Sólo la mitad de los gobernadores acudió ayer a la Casa Rosada para firmar, junto a Macri, el plan federal para la modernización del Estado


Algunas estaban previstas, otras fueron sorpresivas y motivaron comentarios. Sólo la mitad de los gobernadores acudió ayer a la Casa Rosada para firmar, junto al presidente Mauricio Macri , el plan federal para la modernización del Estado, una lista de ausentes que incluye opositores acérrimos, aliados del Gobierno y hasta miembros de la propia coalición de Cambiemos.

Pocos esperaban la presencia de la santacruceña Alicia Kirchner, del pampeano Carlos Verna o del puntano Alberto Rodríguez Saá, que por distintas razones están distanciados del Gobierno. Pero sí llamó la atención que Juan Schiaretti (Córdoba), Miguel Lifschitz (Santa Fe) y Gustavo Bordet (Entre Ríos) faltaran al convite. 

Cerca del gobernador cordobés explicaron a LA NACION que una reunión “previamente agendada” de los tres mandatarios les impidió asistir. Y desde el Ministerio del Interior aseguraron que los tres firmarán el compromiso. “Nos hubiera gustado estar, es un tema que a Santa Fe le interesa”, afirmaron cerca de Lifschitz, que envió a un ministro. Nadie explicó las ausencias de dos propios: el porteño Horacio Rodríguez Larreta y el mendocino Alfredo Cornejo.

Otra ausencia, la del gobernador de La Rioja, Sergio Casas, tiene una razón contundente: la provincia reclama unos $ 500 millones en concepto de coparticipación adeudada. Mañana, los gobernadores estarán de nuevo en Balcarce para firmar el Acuerdo Federal de Energía. Será otro test para calibrar la relación con las provincias.

Por La Nación