Sergio Casas pidió que en las negociaciones con el país asiático se hable del proyecto del corredor que atravesará la provincia y vinculará el centro del país con puertos de Chile. 

El gobernador de La Rioja, Sergio Casas, pidió que el presidente Mauricio Macri incorpore en la agenda de negociaciones con China, durante la visita que realizará próximamente al país asiático, el proyecto de construcción de un corredor bioceánico que atraviese el territorio riojano y que vincule la zona centro del país con puertos de aguas profundas de Chile.

“Falta una decisión política del Gobierno federal para incluir dentro de la agenda bilateral este proyecto, que puede llegar a ser el más importante en cincuenta años para nuestro país”, dijo Casas a un grupo de periodistas.

Según Télam, el Corredor Bioceánico es una de las obras más buscadas por La Rioja, como provincia integrante de Atacalar, el bloque regional que conforma junto a su vecina Catamarca y a la región chilena de Atacama.
El proyecto planea integrar y modernizar tramos de las rutas nacionales 38 y 150, además de la 76 hasta al paso fronterizo Pircas Negras.

“China es el norte de la economía mundial y la provincia está tratando de redireccionar sus políticas tradicionales para comenzar a apuntar con claridad hacia el Pacífico”, explicó el ministro riojano de Planeamiento e Industria, Rubén Galleguillo.

Pero sobre todo implica unir el sistema ferroviario en funcionamiento (el llamado Belgrano Cargas) con la red de ferrocarriles de Chile, que llega hasta los puertos de aguas profundas del Pacífico.

La intención es convertir a la serena localidad de Chamical en una enorme base de logística para que los camiones traspasen allí sus contenedores a un tren, y el destino final de la carga sería Shangai y otros puertos del sudeste asiático.

Hasta ahora, según admitieron los funcionarios provinciales, el gobierno nacional rechazó incorporar este proyecto en el menú a negociar con Beijing.

“Imaginamos que esto se debe a cierta ideología porteña”, sostuvo el gobernador Casas, que de todos modos enfatizó que esta iniciativa es considerada clave para el desarrollo de La Rioja y que por ello “no nos van a doblegar en este reclamo”.

La provincia tiene 300 mil habitantes, de los cuales unos 170.000 viven en la ciudad capital. La mayor parte del empleo proviene del sector público.

El plan de obras para establecer una conexión férrea con el pacífico incluirá la recuperación de 1.000 kilómetros de vías entre la cordobesa Serrezuela y la riojana Tinogasta. Además habrá que construir una vinculación con Chile de 420 kilómetros.

Sobre los puertos de Atacama, pueden operar buques del tipo “Chinamax” que cargan hasta 400 mil toneladas. Desde allí, las distancias a Asia se acortan tanto que los tiempos de viaje podrían reducirse de unos 45 días en la actualidad a menos de 30 días.

“Los costos de flete se reducirían cerca del 40%” respecto de operar desde el puerto de Buenos Aires, indicó Galleguillo.

Según los funcionarios, la inversión necesaria para llevar adelante las obras sería de us$ 15.500 millones, que la propia China se ofreció, en conversaciones preliminares con las autoridades riojanas, a financiar a 30 años con una tasa del 3% anual. Pero esa decisión es de resorte exclusivo del gobierno nacional.

Por estas charlas previas, Casas insistió en que debe ser el Presidente quien lleve este asunto a las negociaciones con su par de China.

El gobernador aseguró que hay varias provincias que impulsan el proyecto, incluyendo a Córdoba, de donde podría provenir buena parte de las cargas que recorrerían ese corredor, y la aspiración es trasladar por esa vía unos 4 millones de toneladas anuales.