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La mirada puesta en el recambio del Senado

El Congreso es una debilidad para el gobierno de Macri, pero de las dos cámaras, el Senado es el peor escenario: allí Cambiemos tiene 16 de los 72 senadores (22 por ciento), mientras que en la Cámara Baja tiene 87 de los 257 (34 por ciento).

La Mesa Nacional de Cambiemos será ahora “más ejecutiva”, según lo acordado en la cena que mantuvo el lunes pasado en Olivos el Presidente y sus funcionarios con los líderes radicales.

Eso significa que se abocarán a hilar más fino sobre los armados electorales.

La prioridad será la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más importante del país, donde además este año se eligen senadores nacionales (terminan su mandato los peronistas Juan Manuel Abal Medina y María Laura Leguizamón y el referente del GEN Jaime Linares).

La segunda preocupación son las otras siete provincias que eligen representantes en la Cámara Alta: La Rioja (terminan su mandato los peronistas Hilda Aguirre, Teresita Luna y Carlos Menem), Jujuy (se van los peronistas Walter Barrionuevo y Liliana Fellner y la radical Silvia Giacoppo), San Luis (terminan los peronistas Liliana Negre, Adolfo Rodríguez Saá y Daniel Pérsico), San Juan (terminan los peronistas Ruperto Godoy, Marina Riofrío y Roberto Basualdo), Misiones (se van los peronistas Salvador Cabral y Juan Manuel Irrazábal y la renovadora Sandra Giménez), Formosa (se van los peronistas Graciela de la Rosa y José Mayans y el radical Luis Petcoff Naidenoff) y Santa Cruz (finalizan las peronistas Virginia García y María Ester Labado y el radical Alfredo Martínez).

Cambiemos tiene mucho por crecer en la Cámara Alta: sólo renueva el 20 por ciento de sus bancas, tres de 15 (Giacoppo, Martínez y Petcoff Naidenoff).

Sin embargo, la situación para el oficialismo seguirá siendo adversa en términos de mayorías, porque el bloque PJ-Frente para la Victoria, que lidera el rionegrino Miguel Ángel Pichetto e integran 38 de los 72 senadores, renovará el 38 por ciento de sus bancas y, cualquiera sea el resultado de octubre, este espacio seguirá siendo cuanto menos la primera minoría, porque de piso contará con 22 escaños.

En la Cámara Baja, a su vez, el objetivo del Gobierno es saltar de los 87 diputados del interbloque Cambiemos (PRO, UCR y CC-ARI) a al menos 100, para no depender tanto a la hora de sacar leyes y conseguir cuórum (129 presentes) de la voluntad de los exkirchneristas Sergio Massa (maneja 36 diputados) y Diego Bossio (17).

Por La Voz

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