La asamblea ciudadana El Retamo y pobladores de la zona denunciaron hoy que hubo un derrame de efluentes de la curtiembre Curtume (ex Yoma)



La asamblea ciudadana El Retamo de la localidad riojana de Nonogasta y pobladores de la zona denunciaron hoy que hubo un derrame de efluentes de la curtiembre Curtume (ex Yoma), lo que tornó el agua “pestilente” y el ambiente provocaba “náuseas”, por lo cual reclamaron el accionar urgente de la justicia.

Clara Olmedo, vocera de la asamblea, reveló que anoche hubo un derrame excepcional de efluentes de la empresa Curtume y que de inmediato hicieron “una denuncia en la policía” de Nonogasta, a 200 kilómetros al oeste de la capital riojana. “Hubo una cantidad aberrante de agua absolutamente pestilente que ahoga, hace arder los ojos, da náuseas, que se derramó en el famoso ‘pulmón verde’, una obra que (el gobierno provincial) prometió para agosto de 2016” pero aún está pendiente, acotó.

Olmedo señaló que el derrame se produjo “al costado de la ruta” nacional 40 “y al frente están los vecinos. A uno de ellos le pasa por el frente de su casa”.
Además, en diálogo con la filial riojana de radio La Red, ratificó que la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente, dependiente de la Procuración General de la Nación, constató en 2015, según un informe al que tuvieron acceso hace una semana, “la peligrosidad de los residuos tóxicos que elimina la curtiembre a cielo abierto”.

La dirigente ambientalista señaló que por ello “se presume que se está violando la ley nacional de residuos peligrosos”. La asamblea reclamó la actuación urgente de la justicia, mientras que los pobladores consideraron que la empresa “sistemáticamente ha negado la contaminación que atenta contra nuestra vida, una complicidad a la que se suman autoridades locales y provinciales”. A través de un comunicado, vecinos y asambleístas afirmaron que “todos se escudan en el engañoso argumento de que no hay ‘pruebas científicas'”, pero advirtieron que “tanto la Ufima como esta Asamblea entregaron suficientes pruebas”.

Sin embargo, sostuvieron que “la Justicia y las autoridades siguen encubriendo a la empresa, mientras el pueblo de Nonogasta sigue viviendo en medio de la contaminación, la enfermedad y la muerte”. “Esto no da para más”, señaló Olmedo, y pidió “que nos dejen de mentir y tratar a los vecinos como a subnormales. Basta a todos, a las autoridades provinciales, municipales, a los de la curtiembre. Ya no soportamos más el cuento de los filtros, es indignante”.

La vocera se refirió así a las informaciones sobre la llegada de los filtros para montar la planta de efluentes que financia el Estado Nacional. Los vecinos aseguraron que la secretaría de Ambiente provincial y la intendencia de Chilecito habían prometido que “a mediados de marzo eso iba a estar funcionando y que necesitaban una obra civil para poder instalarlos. Mostraron una foto y a nosotros no nos los dejaron ver”.

La curtiembre funciona desde hace más de 30 años en la zona pese a las quejas y demandas de los vecinos, mientras la construcción de la planta de efluentes fue un compromiso asumido a instancias del grupo brasilero Curtume cuando se hizo cargo del negocio que manejaba la familia Yoma en 2007, luego de que no se presentara ningún interesado a la quiebra.

Por Agencia DyN