El ministro de Justicia y Derechos humanos aseguró que los antecedentes de Milani ‘no son buenos’ para que quede en libertad


El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, aseguró hoy que “es complicada” la situación que afronta el exjefe del Ejército César Milani, quien se encuentra doblemente procesado en causas en las que se investigan delitos de lesa humanidad. “Nosotros estimamos que la situación es complicada”, remarcó el funcionario nacional en declaraciones a radio Blue. 

Garavano agregó que “los antecedentes no son buenos para que él pudiera recuperar la libertad” porque, explicó, “hoy la mayor cantidad de detenidos en prisión preventiva, los que llevan más tiempo en prisión preventiva, son detenidos vinculados a lesa humanidad”. Al respecto, el ministro advirtió que “la Justicia siempre ha tenido una postura más dura” frente a los “delitos de lesa humanidad” respecto a otro tipo de causas. “Con lo cual, en principio los antecedentes no son buenos para que él pudiera recuperar la libertad, pero es algo que ahora tendrán que evaluar los jueces en cada caso, así que nosotros estimamos que la situación es complicada”, insistió.

Las declaraciones de Garavano se producen tras el procesamiento que recibió ayer Milani por los delitos de “encubrimiento y falsedad ideológica” en la desaparición del soldado Alberto Agapito Ledo, en junio de 1976, durante el denominado “Operativo Independencia” en la provincia de Tucumán. La medida fue tomada por el juez federal tucumano Fernando Luis Poviña, quien lo embargó por 200 mil pesos y también le prohibió la salida del país, se informó oficialmente.

Milani, quien se encuentra detenido en La Rioja por otra causa por delitos de lesa humanidad de la última dictadura militar, es investigado en Tucumán por la desaparición de Ledo, pues cuando era subteniente tenía a su cargo a ese conscripto. Por otra parte, el juez federal de La Rioja, Daniel Herrera Piedrabuena, amplió la imputación contra el ex jefe del ejército por asociación ilícita en la causa por los secuestros y las torturas aplicadas a Pedro Olivera, a su hijo Alfredo y a Verónica Matta.

Por Agencia DyN