Milani, quien fue trasladado desde La Rioja, donde fue detenido por un juez, acusado de delitos de lesa humanidad, pasó estos días en Ezeiza enfocado en los devenires de las investigaciones que lo comprometen, sobre todo en la causa que lo puso tras las rejas.

El ex jefe del Ejército César Milani cumplió su primera semana detenido en el Hospital Penitenciario de Ezeiza, aislado en una celda de dos por tres metros. Su entorno acusó que el militar vivió un “clima de hostilidad” en el penal, aunque distintas fuentes judiciales consultadas por PERFIL lo negaron.

Milani, quien fue trasladado desde La Rioja, donde fue detenido por un juez, acusado de delitos de lesa humanidad, pasó estos días en Ezeiza enfocado en los devenires de las investigaciones que lo comprometen, sobre todo en la causa que lo puso tras las rejas.

El ex jefe del Ejército durante el gobierno de Cristina Kirchner está indignado por cómo se precipitó su detención. “No hay peligro de fuga, ni entorpecimiento de la causa”, insistió a este diario su abogada, Mariana Barbitta. Trasladado a Buenos Aires para estar cerca de su familia, está sometido a chequeos médicos para conocer su estado de salud, que incluyen evaluaciones psiquiátricas de rutina.

Milani está aislado y en un lugar apartado del Hospital Penitenciario Central, adonde llegan detenidos sólo por trámites ambulatorios. Habita una celda de dos por tres metros. Cuenta con baño y ve el sol a tráves de una ventana. Sólo sale por consultas médicas o entrevistas con sus abogados.

La mujer y las hijas lo visitaron el fin de semana pasado y, al parecer, lo notaron de buen ánimo. Trascendió que se preocuparon, sin embargo, por “cierta animosidad” para con él. Aun así, también circuló una versión de que un interno lo habría increpado mientras lo trasladaban desde la celda para llevarlo a una de las entrevistas. Fuentes consultadas explicaron a PERFIL que es habitual un episodio así con personas conocidas. Casi como un rito de iniciación.

Milani está detenido acusado por “imposición de torturas agravada, allanamiento ilegal y privación ilegítima de la libertad agravada” de Pedro Olivera, Alfredo Olivera y Verónica Matta durante la última dictadura miliar en una causa que se sigue en la Justicia de La Rioja.

“Está mucho mejor que donde estaba”, reconoció su otro abogado, Gustavo Feldman, en relación con las condiciones de detención. En principio iba a estar 72 horas con chequeos médicos. Pero puede pasar allí varios meses.

Cuando se completen los chequeos médicos, deberá definirse, si se confirma la prisión preventiva, dónde será alojado finalmente Milani. Con problemas de capacidad en Campo de Mayo y Marcos Paz, aparece como alternativa un módulo para detenidos por causas de lesa humanidad, detrás de la cárcel de mujeres en el mismo complejo de Ezeiza.

Por Perfil