La ausencia de discusión en el Palacio de Educación nacional dejó virtualmente a ciegas a los gobernadores en materia de pautas a seguir frente a reclamos gremiales de subas de al menos el 30%

A sólo tres días hábiles del amenazado retorno a clases en todo el país del 6 de marzo, las negociaciones de los gobernadores con los docentes están muy lejos de derivar en acuerdos, y ante la encerrona un creciente número de mandatarios analiza otorgar aumentos por decreto y dictar una conciliación obligatoria para frenar los paros que se avecinan.

Este delicado escenario provincial se da en paralelo a la huelga nacional de 48 horas que ya convocaron para el 6-M los cinco gremios docentes con representación federal (CTERA, UDA, SADOP, AMET y CEA). El quinteto rechaza la decisión de Mauricio Macri de vaciar la paritaria y trasladar la negociación salarial a los Ejecutivos provinciales. 

Ayer el ministro de Trabajo nacional, Jorge Triaca, cuestionó el paro al sostener que es una medida “desproporcionada” y que tiene “características políticas”.

Por estas horas las miradas se dirigen a su cartera, ante la posibilidad de que se defina el dictado de una conciliación obligatoria.

Pero los sindicatos nacionales ya se atajan. “Una conciliación obligatoria debe ser acatada si el Gobierno nacional no es el causante del problema; pero acá es el causante, así que no la vamos a acatar”, advirtió un dirigente a Ámbito Financiero.

Por de pronto, la ausencia de discusión en el Palacio de Educación nacional dejó virtualmente a ciegas a los gobernadores en materia de pautas a seguir frente a reclamos gremiales de subas de al menos el 30%.

De hecho, hasta el momento sólo hubo un acuerdo parcial con un gremio en Misiones, de la mano de un aumento -a cuenta de la paritaria- del 13%.

Por eso las negociaciones docentes de Cambiemos -con la bonaerense María Eugenia Vidal a la cabeza, y su 18% en 4 cuotas ajustables por inflación- se convirtieron en una prueba piloto para otros mandatarios, en el marco de discusiones paritarias provinciales que se dilatan riesgosamente.

En las últimas horas, el ministro de Trabajo bonaerense, Marcelo Villegas, reconoció que no descartan oficializar la suba por decreto y dictar una conciliación obligatoria si persiste la brecha con Suteba, Feb, UDA, Sadop y Amet. “Confirmarán así su perfil autoritario”, contraatacó Roberto Baradel (Suteba).

Previamente habrá un nuevo encuentro en La Plata, cuya fecha anoche no estaba aún definida, y donde la gestión Vidal hará un último intento de arribar a un entendimiento, que hoy aparece improbable. La tensión creció en las últimas horas, con nuevo cuestionamientos de funcionarios bonaerenses al carácter “político” de la huelga.

Mientras tanto, hasta ahora en el resto de las provincias ninguna de las ofertas desplegadas superó el 18%, en línea con la estimación de inflación oficial nacional.

Pero además muchos distritos no elevaron aún su propuesta, y hay fuerte expectativa por los porcentajes que blandirán esta semana el socialista Miguel Lifschitz en Santa Fe, y el peronista Juan Schiaretti en Córdoba.

Las provincias se vieron golpeadas por la decisión -oficializada por el ministro de Educación, Esteban Bullrich- de no incrementar las remesas del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de mermar en 25% el Fondo Compensador, que auxilia a 7 distritos para pagar el básico. Una versión circuló en torno a un potencial aumento del FONID en 17%. “Pero no lo aceptaremos si sale por decreto”, advierten desde los gremios nacionales.

Por Ámbito Financiero