A un mes hoy del inicio de clases en todo el país, la incertidumbre es el común denominador en las provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, frente a la decisión de Mauricio Macri de desarticular la paritaria docente nacional y el intento de varios gobernadores de imponer un techo del 18% a las subas de sueldo, en línea con la estimación de inflación nacional.

El porcentaje dista de los aumentos salariales que exigen los gremios, de al menos entre el 30% y el 35% según el distrito.

La efervescencia signa a los sindicatos docentes con representación federal, excluidos de la pulseada central y que ya agitan la senda de la medida de fuerza para el inicio de clases del 6 de marzo, y se contagia a sus terminales en las provincias, que negociarán directamente con los gobernadores.

El pasado jueves, buena parte de los gobernadores (peronistas, de fuerzas provinciales y de Cambiemos) protagonizaron una cumbre en la sede porteña del Consejo Federal de Inversiones para intentar consensuar un techo a los planteos gremiales y, en una suerte de blindaje, proteger sus finanzas.

Sin embargo, no emanó públicamente un porcentaje de tope salarial, aunque en voz baja coincidieron en la necesidad de que los incrementos ronden el 18%, porcentaje que ya la bonaerense María Eugenia Vidal selló con estatales pero que le disparará un conflicto con los maestros.

En el cónclave de gobernadores además quedó clara la necesidad de exigirle a Nación que no reduzca el financiamiento para unos seis distritos en materia de Fondo Compensador Docente, y que incremente las remesas a todas las provincias en el rubro de Fondo de Incentivo Docente (FONID).

Del jueves pasado emanó la posibilidad de un encuentro esta semana con autoridades nacionales -se habló del ministro del Interior, Rogelio Frigerio- para elevar formalmente el pedido. Pero hasta anoche no había novedades en filas de los mandatarios peronistas, los más exigentes a la hora de asegurar esos recursos.
Por eso cobró especial importancia la reunión del Consejo Federal de Educación, que será desplegada el miércoles y jueves que viene en Mendoza. Allí deberá escuchar los planteos y las preocupaciones de las provincias el ministro del sector, Esteban Bullrich.

“Independientemente de que Nación convoque o no a las paritarias nacionales, no puede desresponsabilizarse de la Educación, por lo que en el Consejo vamos a plantear la necesidad de que el Gobierno se ocupe también del tema salarial y la no pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la Educación”, anticipó el ministro de Educación chaqueño, Daniel Farías.

Por Ámbito Financiero