continuidad del general de Intendencia, Luis Ricciardi, al frente de Finanzas del Estado Mayor Conjunto.

A Ricciardi se atribuye una proximidad de años con el exjefe César Milani, que abarcó desde la jerarquía de teniente coronel hasta el galón actual de general. A mediados de diciembre del año pasado Martínez dispuso el cese en las funciones del general José Arce, quien se desempeñaba como director de inteligencia del Ejército y reunía los años para el retiro, aunque también contribuyó su adhesión al “milanismo”. Suñer ensayó ante el ministro una explicación e intentó conservar a Arce; no prosperó.

Ahora el titular del arma estiró el cumplimiento de la pauta ordenada por la jefatura de Gabinete quizá alentado por su cercanía con el secretario Tello. Este funcionario, radical como Martínez, pero de los cuadros académicos que nutrieron la Fundación Pensar, fue quien sugirió a Suñer para conducir el Ejército en los albores de la gestión de Cambiemos. También tiene en su equipo a los dos mejores graduados de las promociones 110 y 111: los coroneles retirados Hugo Pierri, susbsecretario de Política Militar y Planeamiento Estratégico y Jorge García Mantel, director general de Planeamiento. Tello como tantos, entre ellos Juan José Gómez Centurión, tenía in pectore el anhelo de conducir el Ministerio. No pudo pero cree poder hacerlo si Martínez baja a la campaña electoral por el distrito de La Rioja. Ya cuenta con el general de su confianza.

Por Ámbito Financiero

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