El presidente Mauricio Macri prepara un decreto para declarar inamovibles los feriados del 24 de marzo, el 2 de abril y el 20 de junio. La decisión del Gobierno implicará dar marcha atrás con el decreto 52/17, publicado el pasado lunes, que desató el repudio de los organismos de Derechos Humanos, cuestionamientos entre aliados de Cambiemos y, sobre todo, una “rebelión” de gobernadores e intendentes del peronismo, que en los últimos días decidieron dar asueto a los empleados públicos de sus distritos y empezaron a organizarse para convocar a una movilización a la Plaza de Mayo para el Día de la Memoria.

Fuentes de la Casa Rosada dejaron trascender ayer que el presidente “escuchó las distintas voces y opiniones” que se alzaron contra la medida y que por eso decidió publicar mañana un decreto para corregir el texto del lunes pasado. En particular, desde el Gobierno dijeron haber tomado nota de las palabras de dirigentes de la UCR y de Graciela Fernández Meijide, miembro de la Conadep.

Precisamente ayer se conocieron declaraciones del presidente del Comité Nacional de la UCR, José Corral, quien pidió al Presidente que abriera una instancia de “diálogo”, para poder dar con una solución. “Ojalá que el Gobierno acepte estas miradas y busquemos las mejores soluciones”, expresó el intendente de Santa Fe en declaraciones radiales y recordó que el radicalismo presentó varias alternativas en el Congreso que difieren del sentido del decreto de Macri.

“Imagínense para los radicales, quienes lideramos el juicio a las Juntas y el período de transición a la democracia con [Raúl] Alfonsín, la importancia que tiene esta discusión”, señaló Corral. El decreto 52/17, publicado el pasado lunes, ya había despertado el rechazo del diputado Ricardo Alfonsín, que acusó a Pro de “banalizar” la fecha.

En un sentido similar se había expresado el secretario de Derechos Humanos bonaerense, Santiago Cantón. El funcionario de la gobernadora María Eguenia Vidal, que durante años fue secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dijo anteayer que la Casa Rosada debió consultar a los organismos de derechos humanos antes de publicar el decreto.

La decisión también había sido cuestionada por el gobernador cordobés, Juan Schiaretti, de estrecho vínculo con Macri, quien calificó el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, como una fecha fundacional para el país.

La “rebelión” peronista

Aunque no lo mencionaron desde el Gobierno, el decreto 52/17 ofreció una causa común para que acercaran posiciones las distintas tribus en las que se dividió el Frente para la Victoria luego de la derrota de 2015. Liderado por un grupo de intendentes bonaerenses, el peronismo comenzó a alentar una marcha multitudinaria para el 24 de marzo.

A lo largo de la semana, gobernadores e intendentes del PJ y el kirchnerismo se sumaron a la consigna “El 24 no se toca” y decretaron asueto tanto para el 24 de marzo como para el 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en las Malvinas”. Eso hicieron los mandatarios de Santa Cruz, Alicia Kirchner; de La Rioja, Sergio Casas; de La Pampa, Carlos Verna; y de Chubut, Mario Das Neves.

En paralelo, la Federación Argentina de Municipios, que lidera la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, difundió un comunicado en el que recomendó a los intendentes de todo el país que declaren asueto el 24 de marzo y el 2 de abril.

Es la misma movida que, desde hace días, alientan los intendentes bonaerenses del grupo Esmeralda, uno de los más activos en la tarea por construir un peronismo bonaerense que no sea conducido desde El Calafate, y que encontró en el decreto de Macri una oportunidad para tender puentes hacia otras tribus netamente kirchneristas.

Desde Twitter, la ex presidenta Cristina Kirchner bendijo la movida. Lo mismo hizo ayer el ex gobernador bonaerense Daniel Scioli. “Que no nos divida lo que nos une”, pidió a través de esa red social.

Conocida la decisión de Macri de dar marcha atrás con el decreto 52/17, peronistas y kirchneristas la celebraron en las redes sociales como una derrota del oficialismo. Nada indica que ahora desactiven la convocatoria a la marcha del 24 de marzo.

Por La Nación