Los gobernadores esperan que las pautas de aumentos salariales para los empleados de la administración pública no pongan demasiada presión al gasto público, que este año algunas provincias deberán manejar especial atención por el acuerdo de reducción de déficit fiscal que las jurisdicciones alcanzaron con el Gobierno nacional a fines del año pasado. Según un informe privado, en el caso de que el aumento salarial para estatales fuera del 20%, el gasto en personal del consolidado provincial aumentaría un 28,7% en 2017.

El jueves mantendrán una reunión en un hotel céntrico representantes de varias provincias y aunque la lista de presentes no está todavía definida, desde algunas provincias ya salieron a aclarar que las conversaciones están en etapa inaugural.

“Va a ser una reunión preliminar, difícil que haya una postura ya unificada entre todos los gobernadores. La idea es intercambiar opiniones, ver quién puede dar ese aumento y quienes no, pero no hubo demasiados avances por el momento”, dijo a este diario el ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, una de las provincias que estarán presentes el jueves. De acuerdo a su par cordobés, Osvaldo Giordano, un porcentaje de aumento a docentes funcionará asimismo como referencia para las negociaciones paritarias con el resto de la administración pública.

“Es necesario una coordinación entre provincias. Tener información de primera mano, qué está negociando cada uno. Ahora estamos solo negociando docentes, pero entra todo en el paquete, porque no habría tanta diferencia. En la mayoría de las provincias va a ser todo al mismo tiempo”, dijo a este diario.

El año pasado el promedio general de aumentos salariales para el sector público rondó el 35%, según un informe de Economía y Regiones, que también estimó cuánto podría mover el amperímetro de las cuentas provinciales un aumento salarial del 20%. “En este sentido, proyectamos una suba del 28,6% en el gasto de personal, cayendo 10,7% respecto a 2016, debido a que los acuerdos paritarios presentarían incrementos de menor porcentaje en base a una menor inflación esperada. En concreto, nuestras expectativas indican que el aumento salarial promedio se ubicaría, de mínima, en torno al 20%, frente al 35% observado en 2016”, afirmó el estudio. Para este año los gobernadores se comprometieron (junto a la Nación) a reducir un 10% su déficit, para el caso de las jurisdicciones que estén en rojo fiscal.

A principios de diciembre la provincia pionera en acordar las subas salariales de este año fue la provincia de Buenos Aires, que rubricó un acuerdo con la administración pública por 18%, aunque eso no incluye a los sindicatos docentes, cuya paritaria continuará la semana próxima.

“Buscamos un aumento que pueda recomponer el salario, pero que no signifique que algún gobernador al comenzar la paritaria con aumentos importantes y eso disparara aumentos generales. Una vez que se arregle con docentes esa pauta de aumentos serviría para la administración pública general, fuerzas de seguridad”, concluyó Safrán.

Asistirán a la reunión el jueves en el hotel Savoy los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti; Salta, Juan Manuel Urtubey; Neuquén, Omar Gutíerrez; Chaco, Domingo Peppo; Río Negro, Alberto Weretilneck; Tierra del Fuego, Rosana Bertone; Misiones, Hugo Passalacqua; y Entre Ríos, Gustavo Bordet. El mandatario santafesino Miguel Lifschitz confirmó en las últimas horas que pasará por el hotel el jueves y se esperaba la confirmación de la bonaerense María Eugenia Vidal, del tucumano Juan Manzur y de la santiagueña Claudia Ledesma de Zamora.

Por Diario BAE