En el gobierno comienzan a trabajar para tejer alianzas y acercar posiciones con gobernadores y dirigentes de las provincias con vistas a las elecciones legislativas de este año.

El presidente Mauricio Macri anunciará la puesta en marcha del Plan Patagonia, un ambicioso proyecto de infraestructura en el Sur, donde casualmente la performance electoral de Cambiemos en 2015 no colmó las expectativas.

La estrategia oficial a través de la conformación de Mesas de Cambiemos en cada uno de los distritos del país se verá reforzada con la nutrida agenda de campaña del jefe de estado. Y, también, en Balcarce 50 apuestan a armonizar el vínculo los mandatarios provinciales y para ello fueron convocados el próximo martes a la Casa Rosada para rubricar un compromiso de responsabilidad fiscal y dar el puntapié inicial para trabajar una nueva ley de Coparticipación Federal.

El martes 14 la Casa Rosada será escenario de una cumbre de gobernadores de todo el país que serán recibidos por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. En el gobierno insisten en despojar el evento de cualquier intención proselitista y, en cambio, reiterar que el mismo tiene como objetivo avanzar hacia un mayor federalismo.

Sin embargo, las espadas del oficialismo saben que en pos de garantizar la gobernabilidad y teniendo en cuenta la proximidad de los comicios, es fundamental mantener una aceitada relación con la mayoría de los caudillos provinciales.
Con todo, en el gobierno descuentan que por mucho que ofrezcan será difícil seducir a mandatarios como Alberto Rodríguez Sáa (San Luis), Carlos Verna (La Pampa), Alicia Kirchner (Santa Cruz) o Gildo Insfrán (Formosa).

En este sentido, en el gobierno buscan reforzar figuras que puedan mejorar las chances del oficialismo en las elecciones en esos distritos. Hace 10 días se suspendió la primera visita de Mauricio Macri a San Luis adonde tenía previsto viajar junto a Frigerio para inaugurar una planta potabilizadora de agua y, de paso, dar un guiño al diputado y ex gobernador Claudio Poggi, un ex aliado de los Rodríguez Sáa que hoy los enfrenta y ahora tiene buena sintonía con el PRO.

El actual mandatario, Alberto Rodríguez Sáa, estuvo hace 15 días en el despacho del jefe de Gabinete, Marcos Peña, -evitó a Frigerio quien en realidad sostiene el vínculo con los gobernadores- para plantearle reclamos por la deuda por Coparticipación -que el Ejecutivo viene saldando en cuotas desde el año pasado- y también por un nuevo reclamo por la liberación de la dirigente jujeña Milagro Sala.

En Formosa, en tanto, en el gobierno esperan que los radicales Ricardo Bruyaile -actual ministro de Agroindustria- y Luis Naidenoff, senador nacional, puedan mejorar la performance de Cambiemos.

En la Ciudad de Buenos Aires la alianza oficial está a la espera de la determinación de Elisa Carrió, que aún no definió si se postula y si en todo caso lo haría por Capital o Provincia, y de la decisión del embajador en Estados Unidos, Martín Lousteau, que amenaza con jugar con su espacio ECO y competir con una lista propia como trampolín para su candidatura a jefe de gobierno en 2019 (en 2015 salió segundo a 2 puntos de Horacio Rodríguez Larreta).
‘A Lousteau se le va a ser difícil si sale a jugar solo en la Ciudad. No creo que lo haga. Igualmente ya estamos diagramando la campaña’, contó a este medio un integrante de la mesa chica de Macri y armador en territorio porteño.

En el gobierno también saben que será crucial la elección en la provincia de Buenos Aires y reiteran que en marzo se definirán las candidaturas para diputados y senadores nacionales.

Pero no ocultan, con todo, el deseo que participe de los comicios la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner porque su presencia divide el voto peronista y aumenta las chances del oficialismo de convertirse en primera minoría.

Por Diario Popular